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La Desinformación del Cigarrillo Electrónico

“La valentía es a menudo falta de información, mientras que la cobardía en muchos casos se fundamenta en buena información.” (Peter Ustinov actor)

Por: Guillermo E. Quiroga Madrigal

Las alarmas de salud se encendieron de inmediato en Estados Unidos, ya que decenas de jóvenes han sido hospitalizadas en distintas ciudades del vecino país con graves dificultades respiratorias y lo relacionan al uso del cigarro electrónico. Algunos de los afectados señalaron que habían usado dispositivos de cigarrillos electrónicos para inhalar CBD (El cannabidiol es uno de los fitocannabinoides que se encuentran en la planta de cannabis) y THC (Es el ingrediente psicoactivo de la marihuana).

Estas sustancias al parecer altamente nocivas son la causa por la que esos jóvenes presentaron dificultades respiratorias, los señalamientos son infundados al generalizar que el uso del cigarro electrónico es la causa, pero la realidad va más allá, lo acontecido es porque estas personas hicieron uso del CBD y THC.

Los líquidos en que comúnmente la gente vapea por años, están compuestos por Glicerina Vegetal (VG) también conocida como Glycerin Skelett, es un derivado del aceite vegetal. Se usa en numerosos productos médicos, alimentos y de cuidado personal y Propilenglicol (PG) es una sustancia química, subproducto del petróleo, sin olor, ni color. Un líquido muy usado por los consumidores, gracias a que proporcionan una sensación parecida a la de fumar y los sabores se mantienen con mayor calidad por su propiedad insípida.

Estos productos líquidos son utilizados en la industria de los cigarros electrónicos, para ser combinados con nicotina y saborizantes, produciendo lo que conocemos como e Liquid o e Juice, al calentarse producen vapor para ser inhalados.

Ambas sustancias pertenecen a la clase química del alcohol y por el hecho de no ser aceites, no producen ninguno de los daños que mayormente se les adjudica, como neumonía lipoidea que es causada por inhalar aceites. Otras características pueden influir en la elección, como el sabor; en este caso la glicerina tiene un sabor más dulce.

En un reportaje publicado en agosto del 2018 por el portal de Animal Político, para el ex director de Acción sobre el Tabaquismo y la Salud de Reino Unido. Clive Bates, experto en salud pública y regulación para cigarros electrónicos y productos de tabaco calentado, comenta que vivimos en la época de la innovación que desarrolla artículos de riesgo significativamente menor para los fumadores en comparación con los cigarros. Sin embargo, algunas de las regulaciones de mercado internacionales y las políticas de salud pública “están tratando de prohibir estos productos, crear restricciones” y eso repercute negativamente en la salud de quienes quieren continuar consumiendo nicotina a través de mejores alternativas.

El ex director insiste en que las decisiones desinformadas por parte de las autoridades solamente cobrarán más vidas a largo plazo. “He visto un video que ha circulado (en México) centrado en cosas no ciertas. Tratando de persuadir a la gente para que no vapeé. Diciendo que el vapeo es muy riesgoso. La consecuencia es que más gente va a fumar en vez de cambiar. Eso es muy negativo y destruye todo tipo de política y comunicación que se pueda dar en torno al vapeo”, dice el especialista. Bates explica que hay “mucha hostilidad” hacia las nuevas propuestas y “poca confianza” para verlas como una opción tangible para salvar vidas.

La Fundación Pro Vapeo México recalca que es falso que el uso del cigarro electrónico sea «exactamente igual» a fumar tabaco. El cigarro electrónico representa para quien lo usa una reducción del 95 por ciento del daño que causa el fumar. La nicotina no es cancerígena ni produce infartos una vez disociada del humo de tabaco. Hay 30 años de evidencia epidemiológica que lo demuestra.

Pro Vapeo México, señala que la nicotina «que sale del vapor» exhalado no afecta a personas en el entorno, el cuerpo del usuario absorbe más del 94 por ciento de la nicotina que inhala, por lo que las concentraciones exhaladas de esta sustancia (y otros contaminantes) son verdaderamente despreciables y se dispersan rápidamente; al satanizar al cigarro electrónico y propagar la equivalencia falsa entre vapear y fumar. La nicotina en si misma podrá ser adictiva, pero no es la causante de los daños sanitarios por fumar.

Lo sucedido en Estados Unidos, llamó mucho la atención al grado tal que la Secretaria de Salud Federal emitió un comunicado alertando al no uso del “cigarrillo electrónico”, sin base alguna, sin una investigación a fondo, sin argumentos sólidos, sin un debate entre expertos en el tema, mal informando a la ciudadanía, prácticamente satanizando, así como algunos medios de comunicación con señalamientos absurdos, sin una investigación a fondo del tema.

Actualmente en México infinidad de personas que anteriormente fumaban de todas las edades, inclusive doctores, han testificado a través de las redes sociales que gracias a el cigarrillo electrónico es un producto totalmente distinto al tabaco y una herramienta muy eficaz para combatir los daños causados por el tabaco.

Es hora de que las autoridades de salud federal, realicen una investigación a fondo con científicos especialistas en el tema, que se suba a debate, con información verídica y no por suposiciones, está comprobado que el vapeo con los líquidos adecuados es una alternativa para dejar de fumar… Seguimos en este Reloj de Arena.

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