El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, afirmó que el Cártel de Sinaloa presenta signos de debilitamiento, aunque advirtió que todavía existen varios líderes de relevancia que permanecen en libertad y que deben ser capturados para reducir su influencia.
García Harfuch destacó que, a diferencia de una estructura jerárquica única, el Cártel de Sinaloa ha operado históricamente como una organización fragmentada con múltiples cabecillas. Entre sus figuras más conocidas se encuentran Ismael «El Mayo» Zambada, Joaquín «El Chapo» Guzmán y sus hijos, así como otros líderes como los hermanos Chapo Isidro y «El Guano». Esta estructura descentralizada dificulta su desmantelamiento total, ya que varias células y líderes continúan activos en diferentes regiones.
El funcionario señaló que, si bien algunas facciones del cártel han sido mermadas, la organización en su conjunto aún mantiene presencia y capacidad operativa. La captura de los líderes que aún permanecen en libertad es una prioridad para las autoridades, con el objetivo de reducir su poder y desarticular sus redes delictivas.
En resumen, aunque se reconoce un avance en la debilitación del Cártel de Sinaloa, las autoridades insisten en que la lucha continúa y que la presencia de líderes en libertad representa un desafío importante para la seguridad del país.