Inicio ESTILO DE VIDA Prevalece ánimo entre visitantes a pista de hielo y toboganes del Zócalo

Prevalece ánimo entre visitantes a pista de hielo y toboganes del Zócalo

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El ánimo de divertirse priva en las dos pistas de hielo y los dos toboganes que este año se colocaron en el Zócalo de la Ciudad de México, donde familias y parejas pasan juntas las últimas horas de 2017 y piensan en lo que les traerá el Año Nuevo.

Las filas son largas, tediosas, pero el gusto no decae. En la fila para entrar a la pista de hielo están formados Carla Ramírez, su esposo, su hijo y sus padres. Viven en la zona de Peralvillo y esta es la primera vez que visitan este atractivo navideño, precisamente porque saben que hay mucha gente y hay que esperar.

“Se entiende, dice Fernando, su esposo. Todo mundo quiere venir”. Se “fugó” del trabajo en la delegación Alvaro Obregón para dedicarle este día a su familia. “Llegamos a las nueve, vamos a pasar a la pista a la una. Mientras, ya nos hicimos una limpia con un curandero y comimos una torta con un refresco”.

-¿Ya está lista la cena de Año Nuevo?

-“Nosotros compramos el borrego para la barbacoa. Esa noche rezamos para despedir un año y recibir el nuevo. Es nuestra costumbre”, responden.

Hay quien tiene tiempo para estar en la ciudad y quieren ver lo más posible. Es el caso de Elvira Martínez, que viajó con su mamá y cinco niños desde Morelia. “Acabamos de salir de la Basílica, fuimos a ver a la virgen, luego hicimos nuestro recorrido por el lugar. De allá nos vinimos al Zócalo, donde estamos seguros que los niños se van a divertir”. Mira entre la gente.

-¿Apenas se va a informar?

-“Sí, no sé ni que show”, explica.

-“Pide uno datos y todos apuntan hacia el edificio del gobierno capitalino: “Allá se los dan”, refieren. “Nadie más está autorizado”.

Amablemente, Patricia Corona, quien labora en una taquilla, dice que llega a trabajar a las ocho de la mañana y ya hay gente. La taquilla se cierra a las ocho de la noche y a las ocho y media es la última entrada a la pista. Los toboganes tienen su propia entrada.

“Me gusta ver la cara de los niños cuando les damos sus boletos, se ven felices”, dice.

-¿Incidentes?

-“Oí que una chica se lastimó el tobillo y que el hueso quedó expuesto. No se lo puedo confirmar. Eso escuché”, relata.

Marisol Díaz mira hacia la gente que va y viene en el Zócalo. Está acompañada por Alfredo, su novio: “Estamos viendo cómo es la onda, dónde queda la entrada de la pista”.

-¿Sabes patinar?

-“No”, comenta.

-¿No te da miedo?

-“Pues hay que intentarlo”, confirma segura.

Además, indica, es una oportunidad magnífica para que estén juntos. Considera que faltan informes para que la gente sepa a dónde dirigirse una vez aquí.

Ángel Martínez, quien vino a la Plaza de la Constitución con su esposa e hijo, va saliendo de la pista: “Llegué a las nueve de la mañana, entré a las 11 y media. Patiné unos 40 minutos”.

-¿Y cómo estuvo?

-“Bien, pero es un poco difícil porque la mayoría de la gente no sabemos patinar y provocamos aglomeración dentro de la pista”, detalla divertido.

-¿Hay alguien que los lleve de la mano dentro de la pista para ayudarlos a patinar?

-“No. Hay personas que orientan, que dice qué sí y qué no recomiendan. Por ejemplo, no meter celulares y agarrar a los niños de la mano, pero hasta ahí”.

Para él, “el proyecto es muy bueno, pero vienen muchos visitantes y es tardado el acceso”. Además, dice, varias personas deben acudir más cómodas, porque lo hacen con zapatos de vestir y hasta en bermudas”.

Alrededor de la Plaza de la Constitución, bomberos, patrullas de Seguridad Pública ,y paramédicos y socorristas en ambulancias de la Cruz Roja vigilan el orden y la seguridad.

David tiene 10 años. Hace dos horas que está formado en la fila del tobogán. Una vez que salga tiene pensado ir a la pista, de donde ya obtuvo los boletos. Viene con sus papás y un chamaquerio inmenso.

Gabriela Iturralde también está en la fila del tobogán: “Conforme nos formamos nos dan los boletos”.

-¿Van a ir a la pista de hielo?

-“No -responde rápidamente el esposo-, esa aventura la vamos a dejar para una próxima visita”.

Las sonrisas, brincos, gritos felices de los niños valen la espera, lo valen todo. Y en el Zócalo, hay mucho de esto.

Y no es la única pista de la capital. Por primera vez, el gobierno de la Ciudad de México instaló otra pista de hielo de 400 metros cuadrados en la renovada Glorieta de Insurgentes. Las taquillas abren a las 8:30 horas, el servicio inicia a las 9:30 y se extiende hasta las 21:15 horas. El último ingreso está programado para las 20:30 horas.

En la delegación Venustiano Carranza se instalaron cuatro pistas de hielo. Estarán abiertas al público hasta el 6 de enero. La principal está ubicada en el parque Francisco I. Madero, en Congreso de la Unión sin número entre las calles de Jardineros y Labradores, colonia Morelos.

Una más está en la Plaza Cívica Adolfo López Mateos, en la calle Ernesto P. Uruchurtu sin número, entre Agustín Olaechea y Fernando Román, colonia. Adolfo López Mateos.

Otra en la explanada delegacional, ubicada en Francisco del Paso y Troncoso 219, colonia Jardín Balbuena, y la última en Parque Fortino, en Norte 25 y Oriente 172, colonia Moctezuma Segunda Sección. Todas las pistas estarán abiertas de 11:00 a 15:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas.

En la delegación Iztapalapa, al oriente de la capital, también hay otra opción: la pista de hielo instalada por el gobierno local en la explanada de la demarcación. La ubicación de este atractivo helado es Aldama 63, colonia Barrio San Lucas.

Otra delegación que instaló una pista de hielo en su explanada fue Benito Juárez, que se localiza en las avenidas Municipio Libre esquina con División del Norte, en la colonia Santa Cruz Atoyac. Además, a un costado se dispuso una zona de juegos mecánicos y food trucks para el disfrute de todos los asistentes.

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