Inicio COLUMNA INVITADAS Exilio español, lección de historia y dignidad para gobierno de AMLO

Exilio español, lección de historia y dignidad para gobierno de AMLO

0
Compartir

Por: Verónica Juárez Piña

En ocasión del 80 aniversario del exilio español, la Cámara de Diputados celebró  sesión solemne y develó la inscripción con letras de oro, en el muro de honor de su salón de sesiones, la leyenda, “Al exilio republicano español”.

La apertura del gobierno del General Lázaro Cárdenas para recibir a quienes huían de la dictadura franquista no sólo significó un gesto de fraternidad con el pueblo español, fue un reto abierto para las dictaduras y fascismos que pretendían gobernar el mundo en la década de los años treinta del siglo pasado.

La actitud del presidente Cárdenas constituyó un grito por la democracia que situó a México, dentro del concierto de las naciones, del lado de quienes luchaban por la libertad y por la legalidad. Instituyó las bases de la moderna política exterior mexicana y estableció una nueva forma de relación entre las naciones.

Más de veinticinco mil personas que huían del régimen franquista llegaron a este país y unieron, definitivamente, sus destinos con los nuestros. Mujeres y hombres que adoptaron el suelo mexicano como propio, de frente a la terrible realidad y la abominación que representó el abandono forzado de sus hogares y sus tierras debido a la violencia de una guerra civil por demás cruenta, bárbara y sin razón.

Las mujeres (esas mujeres valientes), fueron las primeras en reconstruir los hogares perdidos, en sostener la moral, en transmitir la memoria y mantener la esperanza del retorno. Los hombres resucitaron, rehicieron sus vidas. Y todas y todos, mujeres y hombres juntos, pagaron con gratitud la acogida de nuestro pueblo.

Como entonces, en la actualidad, la democracia se construye día a día, respetando a las minorías, permitiendo a todas y todos los ciudadanos edificar su proyecto de vida, libre y autónomamente.

Desgraciadamente, a casi veinte años de haber iniciado un nuevo milenio, millones de personas en el mundo sufren vidas cercenadas, mutiladas, huyendo de la miseria, de la persecución o de la violencia. Hoy les llamamos migrantes, pero no son más que exiliados y hay que ser claros: la migración forzada o el exilio son intolerables, insufribles, inhumanos.

A ochenta años del exilio español, vemos cómo en 2019, hay ciudadanos sirios que huyen de la guerra, africanos que buscan alimentos, centroamericanos que intentan evadir la violencia y la miseria y que recurren a México buscando la paz y la solución de sus famélicas condiciones, gracias a la gran tradición hospitalaria que el presidente Cárdenas mostró al mundo.

Sin embargo, hoy recibimos a los migrantes con soldados, con un vergonzoso muro impuesto por la bota del gobierno norteamericano y bajo la amenaza de castigos económicos, unilaterales e ilegales, aceptando las imposiciones de un régimen extranjero, sumisa, dócil y obedientemente, como nunca en nuestra historia.

En los últimos días, hemos sido testigos de historias desgarradoras de padres y madres que, junto con sus hijas e hijos, han fallecido en el intento por buscar una vida mejor, acosados por los militares mexicanos que, aparentemente, se encuentran al servicio del presidente Donald Trump, encarnación de un nacionalismo exacerbado, excluyente e intolerante que apuesta por reivindicar lo peor de su historia.

El pasado 1° de febrero, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España ofreció un discurso en El Colegio de México, con motivo de dicho pasaje histórico entre España y México;  “Manuel Azaña, el presidente legítimo de la República, se exilió en Francia. En el verano de 1940, enfermo y perseguido por las fuerzas alemanas… fue trasladado en ambulancia a Montauban. Cuando Azaña murió, en noviembre de ese año, las autoridades de Petain prohibieron que se colocara sobre su féretro la bandera republicana para no irritar a Franco y a los nazis. Rodríguez Taboada, (ministro plenipotenciario de México), le dijo entonces al prefecto francés: “Lo cubrirá la bandera de México. Para nosotros, será un privilegio. Para los republicanos, una esperanza. Y para ustedes, una dolorosa lección”.

Es hora de que México cubra, con la dignidad de su Bandera, a todas y todos aquellos quienes hoy cruzan por nuestro territorio, en búsqueda de la felicidad. Sin fusiles, sin amenazas, sin intimidación. Con los brazos abiertos, como lo hicimos hace ochenta años.

@juarezvero

Coordinadora de la Fracción del PRD

Cámara de diputados

Comments

comments