DESAZOLVE #COSTOSyCULPAS

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Por: Salvador Cosío Gaona.

Muy vigente sigue lo comentado en su editorial de fecha 22 de enero de 2015 por el diario británico ‘The Economist’ que se le fue a la yugular al Presidente de México, Enrique Peña Nieto, al señalarle la forma torpe como permitió que lo embaucaran en cuanto a los asuntos más conflictivos y pésimamente manejados, sus colaboradores más cercanos e influyentes, los más reconocidos como cabezas de grupos internos y antagónicos al seno del equipo presidencial.

El Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y su antagónico el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray Caso, le empujaron hacia un callejón del que aún no ha podido levantarse o escapar bien librado, en relación a la forma de acometer y enfrentar las consecuencias de los cruentos crímenes cometidos en Iguala y otras poblaciones aledañas del estado de Guerrero el 26 de septiembre de 2014 y los días subsecuentes, así como en relación a los más escandalosos asuntos por los que se ha etiquetado con marca indeleble de corrupto a Peña y su equipo de gobierno.

Pero en esa época también fue pieza importante en el engranaje del escuadrón conformado por quienes empinaron a Peña Nieto al atolladero, al aconsejarle actuar demasiado torpemente, el entonces Jefe de la Oficina de la Presidencia y actualmente Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, joven muy ligado a Videgaray que pese a su novatez y falta de pericia es impulsado por el titular de Hacienda para caminar junto con el actual Secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribreña, como sus dos caballos que le acompañan en la flaquísima manada de suspirantes a la carrera por la nominación presidencial al seno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que dirige el propio Peña Nieto a través de su ‘gerente en turno’ Manlio Beltrones, el también anhelante competidor por la candidatura del PRI a la silla presidencial.

Aún suena fuerte y clara la sentencia demoledora que ‘The Economist’ publicó a casi 4 meses de los sucesos trágicos y salvajes ocurridos y tolerados en Guerrero, así como a poco tiempo del alud de críticas por la información que varios medios de comunicación con impacto en México y el entorno internacional, hicieron sobre los temas más turbios que ocasionaron el mayor desdoro a la credibilidad social de Peña Nieto y que siguen siendo la causa principal de la pérdida de autoridad moral del Presidente para hablar de honestidad en cuanto a las acciones de su administración y estar ya sumamente descalificado como adalid de una lucha anticorrupción y contra la impunidad que ofreció en su campaña y durante los primeros años de gestión como Titular del Poder Ejecutivo de la Federación y que además de haber fracasado en lo general por la falta de resultados, es una asignatura absolutamente reprobada al estar tintado de corrupto y con la etiqueta de cínico, al haberse propiciado un mecanismo de pretendido autolavado a su golpeada imagen, al designar a un deslucido hombrecito al frente de la Secretaría de la Función Pública, Virgilio Andrade, ese ‘pequeño hombrecito’ a quien además de ser motivo de ‘memes’ y bromas en las incisivas redes digitales de intercomunicación comunitaria por su escasa presencia y bajo perfil para el cargo y su gran parecido al personaje llamado ‘Froddo Baggins’ de la zaga fílmica ‘El Señor de los anillos’ , le encomendó la ridícula chamba de generarle un dictamen ‘a modo’ para exonerarlo, siendo por demás absurdo y aberrantemente torpe e ingenuo el pensar que la sociedad aplaudiría el teatro en el que como tema principal el empleado obedece ciegamente y otorga al patrón un diploma de exoneración: el achichincle firma un decreto sentenciando la inocencia de su jefe!.

Teniendo por frase más llamativa esa de: ‘¡Peña no entiende que no entiende!’, el articulo del periódico londinense se títuló : ‘El pantano mexicano’ y destacó la falta de responsabilidad política de Peña Nieto y su gabinete ante temas como la inseguridad, la fallida licitación de un tren entre la ciudad de México y la de Querétaro y el conflicto de intereses por la compra de casas a contratistas gubernamentales, financiadas por los propios beneficiarios de las adjudicaciones de multimillonarias asignaciones de contratos y entre otros conceptos decía:

«El intercambio de favores entre contratistas del gobierno, por un lado y el Presidente Enrique Peña Nieto y su Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, por el otro, es inaceptable en una democracia moderna, el propio gobierno ha sido manchado por el escándalo. El país todavía está agitado en torno a la respuesta del gobierno al secuestro de 43 estudiantes en Guerrero, ocurrido en septiembre, y su aparente asesinato.
La investigación del caso parece haberse estancado y la principal respuesta política de Peña a la masacre fue proponer una enmienda constitucional para abolir a nivel nacional las policías municipales, pero El Congreso no ha podido aprobar porque algunas corporaciones municipales están menos podridas que las fuerzas estatales que tomarían su lugar. Un pleno cumplimiento de las leyes no se puede lograr de la noche a la mañana, pero los críticos creen que Peña Nieto está tratando de eludir la acción más importante para empezar a construirlo: castigar a los corruptos jefes políticos y policiacos que son cómplices del crimen organizado, a ese entorno se añade que el mismo gobierno de Peña Nieto está tocado por el escándalo, pues además de los violentos crímenes en el estado de Guerrero, hay que anexar la reciente vergüenza, ventilada por el medio neoyorquino ‘The Wall Street Journal’, al desnudar que en 2005 Peña Nieto compró una casa de un constructor beneficiario de multimillonarios contratos de su administración, operación inmobiliaria relativa a la casa de descanso del Presidente mexicano ubicada en Ixtapan de la Sal, en El Estado de México, la entidad que Peña Nieto gobernó antes de contender por la Presidencia de La República, finca le fue adjudicada en circunstancias preferenciales por el empresario Roberto San Román.
Pero además debe observarse la compra de otra casa por parte de Luis Videgaray Caso, personaje de extrema cercanía al Presidente y quién fungió como Secretario de Finanzas del gobierno estatal siendo Peña el Gobernador, a quien sirvió además posteriormente como Coordinador de su campaña presidencial antes de asumir como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del equipo de trabajo en la administración federal a cargo de Peña Nieto. La casa de descanso en el pueblo turístico llamado Malinalco, fue financiada por Armando Hinojosa Cantú, propietario del ‘Grupo Higa’, el mismo consorcio que es dueño legal de la gran mansión entregada de Angélica Rivera, esposa de Peña Nieto, en una zona exclusiva del Distrito Federal llamada ‘Las Lomas de Chapultepec’, las operaciones inmobiliarias confirmaron el estrecho vínculo entre la administración de Peña Nieto y el famoso ‘Grupo Higa’, pero tanto Peña como Videgaray insisten en que no hicieron nada ilegal, pero pierden de vista el punto relevante: en las democracias modernas, a cuyas listas México aspira incorporarse, los intercambios de favores en los que ambos parecen haber participado con Grupo Higa son vistos como inaceptables.»

Tanto la revolcada que le endilgó a Peña el tan agudo comentario en ‘The Economist’ como las profusas repercusiones en diversos medios de muchos lugares del orbe ,cobra vigencia pues persiste el rechazo mayoritario de la sociedad mexicana hacia Peña y el gobierno que encabeza y ya están cerca
los comicios locales, a efectuarse el próximo domingo 5 de junio en 13 estados del país, siendo que en 12 de ellos , que son : Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, se elegirá Gobernador además de votarse por la renovación del Congreso Local y las Presidencias municipales, y en Baja California solo elegirán Ediles y Legisladores , y la mala imagen del Presidente es indudable factor de varias posibles derrotas del PRI al afectarle los escándalos de corrupción, impunidad, violencia e incremento de criminalidad, y hoy queda claro que, como sentenció ‘The Economist’ hace más de 16 meses, Peña nunca entendió ni ha querido atender ni entender los errores y escándalos propiciados por él y su gobierno.

Ejemplo claro de torpe y desventurada reacción presidencial fue la que se tuvo en cuanto a los trágicos crímenes ocurridos en Iguala, ya que hubo soslayo y negligencia para actuar con responsabilidad usando la fuerza del Estado Federal en apoyo a los ciudadanos, y existió negligente abandono de la responsabilidad ante los delictivos eventos en el estado de Guerrero, donde existía un gobierno claramente señalado de vinculación con la delincuencia organizada, gobierno estatal que junto con mandos y elementos de entes federales armadas tanto castrenses como policíacas están acusados de haber prohijado los ataques a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa dicho día 26 de septiembre cuando en Iguala murieron violentamente 6 personas y desaparecieron forzadamente 43 estudiantes que aún permanecen en calidad de no localizados, sin existir certeza sobre su paradero y lo que ocurrió con ellos pues aún no aparecen vivos ni tampoco sus restos.

Por torpeza o quizá posible perversidad de sus consejeros, Peña Nieto se equivocó al haber intentado, encapsular el conflicto en Guerrero donde gobernaba su amigo Ángel Heladio Aguirre Rivero, ese tan polémico y desacreditado político que fue impulsado desde Toluca para llegar a esa Gubernatura disfrazado de militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y enfrentándolo a su primo Manuel Añorve Baños, quien era el abanderado del PRI que fue impulsado por el en esa época enemigo de Peña llamado Manlio Fabio Beltrones, propiciándose así una carambola de tres bandas al generarse la derrota de Manlio y la humillación de Añorve al consumarse la entronización de su aliado Aguirre Rivero, a quien se le permitió por el régimen prohijar crimen, violencia, inseguridad y escaso crecimiento del nivel de calidad de vida de los guerrerenses incrementándose pobreza y subdesarrollo además de corrupción e impunidad.

La decisión que Peña asumió al evadir asumir la responsabilidad del gobierno federal para enfrentar la grave problemática provocada en Guerrero previamente al 26 de septiembre y especialmente por los salvajes crímenes cometidos esa fecha, tratando de encajarle la bronca al gobierno local, ‘lavándose las manos’ al no atender ni actuar oportunamente, dibujó claramente al Presidente como un político tibio y carente de liderazgo, dominado por sus dudas y contradicciones, manipulado insanamente por sus ayudantes más cercanos y poderosos que le produjeron el enorme error de restarle importancia a los lamentable sucesos, empujándolo al abismo del que no ha podido emerger aún, pues Peña y ‘sus estorbantes’ Osorio Chong y Nuño Mayer, se equivocaron al minimizar que elementos y jefes de las policías municipales de Iguala y Cocula en conjunto con sicarios de un grupo criminal empoderado e inmerso en las decisiones políticas locales, habían atacado a decenas de estudiantes de La ‘Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos’, de Ayotzinapa, miopía política que le hizo declarar ‘que esos hechos eran responsabilidad de los guerrerenses’.

Al documentarse participación de policías así como el señalamiento con cada vez más sustento claro de la actividad inadecuada de fuerza y mandos militares y de la Policía Federal, ha provocado acendrada crítica desde México y proveniente del ambito internacional, pues la difusión en la prensa extranjera de cómo actuaron gobiernos y policías en colusión con criminales, destrozó credibilidad y confianza en la estrategia del gobierno federal para aliviar la violencia y reducir el alto índice de actividad criminal, poniendo en entredicho el Estado de derecho.

Viene la tormenta

La tormenta está cerca y no se aprecian acciones gubernamentales para amainar los resultados negativos que se avecinan para el PRI en varias entidades, dado que entre el descrédito del gobierno federal por la ausencia de mayor y mejor desarrollo municipal y regional, y al no haberse logrado atemperar la creciente inseguridad, está claro que salvo un vuelco sorpresivo en la voluntad popular que se manifestará en las urnas y se hace patente conforme se difunden resultados de diversas encuestas, el escenario luce complejo para Peña y ‘su partido de estado y del gobierno’ , y aunque en algunos estados existe trabajo fecundo e impulso socio político y podrá haber victoria priista, hay entidades en que además de los asuntos nacionales que desacreditan al PRI, la nefasta influencia de los actuales gobernantes son causal del infortunio e incluso posible traición a su partido.

Se dice que el PAN puede ganar Veracruz, Puebla, Aguascalientes, Tamaulipas y Tlaxcala además de generar una competida elección en Chihuahua, Oaxaca, Zacatecas , Quintana Roo y Durango, llevando de la mano en alianza antinatural al PRD y quedando patente el crecimiento sustancial de MORENA y de Andrés Manuel López Obrador, especialmente en La Ciudad de México, Veracruz, Chihuahua, Zacatecas, Tamaulipas, Tlaxcala, Oaxaca, Quintana Roo y Durango.

Cinco de las 12 entidades en que habrá elección de Gobernador han sido siempre gobernadas por el PRI y son : Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz y hay dos de ellas: Aguascalientes y Zacatecas, que han tenido períodos de transición en que fueron gobernadas por mandatarios postulados por el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) durante dos sexenios, o sea entre los años 1998 y 2010, siendo el estado de Tlaxcala el único donde han gobernado los tres partidos más importantes, ya que lo gobernó el PRD de 1999 a 2005, el PAN en el sexenio 2005-2011 y hubo Gobernador emanado del PRI antes y después de esos períodos sexenales.

De las 12 entidades en disputa, el PRI gobierna actualmente en 9 de ellas: Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, el PAN gobierna 2 en coalición con el PRD y otros partidos menores, que son Puebla y Sinaloa; en tanto Oaxaca la gobierna un mandatario originado en la coalición formada por el Partido Movimiento Ciudadano (PMC) con el PRD y el PAN.

Manlio se la juega

Los resultados de las elecciones locales del próximo 5 de junio, podrían dar una pauta del posible comportamiento electoral en los comicios federales de 2018, pero sin duda el partido más presionado para obtener resultados positivos es el PRI y especialmente su ‘Gerente en turno’ Manlio Fabio Beltrones Rivera, quien además es aún uno más de los varios aspirantes a la candidatura presidencial, por lo que se está jugando su posicionamiento hacia la elección interna que empezará a generarse ya el próximo 2017, de ahí que deberá extremar su esfuerzo porque además de su labor normal, buscando ganar al menos 8 gubernaturas de las 12 en disputa, enfrentará el llamado ‘fuego amigo’ generado por varios de ‘sus compañeros’ de partido con quienes hay ya competencia por la nominación a la candidatura presidencial, entre los que destacan Miguel Angel Osorio Chong, Luis Videgaray Caso, Aurelio Nuño Mayer y Jose Antonio Meade Kuribreña, quienes serían más felices si Manlio no consigue demasiadas victorias, ya que eso lo encumbraría y sería muy complejo detenerlo.

La jornada comicial del 5 de junio se significará por la lucha buscando votos y el evitar las patadas en las espinillas.

Aún siendo el Presidente Enrique Peña Nieto y su Partido Revolucionario Institucional (PRI) los que tienen la presión más intensa en cuanto a la obtención de resultados favorables a su causa en relación a las diversas elecciones locales a celebrarse el próximo domingo 5 de junio, dichos comicios en 13 entidades federativas del país también serán referente en cuanto la prospectiva inherente a la fortaleza o debilitamiento de dirigentes y grupos de mayor influencia actual en varios de los otros partidos políticos nacionales, especialmente habrá de medirse la cosecha de votos que obtenga el PAN, que está inmerso en una cruenta lucha intestina y será la prueba de fuego sobre la real capacidad organizativa y de promoción de movilización de voto en relación a su actual Presidente el joven Ricardo Anaya, quien de alguna forma también busca ser apreciado como un elemento interesante a considerar en el marco de la futura definición del candidato panista a la Presidencia de la República para los comicios del 2018, que está buscando ganarle la partida a Margarita Zavala, la esposa del Expresidente Felipe Calderón.

También estará a prueba la condición real de solidez del PRD, que es propiedad de los famosos ‘chuchos’ (Jesus Ortega y Jesús Zambrano), quienes lo tienen dando tumbos y que buscando credibilidad contrataron para presidirlo al intelectual Agustin Basave Benitez, jugándose no quedar reducido a un partido desdibujado ideológicamente por su recurrente alianza electorera antinatural con el PAN y con escasa fuerza social, ya superado en cuanto a ser el referente de la izquierda Mexicana por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) de Andrés Manuel López Obrador, a quien además de a su partido se le habrá de evaluar acorde a la votación que reciba, que en algunos estados será importante, mientras en otras entidades podría ser de moderada a simplemente simbólica, pero será un posible parámetro de lo que dicha fuerza política está creciendo.

Debe considerar se analicen los resultados de partidos menores, como son los más usuales aliados o ‘partidos satélite’ del PRI: el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido Nueva Alianza (PANAL), así como registrar el comportamiento electoral correspondiente al Partido del Trabajo (PT), instituto político que recientemente ‘volvió de ultratumba’ por haber rescatado su registro nacional gracias a los votos que propiciados por el PRI-gobierno se les adjudicaron en ocasión de la elección extraordinaria en un distrito electoral federal del estado de Aguascalientes, como también habrá de revisarse el impacto derivado de la cantidad de votos que obtengan el Partido Encuentro Social (PES) que con apuros mantuvo el registro federal y no logró en las elecciones del 2015 el amplio número de votos que auguraban por presumir contar con el gran apoyo de muchas organizaciones clericales diversas y el Partido Movimiento Ciudadano (PMC), que aún lidera el polémico Dante Delgado y deberá mostrar que aún puede considerarse nacional por contar con presencia significativa en algunas entidades federativas diferentes a Jalisco, toda vez que pareciere existir ya solo merced a la labor política del Alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, de quien ya algunos columnistas mencionan podría ser aspirante presidencial.

Se enciende en los partidos la lucha interna por la candidatura presidencial, en el PRI su ya maduro Gerente Beltrones es un colmilludo aspirante, de quien temen a sus mañas los precandidatos favoritos de Peña que son Osorio y Videgaray, quien del establo que huele a miez y dicen comanda el criticado expresidente Carlos Salinas de Gortari, inventó como acompañantes en la carrera y les da cuerda a sus ahijados políticos Aurelio Nuño y José Antonio Meade.

En el PAN su joven dirigente, Ricardo Anaya, puede iniciar su camino como focalizado suspirante presidencial y competidor interno en su partido de Margarita Zavala de Calderón y se podrá tener una probadita en cuanto a si lo que muchas encuestas dictan puede ser considerado factible en relación a la aceptación que en muchos lugares del país tiene López Obrador, al que varios editorialistas señalan como el puntero en la carrera rumbo a Los Pinos.

Así pues, la elección del 5 de junio nos dará mucha luz sobre el futuro político de Beltrones, Anaya, Zavala, López Obrador, Osorio, Nuño, Meade y quizá sea el preludio del ungimiento formal de algunos ya mencionados como posibles aspirantes presidenciales, sea por algún partido o como independientes a estos, como se dice de Carmen Aristegui, Juan Ramón de la Fuente, Javier Sicilia o Fernando Martí, debiendo advertirse al político jalisciense Clemente Castañeda, el actual Coordinador de los Diputados Federales del PMC y su próximo dirigente nacional, quien en su momento podría encontrarse en mejor coyuntura para ser postulado candidato por ese Partido, desplazando a Alfaro a su inicial anhelo de gobernar Jalisco.

En el cuartel del PRI han buscado generar la percepción de victoria con lograr ganar 7 u 8 de las 12 gubernaturas en disputa, pero lo cierto es que el no refrendar las que ahora gobierna y perder algunas otras es signo perdedor, además que no solo es cuestión del número de estados en que se gobierne sino la importancia política, electoral y socioeconómica de las entidades federativas, de ahí que si como se advierte posible el PRI llegare a perder Veracruz, Tamaulipas, y Aguascalientes, que están actualmente bajo su control político y además sucumba en Tlaxcala, volviendo a perder en Puebla, será un fracaso para Manlio Beltrones, lo que quizá festinarán sus opositores internos especialmente Osorio y Videgaray, y a cambio será un éxito para el PAN el retener Puebla arrebatando al PRI Veracruz y Tamaulipas, más éxito aún si logra la reconquista de Aguascalientes y Tlaxcala. El PRD, correrá la suerte del PAN en donde juega en antinatural y convenenciera alianza electorera con ese ‘partido de ideología antagónica’, pero más que a fiesta huele a velorio en la casa fundada por Don Cuauhtémoc Cárdenas, quien ya no quizo estar en el sepelio, y en relación a MORENA con su Tlatoani todopoderoso, ha sorprendido mostrando novedosa e importante presencia electoral en varios estados y el partido de López Obrador será marcado victorioso si consigue preservar los puntos de opinión favorable que ya se menciona tiene en algunos estados donde habrá próxima elección, ‘pisando fuerte’ en Veracruz, Zacatecas, Tlaxcala, Oaxaca y Quintana Roo.

@salvadorcosio1
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