Inicio INTERNACIONAL Aumentan las medidas para poner freno a pandemia

Aumentan las medidas para poner freno a pandemia

0
Compartir

Los países se apresuran a implantar nuevas medidas para intentar poner freno al coronavirus, una enfermedad que a día de hoy ya ha causado un millón de muertes en el mundo.

Pero ese millón de defunciones confirmado este martes -primero por la Universidad Johns Hopkins y luego por la OMS- es con toda probabilidad una cifra más baja de la real, pues solo tiene en cuenta los fallecimientos registrados desde finales de 2019, cuando el virus ya azotaba China, y ante la dificultad de algunos países para diagnosticar la COVID-19 o las muertes ocasionadas por ella.

Diez meses después de conocerse la aparición de este coronavirus y de que el 11 de marzo pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la pandemia, el planeta sigue inmerso en la lucha contra la COVID-19, una empresa en la que esta agencia de Naciones Unidas ve «señales de esperanza».

Una esperanza que se basa en que en los últimos días se ha reducido el ritmo de contagios en el planeta, en la movilización de la comunidad científica que investiga contrarreloj vacunas, terapias y pruebas diagnósticas para hacer frente a la COVID-19 y en las medidas que adoptan los países para atajar la enfermedad.

SE MULTIPLICAN LAS MEDIDAS FRENTE AL CORONAVIRUS

Al margen de los fallecimientos (entre 4.000 y 5.000 cada jornada en las últimas semanas), los casos confirmados superan los 33,2 millones, pero con ritmo de contagios menor (293.000 en estas 24 horas).

Con América a la cabeza tanto de los positivos (16,5 millones) como de las defunciones (más de 550.000), Europa en segundo lugar en cuanto a fallecimientos (235.000 y 5,7 millones de casos) y Asia Oriental y del Sur en tercero (113.000 y 6,8 millones de contagios), los países adoptan más y más medidas para paliar la situación.

Y en el centro de esas medidas están las restricciones a las reuniones sociales y la hostelería, al margen del uso de la mascarilla, la higiene de manos, la distancia física, las cuarentenas y los confinamientos limitados de poblaciones.

En esta línea y ante la tendencia al alza de las infecciones, Alemania decidió hoy imponer limitaciones de aforo en reuniones en lugares públicos o privados en las regiones con una mayor incidencia de contagios: las fiestas no podrán superar los 50 asistentes y los encuentros de carácter privado los 25 participantes.

El objetivo de la canciller alemana, Angela Merkel, es mantener la actividad económica y escolar y evitar la paralización de un país con unos 287.000 positivos (casi 2.100 en las últimas horas) y más de 9.500 muertos.

Además, Merkel reiteró la recomendación de no viajar a zonas de riesgo si no es necesario, categoría que incluye a áreas de casi todos sus vecinos -Francia, Austria, Bélgica, Holanda, República Checa, Dinamarca y la extracomunitaria Suiza- así como a España en su conjunto, parte de Croacia, Eslovenia, Bulgaria y Rumanía.

En Países Bajos, este martes entraron en vigor nuevas medidas para frenar los contagios: el cierre en la hostelería antes de las 22.00 horas, la prohibición de público en los eventos deportivos, el límite de tres invitados para las casas particulares y el consejo de usar mascarillas en las tiendas de las grandes ciudades, después de meses poniendo en entredicho su eficacia.

RESTRICCIONES EN RUSIA Y PRÓXIMOS ANUNCIOS EN OTROS PAÍSES

En Moscú, las escuelas primarias y secundarias, incluidos los centros de preparación deportiva, pero no las guarderías, estarán cerradas dos semanas, del 5 al 18 de octubre, y no habrá en esos días tampoco educación a distancia.

En Rusia -el cuarto país con más contagios del mundo, tras Estados Unidos, la India y Brasil- los casos son ya 1.167.805 (más de 8.200 en un día) y los muertos superan los 20.500.

Por su parte, en Polonia (con más de un millar de contagios diarios, hasta un total de unos 90.000 y cerca de 2.500 fallecidos), en las zonas más afectadas los bares y restaurantes deberán cerrar a las 22.00 horas.

Mientras tanto, el Reino Unido, con un nuevo récord de casos diarios (más de 7.000), puede anunciar mañana nuevas medidas, al margen de las ya en vigor.

A partir del miércoles estarán prohibidas en el noreste de Inglaterra todas las reuniones en interiores de personas que vivan en distintos domicilios, mientras que en el resto de la región se mantendrá por ahora una limitación más laxa, que permite encuentros de hasta seis personas.

Italia, ante el aumento de contagios (más de 1.600 en veinticuatro horas, hasta los 313.000) y tras haber sido el primer foco del coronavirus en Europa en febrero pasado, se plantea ampliar el estado de emergencia decretado el 31 de enero y previsto hasta el 7 de octubre.

En el mismo sentido, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtió hoy de que el confinamiento se prolongará más de lo previsto, probablemente durante «más de un mes», al no conseguirse rebajar la curva de contagios.

Además, hoy mismo la Knéset (Parlamento israelí) puede aprobar una enmienda que restringiría las manifestaciones por el coronavirus, precisamente cuando las protestas contra Netanyahu se suceden.

Para hacer frente a la COVID-19, un grupo de investigadores, en su mayoría chinos, asegura en un estudio que la forma de reducir el impacto de la enfermedad y nuevas olas pasa por una respuesta global y simultánea basada en medidas «intensas» durante ocho semanas y una reducción del tráfico aéreo internacional.

ESPERANZA DE ACABAR CON LA PANDEMIA

Pero, a pesar de los datos demoledores del coronavirus (204.000 muertos en Estados Unidos, 142.000 en Brasil o más de 95.000 en la India), aún queda espacio para la esperanza.

Así, el secretario general de la ONU, António Guterres, lamenta la cifra «escalofriante» y «atroz» del millón de fallecidos, pero se muestra convencido de que el mundo puede «superar este desafío» e insta a la solidaridad y a «aprender de los errores» para poder vencer a la pandemia.

También el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreysus, habla de «los destellos de esperanza que nos alientan ahora y en el futuro próximo», pues, pese a este «momento difícil para el mundo», «nunca es tarde para dar un vuelco a la situación».

Comments

comments