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El silencio de las inocentes redes… no tan inocentes

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Por: Mario F Retana

El capitolio se volvió noticia en minutos. El vicepresidente Mike Pence tenía que apelar la limpieza del proceso electoral frente al parlamento y decidió no hacerlo. De inmediato, el todavía presidente Donald Trump, llamó a la insurrección a través de twitter. Un grupo de seguidores iracundos entró por la fuerza en el edificio a costa de lo que fuera, todo en pos de cumplir las instrucciones de su presidente. Más twits delpresidente Trump empezaron a circular y de inmediato la compañía del pajarito decidió dejar sin voz al jefe del ejecutivo.

En México esta decisión empresarial, tuvo repercusión en las conferencias del presidente Obrador. Un atentado a la libertad de expresión, señaló. El debate empezó en las jornadas subsecuentes hasta el punto que el senador Monreal tomó iniciativa de promover un proyecto de ley. Así, el pasado 8 de febrero presentó el proyecto que regulaba las redes sociales, el cual, reformaba y adicionaba diversas disposiciones de la Ley Federal de Telecomunicaciones.

Pero ¿Qué contiene esta iniciativa de ley? ¿Es necesario regular un entorno que nació con tanta libertad como las redes sociales? ¿Es peligroso no hacerlo? ¿Cuáles son los pros y los contras?

¿Qué contiene la iniciativa Monreal?

Con el fin de regular en México la operación de redes sociales como Facebook y Twitter, la iniciativa determina que la protección de la libertad de expresión debe ser delimitada por el Estado – sólo cuando sea estrictamente necesario -. También determina que la libertad de expresión (especialmente en el discurso político) es un pilar fundamental de la democracia y la libertad de expresión guarda interdependencia con otros derechos humanos.

El proyecto de ley aplica a las redes sociales con al menos un millón de usuarios. Las que, para poder poder operar, requerirán autorización del Instituto Federal de Telecomunicaciones. Y las mismas, establecerán mecanismos para suspender o eliminar cuentas y contenido.

¿Pero cuáles serán los motivos de suspensión o eliminación de las cuentas? La iniciativa determina que si el mensaje o contenido incluye noticias falsas, ataca la moral, el orden público, la vida privada y lo derechos de terceros, o se provoque algún delito. Y si acredita afectación a los derechos de los y las menores de edad. También, si acredita difusión de mensajes de odio o si revelan datos personales.

¿Las sanciones? Las redes sociales serán sancionadas, en dado caso si el IFT concluye que estas no cumplen con la regulación requerida – y por ende – violentan la libertad de expresión. Las multas pueden llegar a ser de 90 pesos mexicanos hasta 89,620 millones de pesos.

Una – de las tantas voces – que se ha pronunciado en contra y ha generado debate es la Asociación Latinoamericana de Internet (ALAI) y piensa que la iniciativa tiene profundos componente que atentan a la libertad de expresión:

“El proyecto de ley tendría claras implicaciones y riesgos significativos en la libertad de expresión, acceso a la información y procuración de justicia opuestos a los buscados”.

Lo cierto es que el poder de la economía de red – que puede generar crecimiento exponencial de usuarios – es un potencial dormido que guardan todos estos extraordinarios productos digitales; y si bien es cierto que las ocurrencias de la 4T han brillado en la presente administración; hay razones de peso para regular los mensajes de odio que se dieron en los hechos después de la muerte de George Floyd, o los que vivimos todos los días con respecto a violencia, incluso, delitos tan graves como trato de blancas y otras clases de esclavitud.

En contra, debemos reconocer que el posible incentivo político se hace presente en años tan complejos; social, económico, sanitario y político como el que vivimos este 2021. Y que nadie podría negar que la clase política podría desviar la ley para beneficio propio.

De tal forma que la discusión está pendiente. Pues el presidente, desde la tribuna de su mañanera, ha puesto en pausa el proyecto. Hay puntos a favor y en contra. Como, a favor, estoy de la libertad de expresión y, en contra, que los mensajes de odio se puedan volver comunes que resulte difícil ver la transformación a costa de verlo natural. Después de todo, se pudo utilizar un twitt para movilizar el asalto a uno de los lugares más importantes en la democracia del país más poderoso de todo el mundo.

¿O tú qué piensas?

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