Reflexiones de la especulación

Reflexiones de la especulación

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Por: Orson Ge

Un gran número de especulaciones han surgido a raíz del presunto secuestro del futbolista Alan Pulido, mismo que duró apenas unas horas, ya que como señalan algunos medios, el mismo deportista logró escapar de sus captores y recuperar su libertad.

Para algunos, el caso es un fiel ejemplo de lo que la película “La dictadura perfecta” plantea como la “caja china”, mientras que para otros es inverosímil pensar que un caso como este pueda darse en medio de nuestra realidad, en la que por cierto, siguen pendientes 43 personas que hasta ahora siguen desaparecidas desde hace casi dos años.

La realidad es que no podemos perdernos en especulaciones, lo que sale a la luz de este caso nos deja mucho que pensar.

Primero, según las versiones que en un principio otorgaron las mismas autoridades tamaulipecas, un operativo montado por fuerzas federales y estatales fue factor para que Pulido recuperara su libertad, sin embargo, horas después rectificaron para aclarar que fue en un forcejeo con uno de sus captores, que el futbolista logró dominar a su “custodio” para después despojarlo de su celular y así realizar una llamada de emergencia, que a la postre permitió a los cuerpos policiacos dar con la casa de seguridad donde se encontraba.

A la luz de esta contradicción, queda muy clara la poca organización que hay en la comunicación oficial de las autoridades en Tamaulipas y que aparentemente alguien estaba muy ansioso de utilizar este evento, provocado o no, como argumento de efectividad y eficacia por parte de estos agentes del orden. Lo que es peor, es que si esto es así, se logró exactamente lo contrario, ya que pensar en que un operativo de la magnitud que dicen se trató este, fue completamente ineficaz, y que si Pulido no hubiera realizado la llamada, tal vez en este momento se estaría entregando la cantidad de rescate que presuntamente se pedía por el futbolista, que según declaraciones de su familia, ascendía a los 6 millones de pesos.

El caso trasciende porque se trata de una figura pública, sin embargo la falta de una estrategia frontal para prevenir, no sólo para castigar, este tipo de delito es un tema delicado, ya que si bien durante varios años la cifra oficial de secuestros a nivel nacional se ha visto en descenso, en la actual administración, se han denunciado oficialmente más de 900 secuestros, sin mencionar los que se median sin presencia de la autoridad por temor a represalias, esto quiere decir, que oficialmente se secuestra a un mexicano cada 36 horas.

La llamada “unidad antisecuestros” ya cuenta con instalaciones, pero hasta ahora se carece de personal preparado y confiable que dé fe de una estrategia frontal y definida en contra de este delito, según también lo comentó Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la Organización Alto al Secuestro.

Lo que resultó aún peor que todas estas cosas, fue el intento por politizar el secuestro y la liberación desde un principio. El fiscal de Tamaulipas critica el sospechosismo de la gente, especialmente en redes sociales, pero la realidad es que el tema ya estaba muy politizado desde un principio.

Como lo dijimos antes, el mal manejo de la información dejó ver entre líneas que alguien quería sacar provecho de la aparición del deportista, pero el remate final vino cuando Manuel Cavazos, senador por el PRI y exgobernador del mismo estado, pidió se investigara a Francisco Cabeza de Vaca –candidato del PAN en las próximas elecciones en aquél estado- y su “posible relación” con el caso, ya que presumiblemente se trataba de “guerra negra” –algo más grave que la “guerra sucia, según palabras del mismo Cavazos- ya que según palabras del priísta es algo que Cabeza de Vaca “ha hecho antes” para obtener rédito electoral.

¿Cómo no esperar que la gente especule si la clase política y autoridades comienzan el juego?
A todas luces, la búsqueda de un rédito político a partir de un lamentable suceso como lo es el latente flagelo del secuestro, y especialmente en un territorio tan golpeado como lo es Tamaulipas no es sólo ruin, sino también un acto digno de toda vergüenza por parte de quienes quisieron, o por lo menos intentaron usarlo para tal fin.

Concluimos pues, que no vale la pena hipotetizar acerca de las posibilidades de este caso o no, lo que es importante es remitirnos a las realidades y a partir de ellas buscar soluciones no sólo a un problema tan importante en materia de seguridad como es este, sino el papel que como sociedad jugaremos para que esta, nuestra sociedad, salga adelante.

Twitter: @orsonjpg

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