Inicio COLUMNA INVITADAS DESAZOLVE #CONTAMINACIONAUDITIVA

DESAZOLVE #CONTAMINACIONAUDITIVA

0
Compartir

Por: Salvador Cosío Gaona

Los expertos la definen como el exceso de sonido y/o ruidos que alteran las condiciones normales del ambiente y son generados por actividades humanas; uso de automóviles (ruido de motor, claxon), la promoción de artículos para su venta con equipos de sonido, actividades industriales, la cual produce efectos negativos en la salud de las personas.

Estos efectos no son permanentes, pues desaparecen al finalizar el ruido. Sin embargo, si la exposición es prolongada puede provocar afectaciones físicas y psicológicas a la salud de las personas, tales como sordera, presión arterial, estrés y tensión muscular, irritabilidad y trastornos del sueño, por mencionar algunos. El ruido puede causar efectos sobre el sistema cardiovascular, con alteraciones del ritmo cardíaco, riesgo coronario, hipertensión arterial y excitabilidad vascular, glándulas endocrinas, aumento de la secreción de adrenalina, aparato digestivo, por incremento inductor de estrés, aumento de alteraciones mentales, tendencia a actitudes agresivas, dificultades de observación, concentración y rendimiento, facilitando con esto los accidentes, principalmente vehiculares.

La capacidad auditiva se deteriora en la banda comprendida entre 75 y 125 decibeles y llega a un nivel doloroso cuando se sobrepasan los 125 decibeles, rebasando el umbral de dolor a los 140 decibeles.

La contaminación por ruido puede estar presente en todas las ciudades, pero principalmente aquellas de mayor magnitud y con mayor movilización, como es el caso de la Ciudad de México, la cual es considerada como una de las ciudades con mayor contaminación acústica.

Ahora bien, el ruido también afecta en lo económico, un ejemplo de ello es la situación en la Unión Europea, donde, según datos de la Organización Mundial de la Salud, el ruido urbano genera pérdidas económicas de hasta el dos por ciento del PIB en algunos países.

En Guadalajara, por ejemplo, la zona centro de la ciudad es uno de los puntos más contaminados por ruido ambiental. Por ejemplo en la avenida Alcalde, en horas pico pasan constantemente unidades de transporte público, que emiten por lo general ruidos superiores a 80 decibeles, lo cual excede el nivel de 68 que es el máximo tolerado por la NOM-081-SEMARNAT para la actividad diurna. De la misma manera, se estima que en la zona centro de la ciudad, más del 60 por ciento de la población está expuesta, en forma prolongada, a altos niveles de ruido ambiental emitidos por talleres manufactureros, como molinos, herrerías, talleres mecánicos, etcétera.

Con información de la Universidad de Guadalajara, cada vez más jóvenes presentan hipoacusia por exposiciones a altos niveles de ruido en lugares cerrados como “antros”. En los bares la música supera incluso los 95 decibeles, cuando 68 es el máximo.

Nuestro país se ha caracterizado por una ausencia significativa de reglamentación sobre el ruido urbano, a pesar que desde hace ya varias décadas se vienen realizando, en numerosas ciudades españolas y de todo el mundo, diversos estudios relativos al ruido urbano que tratan alguno de sus aspectos de interés; como pueden ser la identificación de fuentes, el nivel de contaminación sonora, el nivel de exposición al ruido, los efectos fisiológicos y psicológicos sobre las personas, estudios que se han realizado incluso en ciudades de tamaño pequeño.

En este sentido, el Partido Verde ha propuesto regular el ruido que se genera en casas, oficinas, calles, y en general en todo el territorio nacional, con la finalidad de lograr convertir nuestras ciudades en un mejor lugar para vivir.

Es necesario recordar que hace tiempo se logró que se incluyera en el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el derecho de toda persona a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar; en este sentido se ha propuesto expedir la Ley General para el Control del Ruido Urbano, pues del mismo modo que es importante señalar que estados como Querétaro ya cuentan con una normatividad estatal sobre el tema del ruido urbano; e incluso, la Ciudad de México a pesar de no contar con una ley en la materia, a través de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial realiza mediciones del ruido en la ciudad, no existen normas a nivel nacional que regulen esta situación, y por ende las personas afectadas por esta causa se ven desprotegidas. En este contexto, el interés del Partido Verde es hacer valer y respetar los derechos de esas personas.

@salvadorcosio1
opinió[email protected]

Comments

comments