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Elba Esther quiere pelear

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Por: Salvador Cosío Gaona

Sin duda, una de las grandes interrogantes que  tuvimos aquel 7 de agosto de 2018 cuando conocimos que La Maestra, Elba Esther Gordillo, había sido exonerada de los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada, y se encontraba en libertad, fue cuál sería el rol que jugaría en el nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO); más ya la propia ex lideresa se ha encargado de despejar dudas y ha dejado de manifiesto que peleará con uñas y dientes por recuperar la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. El problema, y no es menor, es que todo apunta a que su relación con el presidente de la República no pasa por su mejor momento y eso ha quedado evidenciado en tres situaciones: primero porque López Obrador no ha aceptado reunirse con ella; segundo, porque la Maestra se refirió al proyecto de Reforma a la reforma educativa como “la reformita”, y tercero porque su propuesta no fue tomada en cuenta y es la CNTE la que ha condicionado el avance o estancamiento de la reforma. 

La Maestra Gordillo estuvo el fin de semana pasado de gira por Puebla para asistir a un encuentro con jóvenes de la organización; los  llamó a dar la pelea en la renovación de la dirigencia sindical con estas palabras:

«Hoy tenemos que ir a la pelea, tenemos que ir al rescate de lo que es nuestro. ¿Y para qué lo vamos a rescatar? Para que en un lapso rápido hagamos las transformaciones y ustedes se pongan en la palestra del lugar que les toca, pero no hay más tiempo. Nosotros tenemos las conciencias, nosotros tenemos la convicción, nosotros tenemos los ideales, nosotros tenemos lo más importante: la decisión y la voluntad de darles la pelea y la vamos a ganar, la tenemos que ganar, y la vamos a ganar por una razón elemental, porque no hay de otra. Yo cedí mi derecho legal y legítimo, al ser exonerada, de llegar a la presidencia del sindicato a cambio de que haya una elección libre con voto secreto, directo y universal, y que a través de un congreso, con esas características, se eligiera a la nueva dirigencia y vamos por eso, compañeros».

La ex lideresa, también criticó a quien, según trascendió, fue su compañero sentimental hasta antes de su arresto, el ex líder del SNTE Juan Díaz de la Torre y al actual secretario general, Alfonso Cepeda, por su desempeño al frente del sindicato.

«Lo que hoy está en el sindicato no sirve para nada, para nada, ni siquiera son buenos para ellos, mediocres, pequeños, ignorantes», señaló la ex lideresa.

Llama la atención este afán de pelea de la ex lideresa, pues habrá que recordar que durante el pasado proceso electoral, Gordillo puso todo su capital político a disposición del candidato de Morena a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, desde la cárcel operó su estrategia y ambos ganaron; ella su libertad y él la presidencia. Hoy, la relación entre Gordillo y el presidente parece estar fracturada; la ex lideresa ha considerado ineficiente la reforma educativa que se discute actualmente en la Cámara de Diputados y llamó a sus simpatizantes a corregirla en sus leyes reglamentarias. Ya antes había sentenciado, “Recuperé la libertad y la Reforma Educativa se ha derrumbado”. 

Recientemente, ha dado, lo que parece ser es el grito de guerra, al mencionar; “Aquí no hay ni morenitos ni güeritos ni tricolores. Ni maíz que nos alineamos, cuántos somos, que el peso específico se haga valer. No queremos ningún pleito con ningún gobierno. Cuarta, quinta o décima Transformación; mi respeto al señor Presidente, pero zapatero a sus zapatos. Respeto a la autonomía sindical”.

Por si fuera poco, Elba Esther Gordillo también se pronunció en contra  de la reforma laboral que México debe aprobar este abril, necesaria para que el congreso estadounidense ratifique la firma del nuevo acuerdo de libre comercio que lleva el nombre de Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

Se espera que la comisión de Trabajo y Previsión Social de San Lázaro debata esta iniciativa de reforma laboral, que propone la eliminación de las juntas de Conciliación y Arbitraje, acabar con liderazgos sindicales eternos y que los dirigentes sean electos mediante el voto personal, libre, directo y secreto de los trabajadores, entre otros puntos.

El pasado martes, la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, aseguró que México debe aprobar una reforma que proteja los derechos laborales, para que el congreso de su país apruebe el acuerdo comercial que reemplazará al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Por todo lo que implica esta reforma laboral, la maestra Elba Esther Gordillo podría chocar con el gobierno de AMLO… debido a los requisitos que el presidente Trump y el congreso estadounidense han impuesto a la ratificación del T-MEC.

Si bien, se dice que Elba Esther es  la mujer más odiada por los mexicanos, símbolo mayúsculo de la corrupción, de la ostentación, del abuso del poder y del cinismo, lo cierto es que la temida Maestra está de regreso en la escena pública, no enferma, no decadente, y no moribunda, y además, quiere pelear.

Opinió[email protected]

@salvadorcosio1 

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