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El Fiscal de los escándalos

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Por: Salvador Cosío Gaona

A casi tres años de distancia de haber sido elegido por el Senado como Fiscal General de la República, nadie esperaba ver al titular de la institución del Estado mexicano que debe investigar y perseguir los delitos federales, envuelto en  venganzas personales, abuso de autoridad, persecuciones políticas, actos de prepotencia, y cuentas escondidas en paraísos fiscales, como se encuentra ahora este personaje a quien el presidente Andrés Manuel López Obrador propuso para el cargo y más tarde definió como “un hombre íntegro, recto, e incorruptible”.  

“Probidad, templanza, trayectoria intachable… todas son características que deberían distinguir a quien sea el titular de la institución del Estado mexicano que debe investigar y perseguir los delitos federales. Pero en el caso de Alejandro  Gertz Manero lo que ha caracterizado su gestión han sido los escándalos, los excesos y las acusaciones de venganza”, señala una publicación de Emeequis.

El pasado miércoles, la Fiscalía a su cargo sufrió un revés en uno de esos casos que, dicen sus críticos, exhibe el talante autoritario de Gertz Manero: un juez federal negó en definitiva girar órdenes de aprehensión contra científicos y exfuncionarios del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en la mira de las autoridades.

Esta es la segunda vez que la fiscalía nacional pretende llevar a 31 investigadores hasta la prisión de máxima seguridad “El Altiplano”, en el Estado de México, por presuntos delitos patrimoniales en contra del erario público. Y a pesar de la negativa, la dependencia comunicó que intentará, por tercera vez, privar de la libertad a los científicos.

Para muchos, la insistencia por castigar a esos 31 académicos tiene que ver con la abierta inconformidad de la comunidad científica por el supuesto ingreso irregular del fiscal mexicano al Sistema Nacional de Investigadores, una admisión que se logró únicamente hasta que Gertz Manero llegó al poder y tras once años de esfuerzos infructuosos.

Para otros, es simplemente el más reciente de los exabruptos de Gertz Manero, quien también es acusado de doblar el aparato judicial para mantener en prisión a la hija de la expareja de su hermano, Federico Gertz Manero, quien falleció en 2015 tras una larga convalecencia.

Los hijos de Alejandra Cuevas, de 68 años, presa desde hace casi un año en la cárcel de Santa Martha Acatitla, acusan que Gertz Manero usa su cargo para castigar a su familia porque el fiscal mexicano cree que su hermano murió a causa de los descuidos de su pareja.

Pese a que Alejandra Cuevas fue detenida con un amparo vigente que le impedía ser encarcelada, y que un juez ya anuló la orden de aprehensión en su contra, ella sigue en prisión esperando una orden de libertad que una fuerza muy poderosa se niega a otorgar.

En enero del presente año, Gertz Manero, fue quien decidió exonerar y no ejercer acción penal en contra del General Salvador Cienfuegos, ex secretario de la Defensa Nacional, quien en octubre de 2020 fue detenido en el aeropuerto de Los Ángeles, a petición de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), acusado de cinco cargos relacionados con narcotráfico. Tras la resolución de la Fiscalía, su titular  fue “respaldado” por el presidente Lopez Obrador. 

Por cierto, AMLO, también lo ha respaldado ahora en la posición que la Fiscalía ha asumido en contra de investigadores y científicos. El presidente  Andrés Manuel López Obrador, al ser cuestionado sobre si había denuncias contra investigadores del Conacyt, respondió: “Tengo entendido que sí, porque se presume que hubo malos manejos de recursos en el Conacyt, sin embargo, esto lo va a resolver el juez. Y el que nada debe, nada teme”.

En abril de este año, Gertz Manero volvió a ser protagonista de otro escándalo, cuando solicitó —y ganó— un amparo para evitar que se le aplique el programa Hoy No Circula en la Ciudad de México y, en consecuencia, que cualquiera de sus vehículos puedan ser conducidos todos los días independientemente del color de su engomado. 

Pero el fiscal mexicano no sólo quiere privilegios en la tierra; también los desea en el aire y con avionetas muy limpias con cargo al erario.

El 26 de agosto pasado, EMEEQUIS publicó que la Fiscalía General de la República desembolsó, en su presupuesto de este año, 12.3 millones de pesos en el servicio de mantenimiento de una aeronave de lujo al servicio de Gertz Manero. 

Se trata de la aeronave Bombardier Challenger 605, Modelo CL-600-2B16, con matrícula XB-NWD, que fue adquirida en los tiempos del procurador Jesús Murillo Karam y que ha servido, incluso, para trasladar a Joaquín “El Chapo” Guzmán de México a Estados Unidos durante su juicio y extradición.

La lista de fallas en el corto periodo de Gertz Manero es larga: su mala relación con el director de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto; su comunicación distante con los titulares de la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional; y sus pocos avances en casos emblemáticos contra la corrupción, como el de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, han dado pie a rumores de que su salida del gabinete tiene una fecha próxima.

Cuando se vaya, será casi imposible saber con cuánta riqueza llegó al equipo del presidente López Obrador y con cuánta fortuna salió.

La opacidad en la Fiscalía General de la República es un reflejo de la falta de transparencia del propio Gertz Manero, quien mantiene oculta su riqueza personal.

Al incorporarse al gabinete presidencial, el fiscal general del país estuvo obligado a abrir un expediente público con sus datos en la Secretaría de la Función Pública, una medida que tiene como objetivo frenar la corrupción en la administración federal.

En esa declaración, Gertz Manero colocó los datos más importantes de su hoja de vida, como su escolaridad y experiencia laboral, que incluye su pasado como procurador, subprocurador, diputado, rector, oficial mayor y hasta secretario particular.

Pero el fiscal ocultó deliberadamente dos apartados importantes: decidió no hacer público su patrimonio y tampoco sus posibles conflictos de interés, es decir, un eventual dilema laboral, personal, profesional, familiar o de negocios que podría afectar la imparcialidad de sus decisiones.

“El servidor no aceptó hacer públicos sus datos patrimoniales” y “No estoy de acuerdo en hacer público mi posible conflicto de interés”, fueron las oraciones que personalmente tecleó Gertz Manero, según su expediente en poder de esta revista.

La razón de esas declaraciones es conocer con qué patrimonio llega una persona al servicio público y con qué bienes deja la administración pública para descartar que haya recibido, por ejemplo, sobornos, regalos ilegales o haya desviado dinero público a sus cuentas privadas.  

Este sábado 25 de septiembre, el diario Reforma, dio a conocer que “a Santiago Nieto le cayó una papa caliente: investigar al Fiscal Alejandro Gertz.

La familia de Laura Morán Servín, viuda de Federico Gertz Manero, pidió a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que indague por depósitos presuntamente ilícitos en paraísos fiscales, por 7.9 millones de dólares, al Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero.

Ya se verá qué curso dará Santiago Nieto a esta denuncia; y de igual forma será interesante estar atentos a cómo procederá el Senado de la República, luego de que la bancada panista pidió se llame a comparecer al Fiscal para que dé cuentas de su proceder en el caso de los académicos; en tanto que el Poder Judicial tendrá seguramente una vez más que responder la solicitud de la FGR que insistirá en que se giren las órdenes de aprehensión en contra de los 31 científicos. 

*Con información de medios

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@salvadorcosio1

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