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Errores de Brasil frente al coronavirus

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Por: Salvador Cosío Gaona

Brasil es ya el tercer país con más casos registrados de coronavirus del mundo y el sexto con más muertes al 20 de mayo. Varias regiones de aquella nación han entrado en una situación crítica, con los sistemas de salud al borde del colapso por el creciente número de pacientes y la escasez de medios. Los números oficiales señalan 272 mil contagios y 17 mil 983 muertes, pero expertos de la salud advierten que el número total de infecciones confirmadas podría ser mucho más alto, debido a la falta de pruebas realizadas a la población. Brasil ya atravesaba una crisis económica y otra política antes de la pandemia, a ello se sumó el desprecio y desinterés con que el presidente Jaír Bolsonaro dejó llegar la enfermedad, desestimó tomar medidas sanitarias urgentes y le llamó “gripecita”. Hoy los resultados están a la vista de todos. 

Juliana Gragnani, de BBC News Brasil, consultó con expertos en salud para poder entender cuáles fueron los errores cometidos y por qué el confinamiento obligatorio podría ser la mejor opción para algunas de las regiones del país.

1) Cumplimiento irregular del aislamiento social

La primera razón citada por los expertos para una posible necesidad de restricción severa del movimiento de personas o confinamiento obligatorio es que simplemente muchos no han cumplido con el aislamiento social propuesto hasta ahora o han abandonado la cuarentena a mitad de camino.

La epidemióloga Raquel Martins Lana opina que «el aislamiento comenzó a relajarse en el momento más crucial».

Como el virus tardó un tiempo en llegar a Brasil, las regiones del país incluso comenzaron a prepararse con anticipación. «Lo estábamos haciendo relativamente bien, con tiempo para construir hospitales de campaña, aumentando el número de camas y obteniendo una cierta ventaja en la disminución de la transmisión», considera.

«La epidemia empezó más lenta en Brasil y hubo un ligero retraso en el colapso del sistema en algunos lugares. Pero cuando fuimos a atender eso, el aislamiento fue abandonado en muchos lugares y hubo un rápido aumento de casos graves».

«Si hubiéramos continuado con el aislamiento como al principio, probablemente ahora no necesitaríamos una medida radical como el aislamiento obligatorio. Teníamos una alta adherencia. No era uniforme, no era lo mismo en todos los estados, pero estaba funcionando», dice.

2) El anuncio de una futura relajación de la cuarentena

Para el epidemiólogo de la Universidad de Sao Paulo (USP), Paulo Lotufo, los funcionarios que anunciaron el levantamiento gradual de la cuarentena en el futuro cometieron un grave error. El Estado de Sao Paulo, por ejemplo, gobernado por João Doria, decidió adoptar el aislamiento social con cierta anticipación y al mismo tiempo aumentar la capacidad del sistema de salud.

Pero el 20 de abril, Doria anunció que la cuarentena se podría relajar antes si se cumplían ciertos criterios. Cuando el gobernador hizo el anuncio, faltaban tres semanas para cumplir la fecha que había previsto para el inicio del relajamiento.

Para Lotufo, fue un error pensar en esta posibilidad. «El mensaje que le transmitió a la población fue que ‘vayan, está bien, quedan libres'», apunta. «De lo que nos estamos dando cuenta es que cuando impones una fecha firme, la gente ya la ha asumido».

No fue solo en el gobierno del estado. Algunas ciudades de Sao Paulo también querían relajar la cuarentena incluso antes de la fecha estipulada por Doria, y eso le comunicaron a la población.

Stucchi, de Unicamp, dice que anuncios como este dan la impresión de que «todo está bien».

«Esta noticia termina confundiendo mucho. La lectura de la gente es: ‘Si ya están diciendo que se va a relajar en el futuro, es porque ahora todo está bien, puedo abrir mi tienda aquí, reunirme con mis amigos'».

3) Falta de restricción a la circulación vehicular durante días festivos

Otro error, según Lotufo, fue que no hubo restricciones durante la temporada de Semana Santa en Sao Paulo.

Durante el período de vacaciones, del 5 al 11 de abril, muchas personas viajaron al interior del estado y a la costa. «Debió haber un bloqueo, (donde) nadie pudiera entrar o salir de la ciudad. Hubo una gran cantidad de ir y venir entre los municipios», indica.

4) La confusa actitud del presidente

Desde el comienzo de la pandemia en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro ha ignorado abiertamente las reglas de distanciamiento social, alentando, participando e incluso causando aglomeraciones en la capital federal.

El 15 de marzo, cuando el Ministerio de Salud recomendó evitar las multitudes y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había recomendado el asilamiento social, Bolsonaro celebró en su cuenta de Twitter los actos que ocurrían en todo el país, después de negar que él los hubiera convocado.

Llamó al covid-19 «gripezinha» (una gripecita), minimizando la enfermedad en la televisión nacional el 24 de marzo.

El 29 de marzo, el día después de que el ahora exministro Mandetta abogara por el aislamiento social y recomendara que la gente no saliera a la calle, Bolsonaro dio un paseo por varias partes de Brasilia.

Entró en una farmacia y una panadería, causando una aglomeración y tomándose fotos con sus seguidores, entre ellos, personas mayores de 60 años, parte del grupo de riesgo de coronavirus.

Después de eso, en otras dos ocasiones, los días 9 y 10 de abril, volvió a caminar en Brasilia, causando otra concentración de multitudes y abrazándose y estrechándose la mano con sus partidarios.

El presidente también participó en una manifestación. El 19 de abril, respaldó y estuvo presente en una protesta con pancartas que llamaban al cierre del Congreso y la Corte Suprema. El presidente incluso habló en la manifestación.

Una de sus últimas apariciones violando claramente las recomendaciones de la OMS y su propio Ministerio de Salud fue el domingo 3 de mayo, cuando fue a la rampa del Palacio de Planalto para hablar con sus partidarios. Sin mascarilla protectora y sin respetar el distanciamiento social, puso niños en su regazo para tomar fotos.

5) El desacuerdo entre Bolsonaro, gobernadores y alcaldes

La postura inadecuada de Bolsonaro frente a las recomendaciones de la OMS para abordar el coronavirus se suma a la discordancia de los discursos entre el presidente, los gobernadores y los alcaldes.

Si bien Bolsonaro minimizó la pandemia en Brasil y abogó por la continuidad del comercio para evitar daños económicos, los gobernadores fueron los primeros en adoptar medidas de aislamiento social en los estados brasileños para tratar de aplastar la curva de infección en el país.

La disputa se ha prolongado desde el comienzo de la crisis. Bolsonaro incluso llegó a aseverar que la factura de muertos debería «enviarse a los gobernadores».

«Los discursos no están en sintonía, lo que causa inseguridad en la población». «La población termina pensando que puede tomar sus decisiones de aislarse o no, ya que los directores no están de acuerdo entre sí».

6) Los cambios sucesivos en el Ministerio de Salud

En medio de la pandemia, el 16 de abril, Bolsonaro despidió a su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta. Brasil aún no había alcanzado el pico de la epidemia y estaba creciendo en contaminación.

Antes de la renuncia de Mandetta, hubo semanas de enfrentamientos entre Bolsonaro y su ministro, principalmente porque el presidente no estaba de acuerdo con sus declaraciones a favor de las medidas de aislamiento social.

Ahí no terminaron los problemas. El oncólogo Nelson Teich, que Bolsonaro desginó para sustituir a Mandetta en el Ministerio de Salud, renunció la semana pasada después de menos de un mes en el cargo. Teich había criticado un decreto del presidente en el cual autorizaba la reapertura de gimnasios y salones de belleza.

7) Noticias falsas y promesas de curas milagrosas

Las promesas de tratamientos que «curarían» el covid-19, la enfermedad causada por el coronavirus, también pueden haber dado la impresión de que el confinamiento obligatorio no era necesario, según los especialistas consultados.

También destaca el papel que posiblemente las noticias falsas pueden haber jugado en la cuarentena.

De hecho, hubo una circulación relevante de noticias falsas que minimizaba la gravedad de covid-19 en Brasil. 

Un estudio concluyó que entre los 20 audios con mayor circulación en el país, cinco negaban la gravedad de la enfermedad causada por el coronavirus. Cuatro de estos cinco audios se encontraban entre los diez más compartidos por los usuarios y contenían testimonios de profesionales de la salud que supuestamente habían visto unidades de cuidados intensivos vacías o funerarias sin muertos, entre otros.

Opinió[email protected]

@salvadorcosio1 

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