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#DESAZOLVE – Gatell, el gran repartidor de culpas

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Por: Salvador Cosío Gaona

Para el subsecretario de la Secretaría de Salud Federal, Hugo López Gatell, su estrategia en el combate al COVID-19 no ha fallado. La culpa de acuerdo a su óptica, es de los ricos, de los pobres, de los empresarios, de la industria alimentaria, de la industria farmacéutica, de las distribuidoras de medicamentos, de los medios de comunicación, de los gobernadores, de los anteriores gobiernos, de la corrupción y próximamente de la influenza. Todos son o pueden ser culpables menos él, aún cuando en su política de manejo no son indispensables ni el uso obligatorio del cubrebocas ni las pruebas masivas, que como es de todos sabido, en otros países han logrado amainar y combatir con eficacia al terrible virus. 

A lo largo de más de seis meses que lleva nuestro país inmerso en la pandemia por Coronavirus desde que registró su primer caso en territorio nacional el 27 de febrero, no se ha logrado amainar ni por un momento el brote de contagios que a la fecha acumula 647 mil, y ha dejado la funesta suma de más de 69 mil muertes. 

Por ello es que no se logra entender cómo siendo evidente el fracaso en la estrategia para el combate de este mal por parte de las instancias de Salud, se mantiene como principal responsable al subsecretario Hugo López Gatell, quien pasó de ser un doctorcito tímido a rockstar para luego convertirse en todo un político de la peor calaña que ante su incompetencia se ha dedicado a buscar culpables, a mentir, a engañar, y hasta a ocultar muertos a fin de mantener su ya insostenible discurso y estrategia fallida.

Nadie olvida que el 4 de junio, en conferencia de prensa, López Gatell estableció que, el número o punto máximo de muertes que se habían registrado en 24 horas era de 340 defunciones, las cuales habían ocurrido el 17 de mayo “día de máxima mortalidad hasta ese momento”

Pero luego entonces, en ronda de preguntas y respuestas, el funcionario apuntó que, en distintas proyecciones, se calculó que “el país podría registrar un mínimo de seis mil muertes, ocho mil, 12 mil 500 o incluso, en el escenario muy catastrófico, 60 mil”.

El pasado 22 de agosto, México rebasó las 60 mil muertes, lo que el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, atribuyó a los padecimientos de los mexicanos como el tabaquismo, diabetes, hipertensión y obesidad: al sistema alimentario; a la desigualdad social; al déficit de médicos; a los medios de comunicación; a la corrupción y hasta a un discurso de “encono” de farmacéuticas.

En Palacio Nacional, el subsecretario fue cuestionado respecto a su declaración del 4 de junio, cuando sostuvo aquello del escenario catastrófico y consideró que “los factores son múltiples” para que México haya llegado a dicha cifra de decesos.

“Una es el tabaquismo, pero tenemos otras tres: obesidad, hipertensión y diabetes. En México tenemos una población que sufre desde hace dos décadas de la más grande epidemia de obesidad, sobrepeso, diabetes (…) en todos los casos la mitad de la mortalidad en México todos los años, cerca de 350,000 muertes todos los años, se asocian con la mala nutrición”, sostuvo.

Mencionó que otro factor es tener un sistema alimentario altamente dependiente de productos ultra procesados y altos en azúcares y grasas.

Uno más, continúo, es la desigualdad social. “México es un país desigual y a lo largo de estos 30 0 40 años se ha normalizado. Hay sectores de la población que siguen no percibiendo una enorme desigualdad social, característicamente los sectores más adinerados de la sociedad, que han mantenido un discurso de intolerancia hacia la población que la ven como enemiga, con enojo, (por tener que salir a la calle) para mantener su subsistencia diaria”.

López-Gatell también mencionó como responsables a la industria alimentaria, la industria farmacéutica y a las distribuidoras de medicamentos.

“Todo este discurso ha contribuido a exacerbar la actitud de encono hacia la sociedad, ha entorpecido la comunicación efectiva. (…) Y la infodemia no es casual, atiende a agendas políticas o económicas que están interesadas en desviar la atención para lo que puede ser relevante para la población y la concentran en estos fenómenos de contraposición, encono, simplismo y negar la evidencia”, consideró.

El funcionario de la Secretaría de Salud también culpó al supuesto déficit de 240,000 médicos que existe en el país, y a la corrupción de gobiernos anteriores por no haber construido hospitales y haber desviado recursos para salud.

Criticó además a los medios de comunicación que realizan la cobertura diaria de los casos de Covid-19, pues, “a veces, me parece un poco desafortunado que la profundidad del análisis sea tan escasa”, estimó.

Subrayó es sabido que son los editores y los dueños quienes toman decisiones en los medios de comunicación, por lo que pidió mayor compromiso ético de algunos medios de comunicación que generan desinformación.

Hace unos días, Hugo López Gatell tiró la toalla, dejó “congelado” el semáforo sanitario y echó la responsabilidad a los gobernadores, a quienes acusó de deficiencias en la atención sanitaria y sus consecuencias, así como por la falta de información oportuna.

“Decidimos hoy no presentar el semáforo porque identificamos que la información que se transfiere para evaluar el semáforo no es consistente en todos los estados”, dijo, al tiempo que reprochó falta de coordinación de los estados con el gobierno federal que él representa.

Y más aún, acusó, en medio del aguacero de críticas en medios por la falta de contención de la pandemia: “Hemos presentado aquí, en innumerables ocasiones, que la mayoría o prácticamente todas las entidades federativas tiene un rezago de diagnóstico”.

No hay que olvidar  que en su momento, el doctor también culpó a lo ricos por ser los primeros habitantes del país detectados con coronavirus “estaban situados en un segmento poblacional con recursos, con afluencia económica, lo cual es un hecho demostrado”, aseveró en aquella ocasión, cuando afirmó que la propagación del virus inició en personas que viajaron en avión a Europa o de Estados Unidos, “pudieron regresar en aviones o jets privados y llegaron infectados”, acotó. 

El 6 de septiembre pasado, durante la conferencia de prensa vespertina para informar sobre el avance del virus SARS-CoV-2 en el país, el funcionario recordó que en el mes de octubre se espera la temporada de influenza, la cual podría venir acompañada de una segunda oleada epidémica de COVID-19.

[…] lo hemos dicho en innumerables ocasiones, cuando venga octubre vendrá la temporada de influenza y junto con la temporada de influenza puede ocurrir que COVID-19 también se presente en una etapa epidémica, en una segunda oleada epidémica. Y esto podría extenderse octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero, marzo y hasta a abril de 2021, que es exactamente los meses de la epidemia de influenza, que se presenta en todos los países del mundo en esta forma cíclica, en esta forma estacional.

De manera tal que aún cuando seguimos inmersos en la primera oleada del brote por Coronavirus, el doctor López Gatell ya está pronosticando una segunda, pero además, está buscando a un nuevo culpable que esta vez sería la influenza.

Y es que, aunque los números dicen lo contrario e incluso hay especialistas que aseguran existe un subregistro de contagios y de muertes en el cual de acuerdo a estimaciones ya se han superado los 190 mil decesos, el funcionario ha insistido en que “en agosto ya llegamos a un punto de meseta que empezó a descender en las últimas cuatro semanas. Llevamos cuatro semanas de descenso”, ha dicho.

El pasado miércoles, una exsecretaria y cinco exsecretarios de Salud anunciaron un plan que acabaría con la pandemia en el país en ocho semanas, el cual incluye la aplicación nacional de pruebas para ubicar el movimiento del virus, el secretario de Salud, pero Hugo López-Gatell, con Toño burlón consideró alentador que haya gente con iniciativa y sugirió a los exfuncionarios que patenten su solución.

“Sería de gran valor, yo creo que esto podría dar lugar a una especie de patente, porque eso se necesita en todo el mundo. La pandemia sigue activa en el mundo entero. China ha sido el único país que, hasta el momento, ha declarado el final de la epidemia. Si hay un grupo selecto de exsecretarios de Salud de México que tienen la fórmula para controlar la epidemia, pues la leeré con gran interés, espero que esté disponible al público”.

López-Gatell apuntó que esta fórmula de las ocho semanas coincide con la declinación de la epidemia en el país, y que quizá habría servido que la presentaran en marzo cuando apenas iniciaba, aunque aclaró “no es reclamo”.

Resaltó que el encuentro “Pensando en México” fue auspiciado por Movimiento Ciudadano. “Me decían que el domicilio de identidad del documento tiene la dirección de Movimiento Ciudadano en la colonia Nápoles, y aparece que en la convocatoria participan senadores y militantes, no sé si esto tiene que ver con algún tema político. Habrá que ver si estos exsecretarios tienen una vinculación de sentido político… Tomémoslo como una contribución filantrópica”.

Es pues hoy por hoy uno de los máximos repartidores de culpas. Se ha subido a un ladrillo y gozando de la protección que se le brinda desde Palacio Nacional, está transformado en un ser inalcanzable en su ego, en su soberbia y en su arrogancia, que se mofa, humilla, calumnia, que desacredita y no permite cuestionamientos. A ver hasta cuando le dura su momento de rockstar, dado que las últimas noticias lo ubican en un claro descenso en su credibilidad. Lo cierto es que las 69 mil muertes son su responsabilidad y lo mismo las que se sigan acumulando porque cuando ya no sea de utilidad para quien ostenta “la fuerza moral” que hasta hoy lo sostiene en su puesto, simplemente lo botará y toda la carga y el descrédito se le atribuirá completa a él y a su fallida estrategia. Al tiempo.

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@salvadorcosio1 

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