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Ahora si será posible?

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A propósito de #MiMovilidad

Por: Martín López Cedillo

Hasta el momento la infraestructura vial rígida, falta de coordinación interinstitucional y el deficiente dinamismo de la planeación, hacen que se tomen medidas correctivas, más que preventivas en materia de transporte. El tráfico y la movilidad, en términos de transporte, son causa principal de los impactos negativos al ambiente urbano como la contaminación del aire, el ruido, el consumo excesivo de recursos y la ocupación extensiva del espacio.

Durante los últimos 30 años, en la Zona Metropolitana de Guadalajara el sistema de transporte público, generó trastornos sociales, ambientales, de infraestructura, de tiempo y de cobertura, haciendo que la ciudad se vuelva caótica, desordenada y contaminada.

En este sentido, es claro que la movilidad actual de la ciudad de Guadalajara requiere de un plan de manejo integral, que no solo mitigue los problemas actuales de movilización, congestión vehicular y tiempos de viaje, sino problemas ambientales, económicos y de calidad de vida generados por el sistema anterior.

​Ante dicha circunstancia, en mi humilde opinión “MiMovilidad”:

Debe considerar en primer lugar la descripción de la situación actual, donde se señala lugar, ubicación, población y las necesidades de traslado de origen y destino. En segundo lugar, el registro del recurso que destine el Estado y los municipios del área y de los sistemas de transporte.

​En tercer lugar, el diagnóstico que analiza la demanda y oferta de movilidad, con el fin de focalizar carencias y satisfactores, equilibrios y desequilibrios y, así, elaborar un inventario de problemas relevantes como el tiempo de traslado, accesibilidad a la red, contaminación, congestionamiento, calidad en la prestación del servicio, todo dentro del marco jurídico y la estructura organizacional, pero, sobre todo, con el enfoque hacia los principales costos identificados con los accidentes de tráfico de vehículos motorizados por la deficiente movilidad, para con esto llegar… en cuarto lugar, a la implementación de las estrategias necesarias para la tan necesaria transformación del transporte público.

​Para disminuir la brecha entre la oferta y la demanda de movilidad, con el mejoramiento de la infraestructura y seguridad vial, así como la implantación de un sistema de transporte de alta ocupación.

Cabe Destacar el señalamiento del gobernador que con determinación recupera la Rectoría en el transporte público a fin de solucionar los problemas de la movilidad, por lo cual es menester que se lleven de la mano un conjunto de acciones específicas que, clasificadas en marco jurídico, estructura organizacional, infraestructura vial, sistemas de transporte y sistemas de apoyo y control, para que, de acuerdo con los programas de las dependencias involucradas y en el ámbito de su competencia, se evalúe su puesta en operación en el corto, mediano o largo plazos.

El primer paso que el ejecutivo dio, al buscar un acercamiento plural, para identificar a los actores y poder organizarlos, echando mano de las herramientas de la Nueva Ley de Movilidad, mutando así del esquema anacrónico del “Hombre – Camión” a la Ruta Empresa. Elemento que para la transformación resulta ser la piedra angular de todo el proceso.

​Y en segundo lugar y una vez creadas las empresas, el reordenamiento de las rutas es el siguiente paso para resolver la maraña desorganizada que envuelve a la metrópoli, una vez más, en un proceso incluyente y conciliador de las partes. Sacando la mano negra.

​Con estos dos elementos resueltos, aunque si bien no son cosa fácil, ni tampoco una tarea que pueda llevarse a cabo de la noche a la mañana, si se logran concretar en un mediano plazo, podremos decir que el resto del proceso de transformación del transporte colectivo en Jalisco es “pan comido”, pues lo que le seguiría a estos dos pasos es, que por medio de los créditos e incentivos gubernamentales, la totalidad de las empresas adecúen sus unidades a los estándares de calidad establecidos por la propia ley y su reglamento.

Así mismo otro de los beneficios de la ruta empresa, es la posibilidad de implementar sistemas de prepago. Así el estado destinará 300 millones de pesos, algo así como 89 mil pesos para cada unidad, que 

si bien se sabe como un beneficio para el usuario, en virtud de ser un sistema cómodo y eficiente que representa rapidez en los paraderos, el principal beneficiado con esta medida también será el propio transportista, quien al tener este sistema podrá evitar la fuga de capital que en muchas ocasiones por cuestiones de errores humanos o incluso por situaciones de delincuencia, se tienen pérdidas importantes en el rubro económico.

El sistema de prepago también abona a la seguridad vial y la disminución sutancial de los percances que sufre a diario el transporte público, lo que permitiría bajar estos índices en dos indicadores importantes, el primero de ellos nuevamente es el económico, puesto que los accidentes viales suponen grandes costos para el transportista en materia de refacciones y reparaciones, así como de pago de seguros de gastos médicos e indemnizaciones. Pero aun más importante es el segundo de estos indicadores, que es el relativo a las lesiones y principalmente a la pérdida de vidas humanas. Todo esto en virtud de que el prepago le permite al operador concentrarse simple y llanamente en conducir, quitándole la carga de uno de los principales distractores que representa el hecho de tener que cobrar y hasta dar cambio, al tiempo que cierra y abre puertas para el ascenso y descenso de los pasajeros.

Como se puede observar, con una medida tan simple como el prepago se puede dar solución a una gran variead de problemas que actualmente aquejan al sector y que repercute directamente en la ciudadanía.

Es importante señalar que a la combinación del esquema de ruta empresa y el prepago van íntimamente de la mano, y ello merece una mención especial, por la siguiente razón: el esquema que hasta hoy impera denominado “Hombre – Camión” obedece a que la concesión es otorgada a una persona física, esa persona física administra de manera libre la unidad que ampara la mencionada concesión, de tal suerte que no hay quien medie ante éste, por tanto el dueño es quien contrata al chofer, es quien le paga y administra las ganancias que a final de cada jornada laboral se contabilizan.

Con la ruta empresa, esta situación será inexistente, puesto que la concesión de la ruta empresa será a nombre de la persona moral conformada por los socios que se convertirán en accionistas. Bajo esta tesitura, habrá un administrador o un consejo de administración que se encargará de todo lo relativo a la operación de la ruta en su totalidad. En este sentido las ganancias habrán de ser repartidas de manera equitativa entre los socios de la empresa, atendiendo al número de acciones que cada uno posea. Siendo así que al momento de implementar el prepago no existirá conflicto alguno en relación a lo recaudado por cada unidad, ya que los accionistas no son dueños de la misma, son dueños de una o más acciones y el capital que se reparte entre ellos es la totalidad de lo recaudado por las unidades, eliminando también con esto las muy comunes corretizas entre los operadores de las unidades, quienes actualmente compiten por el pasaje, con la intención de obtener más ganancias, pero que en muchos casos termina con resultados funestos al ocasionarse accidentes viales de manera recurrente.

Por último, otra de las bondades que ofrece el sistema de prepago es la indexación de la tan politizada tarifa,  se abre la puerta para que con el prepago se pueda generar una tarifa fraccionada que atienda a índices estandarizados, como podría ser la UMA (Unidad de Medida y Actualización), la inflación o los costos de los energéticos, y que de manera automática se ajuste sin intervención de ningún sector, atendiendo exclusivamente a cuestiones de carácter técnico y económico y no a intereses o caprichos de particulares o de grupo.

​En conclusión, con la organización de los permisionarios en empresas, el reordenamiento de las rutas, el prepago y la indexación de la tarifa, se tendrá medio camino recorrido hacia un verdadero cambio y mejoramiento del servicio de transporte colectivo de pasajeros, sin embargo, aun cuando esta parte del transporte se conoce como el principal foco rojo, existen temas no menos importantes que también requieren de la atención del Ejecutivo, que seguro estoy estará en la ruta correcta.

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Periodista, resignado Atlista, enamorado de mi ciudad y de mi Estado. De L a V en punto de las 7am al aire @1070noticias http://bit.ly/oYJFU2