Inicio COLUMNAS Trump, un año más sin el Nobel de la Paz

Trump, un año más sin el Nobel de la Paz

0
Compartir

El polémico presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, se quedará esperando, al menos por un año más, para obtener el Premio Nobel de la Paz que se le ha negado ya por varios años, convirtiéndose así en una obsesión para el mandatario del vecino país del norte que se ha encaprichado con obtener tal distinción y sumarse a la lista de presidentes del país de las barras y las estrellas que lo han recibido. Esta vez, fue el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed Ali, quien fue elegido como el ganador del Premio Nobel de la Paz 2019 “por sus esfuerzos para poner fin a la guerra de 20 años entre su país y Eritrea”.

El inquilino de la Casa Blanca se encontraba en la lista de candidatos en esta categoría, lo mismo que personajes como la joven ambientalista sueca Greta Thunberg y el mismo Papa Francisco. Incluso en las casas de apuestas estaba muy fuerte la adolescente que ha enfrentado a los principales mandatarios y organismos del mundo para reprocharles su inacción ante el cambio climático que ha ganado gran fama mundial en los últimos tiempos, mientras que Abiy Ahmed Ali no figuraba entre los favoritos.

No obstante, el Comité del Premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega, se decantó por Ahmed Ali por «haber logrado la paz y la cooperación internacional y en particular por su iniciativa decisiva para resolver el conflicto con la vecina Eritrea».

Cabe mencionar que el Premio Nobel de la Paz es uno de los premios Nobel que fueron instituidos por el fabricador de armamentos, inventor e industrial sueco Alfred Nobel, junto con los premios en Química, Física, Fisiología o Medicina, y Literatura. Este premio de la Paz se otorga anualmente a «la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos alzados y la celebración y promoción de acuerdos de paz», según el testamento del propio Nobel. Por voluntad de Nobel, quien lo recibe es seleccionado por el Comité Noruego del Nobel, un comité de 5 personas determinado por el Parlamento Noruego.

Este reconocimiento es ya una fijación para Trump, quien no se concibe sin él. Y es que la rivalidad con el ex presidente Barak Obama, quien lo recibió en 2009, y su costumbre de conseguir lo que se propone a cualquier precio, lo hacen aún más codiciado por el mandatario. Barack Obama, fue reconocido con el premio a menos de dos años después de llegar a la Casa Blanca y se convirtió en el primer presidente en ejercicio en lograrlo desde Woodrow Wilson en 1919.

No solo su partido buscaba que Trump recibiese ese galardón. El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, consideraba que su homólogo en EEUU «debería ganar el premio Nobel de la Paz» por sus esfuerzos para reducir las tensiones en la península de Corea.

«Solo necesitamos la paz», dijo en ese momento Moon ante su Gobierno. En opinión de Moon, Trump merecía el reconocimiento por lograr las conversaciones intercoreanas.

Todavía el pasado 23 de septiembre el siempre polémico Donald Trump, emitió una de sus quejas más antiguas en Naciones Unidas: que es injusto que nunca haya recibido el premio Nobel de la Paz.

«Recibiría un premio Nobel por muchas cosas si lo otorgaran de manera justa, pero no lo hacen», se quejó.

Trump luego comentó la sorpresiva entrega en 2009 de uno de los premios más prestigiosos del mundo a su predecesor en la Casa Blanca, Barack Obama.

Obama recibió el premio Nobel de la Paz por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre las personas, a pesar de que acababa de convertirse en presidente.

“Le dieron uno a Obama inmediatamente después de su ascenso a la presidencia y él no tenía idea de por qué lo consiguió. ¿Sabes qué? Eso fue lo único en lo que estuve de acuerdo con él», dijo Trump.

El presidente estadounidense realizó las declaraciones durante una reunión bilateral con el primer ministro de Pakistán, Imran Khan, al margen de la Asamblea General de la ONU.

¿Qué hizo Abiv Ahmed para conseguir que el comité del Nobel le entregara los votos por encima de Greta y el Papa Francisco?

Un tratado de paz, firmado el año pasado que puso fin a casi dos décadas de impasse militar con Eritrea después de un conflicto fronterizo que duró de 1998 a 2000.

Abiy Ahmed se convirtió en primer ministro de Etiopía en abril de 2018 después de la renuncia de Hailemariam Desalegn tras tres años de disturbios callejeros.

Cuando asumió su cargo, Abiy introdujo reformas masivas de liberalización en el país de más de 100 millones de habitantes, sacudiendo lo que era una nación regida bajo extremos controles.

Como primer ministro liberó de la cárcel a miles de activistas de la oposición y permitió que disidentes exiliados regresaran a casa.

Lo más importante, firmó un tratado de paz con la vecina Etiopía, poniendo fin a dos décadas de conflicto.

Pero las reformas de Ahmed también expusieron las tensiones étnicas de Etiopía y la violencia resultante forzó a unos 2,5 millones de personas a huir de sus hogares.

Etiopía sigue siendo uno de los países más inseguros del mundo. Sólo en 2018 unas mil personas murieron por la violencia étnica.

La economía del país es muy débil y decenas de miles de etíopes han huido en busca de mejores condiciones de vida.

El propio Ahmed fue víctima de intento de asesinato.

El Comité del Nobel de la Paz indicó en una declaración que el premio para el primer ministro era por su «decisiva iniciativa para resolver el conflicto fronterizo con la vecina Eritrea».

«El premio también tiene el propósito de reconocer a todas las partes que trabajan para la paz y reconciliación en Etiopía y en las regiones del este y noreste de África», indicó la declaración.

«La paz no se erige de las acciones de un solo participante. Cuando el primer ministro Abiy extendió la mano, el presidente Afwerki la estrechó y ayudó a formalizar el proceso de paz entre los dos países».

«El Comité Noruego del Nobel espera que el acuerdo de paz ayude a traer un cambio positivo para todas las poblaciones de Etiopía y Eritrea».

Así pues, no fueron Greta ni el Papa Francisco los elegidos pero seguramente tampoco deseaban tanto esa distinción como el presidente del vecino país del norte, quien fue propuesto para ese premio el 3 de Mayo de 2018 por un grupo de congresistas republicanos para «reconocer su trabajo por acabar con la Guerra de Corea, desnuclearizar la península coreana y llevar la paz a la región».

[email protected]
@salvadorcosio1

Comments

comments