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El emporio de la vacunación mundial

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Por: Carlos Enrique Martínez Villaseñor

Las cifras de muertes, de personas recuperadas e infectadas, no solo son alarmantes, sino que pareciera no existir un control… la catástrofe mundial de salud abre su ventana y en apariencia va con toda su fuerza. Pero las Instituciones Mundiales manejan el mundo estratégicamente, incluso por zonas. La Organización Mundial de la Salud, siendo el juez supremo, de la mano con el Banco Mundial.

La dotación de vacunas en un primer panorama, se acerca a dos requerimientos básicos, casos de decesos y créditos para el pago millonario de vacunas. Mientras que la Unión Europea organiza y tiene mano del mismo continente. Pero también, la PHAC y WHO, tienen llave en Asia Central y Sur. El control de la información tanto en redes sociales, como en prensa internacional, te deja ver la magnitud del emporio farmacéutico controlando el mundo entero, y la vida de millones de personas, sin dejar atrás 193 naciones. ¿Qué ocurre en realidad? Clarificar el desarrollo o mecanismo, para poder acceder a una vacuna, encima, depende completamente de un gobierno federal si es que ya tienen territorialmente vacunas.

La desigualdad es inmensa. En algunos países, acudir a centros de salud con sus largas filas y con un acceso controlado, otros, en estacionamientos públicos canalizan esta campaña de vacunación, campos de futbol haciendo lo mismo, otras naciones escogiendo qué sector de la población será primero, y bueno, naciones donde ni siquiera ha llegado.

Y dicen, que el mercado negro está fuera de control y la oferta sube día a día, sin problemas de distribución. Lo lamentable es que ya se está corriendo la voz de que vacunas piratas o sin ninguna regulación del sector salud, se estarán distribuyendo en diferentes partes del mundo.

Custodiadas por miembros del ejército, custodiadas en centros de salud, aeropuertos, carreteras, hospitales… lo cierto es que estamos en manos de quien distribuye y a quien se le paga. La BBC y diferentes medios, hacen ver cómo en naciones ricas económicamente, los cargamentos de vacunas son mayores, mientras que países pobres reciben cada vez menos cargamento de vacunas. El New York Times, asegura que los países ricos han duplicado la dosis por habitante, asegurando su población por completo. Incluso menciona que Canadá, EUA, Reino Unido, Australia, Unión Europea, Chile, Israel, encabezan las primeras posiciones. ¿Entonces esto es de recurso económico?, la verdad es que el manejo de esta pandemia, sigue en una mesa de solución completamente económica.

Pfizer, AstraZeneca, BioNTech, Sinopharm, Johnson & Johnson, Novavax, Sanofi, Covaxx, CanSino Biologics, Medicago…  empresas líderes en contratos multimillonarios por todo el mundo, y raramente no se dan abasto. En una pandemia financieramente y estratégicamente elegida. Esto resulta tan lógico, que el miedo en la producción local de fármacos, pone en alerta a la OMS, en su reparto de utilidades mundial. Imaginemos que cada país, desarrolló su propia vacuna, su mecanismo de implementación, y su control interno de producción… Emiratos Árabes ya lo está haciendo. El país de Israel, ha sido considerado como la mejor y más rápida campaña de vacunación del mundo, llegando a cerca de 1 millón de personas, desde mediados de diciembre, llegando a 150 mil personas diariamente ¿Porqué?

Incluso en México, el único estado que ha pensado en traer una empresa rusa para la producción y desarrollo de una vacuna, es Nuevo León.

Ahora, sabemos que pueden retrasarse las entregas, claro, sobre todo a países con menor capital económico, pero esto no puede poner en riesgo los esquemas de inmunización. Sobre todo, porque sabemos que es necesaria una segunda vacuna, dependiendo de la dosis. Lo increíble, es que salga la OMS, a decir que se necesita evaluar si se extiende el tiempo para la implementación de una segunda dosis, para así poder llegar a todos en una primera. Cuando el protocolo indica que debe de ser aproximadamente a los 21 días, después de la primera dosis. En un mundo al revés, donde las cifras, son realmente cifras económicas.

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