Así se enfrentan al calor los elefantes

Así se enfrentan al calor los elefantes

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El elefante es, sin duda, uno de los iconos del mundo animal y, entre otras cosas, su trompa es una de las partes del cuerpo que, por extraña, nos resulta más llamativa. La trompa del elefante está formada por la fusión de su nariz con el labio superior y contiene 150.000 fascículos musculares sin hueso alguno, lo que le permite una gran precisión en sus movimientos.

Aparte de respirar, la trompa cumple otras funciones importantes: oler, tocar, comer y beber, emitir sonidos e interactuar socialmente con otros individuos y con el ambiente que les rodea. Pero, como veremos más adelante, este animal tiene, además de su probóscide, otra “arma secreta” casi desconocida…

Un animal todoterreno
Existen dos tipos de elefante: el africano del género Loxodonta y el asiático Elephas. Lamentablemente ambas especies son víctimas tanto de la caza furtiva para obtener el marfil de sus colmillos como de la pérdida de su hábitat natural. Su gran tamaño requiere de espacios vastos y mucho alimento, ambos cada día más escasos, por lo que cada vez son más frecuentes los conflictos relacionados con estos paquidermos.

Por suerte, los elefantes se adaptan a prácticamente todos los hábitats y esto les ayuda a sobrevivir. En África, los más conocidos son los que habitan las planicies ubicadas en la sabana y los bosques abiertos de las zonas oriental y meridional del continente (Loxodonta africana africana). Menos conocidos son aquellos que encontramos en la jungla (Loxodonta africana cyclotis), más pequeños y no tan abundantes.

Existen también poblaciones especiales como la que habita el desierto de Namib, más precisamente en Kunene, en el norte de Namibia, una de las últimas regiones verdaderamente “salvajes” y muy poco accesibles del sur de África. La zona, también conocida como la Costa de los Esqueletos, debido a los restos de barcos hundidos que pueblan su costa, posee una rica diversidad que incluye a este grupo de unos 350 elefantes especialmente adaptados a la vida en el desierto, pertenecientes a la subespecie L. a. africana.

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