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Curar no solo es asunto de Medicinas

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Por: Arq. Carlos Enrique Martínez Gutiérrez

La reciente renuncia del Secretario de Salud del Estado y su controvertida salida, que dicho sea de paso no fue por motivos de Salud como en los viejos tiempos, nos pone a reflexionar y preguntarnos cómo están los servicios de Salud en el Estado.

La salida del Secretario destapa básicamente una serie de situaciones de carácter financiero básicamente. Además, dicho ex funcionario aprovecha la invitación de una organización política para hablar del sistema de salud en el Estado y para sorpresa de los asistentes, escucharon por más de treinta o cuarenta minutos una serie de datos de carácter administrativo y financiero de la dependencia durante su gestión. El discurso sonó más a justificación que a un verdadero informe financiero, triste participación del ex secretario, pero lo que sí logró es que nos puso a reflexionar en qué condiciones se encuentra el sistema de salud, cuál es la política pública en la materia y los beneficios directos hacia la población, aspectos que el ex secretario omitió.

Desgraciadamente al hacer el análisis nos damos cuenta que se combaten los efectos mas no las causas, y para combatir las causas en el sector salud, pareciera que se cumple el objetivo con campañas de concientización en algunos aspectos o mediáticas, como es hoy en día la campaña contra el cáncer de mama o en tiempo de calor contra los mosquitos, en tiempo de frio campañas de vacunación, al fin campañas que no se desarrollan de forma permanente, pero aun así se siguen combatiendo los efectos mas no las causas.

Pocas veces se analiza porqué hay lugares insalubres y solo se fumiga, porqué tenemos un alto índice de obesidad y más alarmante aún, los primeros lugares en obesidad infantil, porqué se están presentando epidemias de gripe o de conjuntivitis entre otras muchas enfermedades virales, solo por nombrar algunas.

Muchas de las causas tienen que ver con una política pública de forma transversal que no se realiza y no solo un asunto de medicinas y doctores, tienen que ver con otras áreas de gobierno que no necesariamente tienen que ver directamente con la Secretaría de Salud pero donde la secretaría ha dejado de hacer su trabajo. Esta dependencia no interviene por desconocimiento u omisión en otras esferas de gobierno aunque estén a la par, cuando es ahí donde se generan las verdaderas causas de los problemas de salud de la población.

Curar las enfermedades no solo es asunto de medicinas, muchos de los problemas virales, auditivos, o infecciones tienen que ver con lo que respiramos, oímos o la calidad del agua que nos tomamos o con la que nos bañamos. En suma con la calidad del medio ambiente en que nos desarrollamos, y ahí es donde el sector salud difícilmente interviene cuando debería estar presente dando lineamientos y vigilando que se cumplan una serie de normas y estándares que inciden directamente en la salud de la población, tomar acciones decididas por los altos grados de contaminación de los ríos, por falta de plantas de tratamiento o mantenimiento de las mismas, verificar a los organismos operadores del agua en cuanto a la calidad del agua que suministran, o la participación activa en los planes de desarrollo urbano donde deberían de cumplir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de 9.00 m2 de áreas verde por habitante contra los escasos 2.00 m2 que se tienen actualmente, en estos temas de la planeación dicha dependencia está ausente.

Pero también está totalmente ausente en las recomendaciones y participación en la confección de las leyes y reglamentos relacionados con las construcciones y el desarrollo urbano, donde el diseño de la ciudad y sus construcciones no son las más adecuadas para prevenir enfermedades, se permiten vivienda (si así se les puede llamar) donde se provoca el hacinamiento, donde no se guardan los espacios y dimensiones requeridos para desarrollar las actividades básicas, con espacios mal iluminados, pésimamente ventilados y muchas veces antihigiénicos y todo por permitir que se basen en aspectos populistas o eminentemente financieros,donde los estudiosos le han llamado un Sistema ultra neoliberal depredador a costa de crear problemas sociales y peor aún de salud pública.

Vemos todos los días que se siguen autorizando fraccionamientos a diestra y siniestra, creando conglomerados sin ningún tipo de servicios básicos para la población y sin los servicios de salud, acrecentando aún más la problemática.

La falta de exigencia de la Secretaría de Salud ha permitido que se haya olvidado en los presupuestos la creación de los equipamientos necesarios para el ejercicio cotidiano de la población como parques, unidades deportivas, el mantenimiento y conservación de banquetas entre otras muchas instalaciones, ocasionando rezagos importantes en este tipos de servicios básicos para la comunidad y que en mucho contribuyen a una política de salud publica.

Por supuesto que mientras no se atiendan las causas y se combatan solo los efectos, difícilmente habrá recursos económicos suficientes para atender a la población de todas las enfermedades que se generan por la falta de políticas públicas transversales en materia de salud pública y que muchas de sus causas se derivan de la falta de planeación urbana, respeto al medio ambiente y construcciones mal hechas, permitidas por los municipios.

Hoy que se empiezan a revisar las leyes en materia de desarrollo urbano, a raíz de la entrada en vigor de la nueva ley de Asentamientos Humanos, ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, las reglamentaciones respectivas, así como los planes de desarrollo urbano de diferentes municipios, es el momento de poner como eje rector la salud pública como parte integral del desarrollo de una comunidad en su hábitat y esperemos que la Secretaría de Salud participe de manera más decidida en el diseño de nuestras ciudades.

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