DESAZOLVE #PeñaPRIyMORENA

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Por: Salvador Cosío Gaona

Los comicios para elegir autoridades locales efectuadas el pasado domingo 4 de junio del actual 2017 en Veracruz, Nayarit, Coahuila y el Estado de México son los últimos procesos electivos antes de la gran elección concurrente del año entrante, cuando se deba elegir el primer domingo de junio de 2018 al próximo Presidente de México, a los que serán integrantes de la próxima Legislatura tanto en La Cámara de Diputados como en El Senado de la República del Congreso de la Unión y ocho gubernaturas de igual número de entidades federativas del país.

Aunque los militantes más activos y liderazgos de gremios, grupos, sectores, organizaciones y corrientes de opinión tanto estatales como regionales y nacionales del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y su Gerente en turno de la dirigencia nacional Enrique Ochoa Reza, así como sus principales colaboradores en su Comité y los gerentes en turno de los fantasmales sectores agrarios y popular se sienten triunfadores pensando que ese partido superó las expectativas más pesimistas, dado que según los resultados oficiales iniciales lograron triunfar en dos entidades y llegar en segundo lugar en una más, el número de votos obtenido representa un franco rechazo y por demás vehemente a la gestión presidencial de Enrique Peña Nieto, quién es el real dirigente del PRI, el partido del alicaído gobierno a su cargo.

Si bien es cierto que pudo ser peor la catástrofe para el PRI, los ínclitos, acomedidos y usualmente poco útiles colaboradores de Peña Nieto y el propio Jefe de Estado deben observar y atender el claro mensaje del pueblo ya que tanto en el estado natal del Presidente, del cual fue Gobernador de 2005 a 2011, su primo hermano el candidato del PRI Alfredo del Mazo Maza sólo obtuvo el 33% de los votos en tanto su predecesor el actual mandatario Eruviel Ávila Villegas cuando fue electo hace seis años, logró captar el 65% de los votos emitidos válidamente en 2011. En esta ocasión el PRI perdió más de 30 puntos porcentuales de votación, lo que significan muchos cientos de miles de sufragios y apenas pudo triunfar por 3 puntos ante la maestra Delfina Gómez Álvarez la poco experimentada candidata del recientemente creado Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que lidera, él sí, Andrés Manuel López Obrador, instituto político que tuvo mayor votación que el PRI, pero que al margen que se consoliden los resultados tras culminar todo el proceso que puede seguramente incluirá impugnación legal, su candidato solo habría logrado ganar por la alianza con otros pequeños partidos ya que de considerar sola la votación del PRI, este partido obtuvo menos votos que MORENA.

En el estado de Coahuila el 60% de los electores se expresó en contra del partido del Gobierno y en Veracruz, entidad que tiene el tercer padrón electoral del país según su número de votantes potenciales, apenas logró el 18% de los votos y en Nayarit hubo una rotunda derrota del PRI.

Las elecciones confirmaron que Enrique Peña Nieto es el Presidente más impopular durante su mandato de la historia moderna de México y su impopularidad ayudó a hundir a los candidatos postulados por su partido, tanto como seguramente afectará a quien Peña Nieto designe cómo abanderado del PRI a la Presidencia de la República para los comicios de 2018, elección que tiene las más grandes posibilidades de perder a menos que Peña renuncie a postular, designando por dedazo, al que será el Candidato de su partido a sucederlo y busque algún personaje distinto a sus muy cercanos colaboradores y corifeos que están siendo mencionados y de alguna forma mostrados a la opinión pública, y que son rechazados, además que haga un esfuerzo de concertación con otras fuerzas políticas y con la sociedad. Lo que se ve difícil.

Sin duda el personaje del momento en México es Andrés Manuel Lopez Obrador, líder de MORENA a quien en dos ocasiones, 2006 y 2012, le han impedido acceder a La Presidencia de La República y ahora es nuevamente el puntero en las encuestas sobre posibilidad de apoyo electoral del pueblo de México para la elección presidencial del primer domingo de junio de 2018.

López Obrador y MORENA pusieron en jaque al Presidente Enrique Peña Nieto y su Partido el PRI, al obligar a mover a toda su capacidad la maquinaria de ese partido que en los hechos es la estructura gubernamental tanto federal como estatal y aunque en los resultados preliminares aparece que el PRI, en alianza con PVEM, PANAL y el PES, está arriba en el número de votos para su candidato Alfredo del Mazo Masa la diferencia indicada era de menos de tres puntos porcentuales pero en los cómputos distritales se ha venido reduciendo al aparecer muchas fallas en la contabilidad electoral sea en las actas o en el número mismo de sufragios que presuntamente obtuvo cada candidato , por lo que la distancia entre del Mazo y la que fue abanderada de MORENA Delfina Gómez Alvarez es mucho menor, debiendo además dejar claro que cómo partidos , MORENA obtuvo más votación que el PRI, cuyo candidato debió sumar los votos del PVEM, PANAL y PES.

MORENA en conjunto con el PRD rebasaron el 50% de los votos emitidos en el Estado de México y si lograran aliarse en 2018, resultarían imbatibles. En esta ocasión la alianza fue imposible, pero para el 2018, todo indica que si las cúpulas de izquierda no se ponen de acuerdo, los votantes lo harán. Según las encuestas de salida tras la elección del 4 de junio, el 75% de electores que sufragan a favor del PRD tienen como su segunda opción de preferencia electoral a MORENA.

El Presidente del PAN Ricardo Anaya Cortés ha ganado capital político apostándole a la alianza de su partido con el PRD y el año pasado la estrategia le resultó ya que el PAN aliado con PRD conquistó varias gubernaturas, pero esta vez Anaya tropezó al no lograr alianza en el Estado de México y en Coahuila, también perdió, con un buen candidato pero de nuevo una mala estrategia y quizá hubiere ganado en alianza, como pudo haber triunfado en el Estado de México tal cual se llevó la victoria en Nayarit.

Tras la lección del 4 de junio pasado, Anaya clama por una alianza PAN-PRD para derrotar a MORENA y López Obrador en la elección presidencial del 2018, pero los votantes de izquierda que militan en el PRD se niegan a votar por el PAN; los panistas se rehusan a hacerlo por el PRD.
Anaya quiere ser a la vez el forjador de la alianza y su candidato presidencial.

La posibilidad, difícil pero no imposible, sería una candidatura PAN-PRD que no fuera ni de un partido ni del otro o una competencia entre un aspirante de cada partido como una especie de elección primaria y el ganador pudiera ir contra Lopez Obrador, es la única manera de ganarle. Hay quienes dicen que incluso el PRI es capaz de aliarse al PAN o a integrar una eventual macro alianza con PRD. PAN así como el PVEM, PANAL y PES, todo al margen de posibles ideologías, no importando nada con tal de evitar el posible triunfo de López Obrador, o sea una especie de coalición que podría llamarse ‘Todos unidos contra AMLO’ o ‘TUCAMLO’.

Los ruidos de la elección

En medio de una amplia movilización promovida por el Partido Acción Nacional (PAN) que expresó ruidosamente su reclamo ante los datos preliminares informados por las autoridades de Coahuila en el marco de los sondeos realizados al borde de la conclusión de la jornada electoral y a través del Sistema de Resultados Preparatorios (PREP), por cierto polémico en cuanto a su manejo, el Instituto Electoral coahuilense ratificó el resultado que indica cómo triunfador en la elección de Gobernador de esa entidad al Candidato del Partido a Revolucionario Institucional (PRI) de nombre Miguel Ángel Riquelme, que según los números oficiales, que seguramente serán impugnados por las vías legales por el PAN superó por escasos 30 mil votos al panista Guillermo Anaya Llamas, cantidad de sufragios que corresponden a 2.5 puntos porcentuales de la votación total válida.

La elección en Coahuila ha generado mucho ruido en razón que los resultados preliminares del famoso conteo rápido favorecieron al Candidato del PAN, coincidieron con la gran mayoría de los resultados inherentes a encuestas y sondeos de opinión publicados por distintos medios de comunicación tras haber sido realizados por las distintas empresas que se dedican a esos menesteres de obtener datos sobre popularidad y posible sentido del voto.

El Instituto Electoral de Coahuila fomentó el descrédito porque dio a conocer el conteo rápido que ponía en ventaja al candidato del PAN, Guillermo Anaya, y detuvo el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en 72% de las casillas contadas cuando el priista Miguel Riquelme estaba arriba por dos puntos porcentuales. A diferencia de lo que sucedió en relación con los conteos rápidos de los institutos electorales locales de Nayarit y el Estado de México, en que esos conteos rápidos fueron publicados y prácticamente coincidieron con el cálculo del rango de votación que tendrían los candidatos al terminar de contarse las actas, es decir eran muy similares al resultado de su Programa de Resultados Preparatorios (PREP), en el caso de Coahuila los números de cierre del PREP no cayeron dentro del rango estimado. Este manejo de los consejeros electorales coahuilenses ha desatado una crisis por el peso político que tiene esa gubernatura.

Para el dirigente nacional del PAN Ricardo Anaya, el que su partido obtenga el triunfo en Coahuila significa el éxito de haber conquistado dos de las tres gubernaturas en juego al ya haber tenido victoria oficial en Nayarit, la que también estaba cantada, y le genera amortiguación en relación al fracaso de quedar en el cuarto lugar en cuanto a la elección para Gobernador en el Estado de México. Si consiguiera obtener Coahuila además de Nayarit, logra mantener su posición como muy sólido aspirante a la candidatura presidencial de su partido. Si pierde Coahuila, tendrán muchos elementos para denostarlo tanto María Margarita Zavala Gómez del Campo de Calderón Hinojosa como Rafael Moreno Valle, quienes afirman que la reciente jornada comicial del domingo 4 de junio ha sido un estrepitoso fracaso para el PAN y culpan de ello a Anaya.

La ratificación oficial en cuanto a otorgarle determinación a favor de Riquelme y el PRI en Coahuila se produce tras que se estuvo generando, en el marco del mar de dudas motivadas por el manoseo electoral previo, señales de posible concertación para que finalmente fuere otro el resultado tras el conteo oficial y se hubiere declarado ganador al PAN, con ello obteniendo apoyo de Ricardo Anaya para amortiguar las reacciones del manejo también polémico de los números electorales en relación a la elección ocurrida en el Estado de México, ya que el PAN parece estarse uniendo al Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y al Partido del Trabajo (PT), que reclaman manejos turbios en el proceso tras que ya el conteo oficial también ratificó la determinación a favor de Alfredo del Mazo Maza quien fuere el Candidato de la Alianza entre el PRI, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el Partido Nueva Alianza (PANAL) y el Partido Encuentro Social (PES), señalando que obtuvo en la suma de votos de todos esos partidos una cantidad mayor en 2.9 puntos porcentuales a la obtenida por la candidata de MORENA Delfina Gómez Alvarez, no obstante que la votación adjudicada solamente al PRI fue menor que la señalada a favor de MORENA.

Tanto en el caso de Coahuila como en relación al Estado de México, seguramente habrá impugnaciones como lo establece el sistema de medios de impugnación electoral además de muchas expresiones y movilizaciones reclamando los resultados, más pidiendo elucubrarse que será casi imposible haya modificaciones.

Tras lo acontecido y en la forma como sucedió y sus consecuencias, seguirá la lucha en los partidos en relación a la candidatura presidencial para la elección de junio de 2018, los diversos grupos cercanos al Presidente Peña Nieto tratan que les favorezca, siendo el más socorrido el que encabeza el Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, pero ahora cobra también cierta fuerza el comentario sobre el posible encumbramiento del Secretario de Turismo Enrique de la Madrid, a quien por cierto pocas posibilidades le otorgan en los foros de información y análisis socio político por aquello de la falta de formación política, su nula experiencia partidista y escaso carisma, totalmente ajeno a cualquier situación ligada a una cultura de esfuerzo y solo impulsado por su apellido al ser hijo del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado. Tiene más fuerza el movimiento a favor del Doctor José Narro Robles, Secretario de Salud y exRector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), político militante del PRI pero de izquierda y sin la mácula de ser cercano a Peña Nieto; hombre maduro, Narro tiene simpatía en los sectores de académicos, docentes, profesionistas, investigadores, deportistas, artistas, intelectuales, estudiantes y del ámbito de la salud.

@salvadorcosio1
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