Desazolve #GOLoAUTOGOL

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Por: Salvador Cosío Gaona

La polémica es si en realidad metieron gol o fue quizá un autogol, ya que las evidencias de vicios del ejercicio y los números flacos de la participación pueden ser usados para establecer una valoración poco útil y hasta desacreditante, en relación al reciente ejercicio de ratificación de mandato realizado por los Alcaldes del Partido Movimiento Ciudadano (PMC) en Jalisco.

Dicen en el pueblo que no hay que hacer cosas buenas que parezcan malas ni malas que parezcan buenas y eso podría aplicarse al ‘Ejercicio de Ratificación de Mandato’ prohijado por el PMC en Jalisco, al haber promovido que dicho acto se contemplare en los reglamentos municipales de los 25 Gobiernos municipales que postulados por ese partido detentan el poder público en igual número de municipios de los 125 que tiene dicha entidad y que se efectuó el domingo 27 de agosto de este 2017 en curso.

El compromiso de someterse a la ratificación popular para que si son aprobados sigan en el cumplimiento del encargo público, lo hicieron cuando estando aún en campaña buscando el voto para lograr ser electos como Presidente Municipal expresaron: ‘pondremos nuestro cargo a disposición de los ciudadanos, a fin que ellos decidan si nos quedamos o nos vamos’ y ya desde antes se promovió por ediles emanados de ese partido pues generó ese ejercicio Enrique Alfaro Ramírez, dirigente real del PMC, cuando siendo Alcalde de Tlajomulco de Zúñiga organizó dicha movilización y como resultado de ella logró que varios miles de habitantes del municipio en que en esa época detentaba la administración pública municipal consolidaren que según el número de participantes que acorde a las reglas impuestas se dice acudieron y votaron a favor, lo ratificaron para seguir en el cargo, lo mismo hizo en ese mismo territorio municipal pero en el año de 2010 el subsecuente Alcalde, Ismael del Toro Castro, que también accedió a la Alcaldía postulado por el mismo instituto político.

No se puede dejar de advertir que es positivo exista un esquema legal mediante el cual el pueblo pueda desechar a los malos gobiernos o en su caso señalen fehacientemente que aprueban la labor de una autoridad, el tema en este caso es si la forma y tiempos son los adecuados, ya que la polémica se centra en que actualmente coexisten dos esquemas que podrían ser útiles y/o legales para ese cometido: La Revocación de Mandato vigente en la legislación estatal de Jalisco siendo un procedimiento para el que existen reglas y se debe efectuar por la autoridad electoral formal, en este caso el órgano profesional local electoral que en Jalisco se llama Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), utilizando el padrón electoral oficial y los mecanismos más o menos eficientes y creíbles con que cuenta, y separadamente este procedimiento de posible Ratificación de mandato que acorde a lo que se plasmó como una oferta electorera en el discurso de campaña del PMC, se incluyó a petición de la dirigencia de este partido en los correspondientes reglamentos municipales de los gobiernos municipales que son encabezados por personajes que fueron postulados por el PMC y que se realiza por un Comité municipal de participación ciudadana que es nombrado por las propias autoridades municipales que buscan se desahogue el procedimiento mediante el que procuran ser avalados y permanecer en su encargo por haber sido validados por ciudadanos que acuden a las urnas vigiladas por personas designadas directamente por el citado comité municipal de Participación y sin que medie el posible control de participación para votar, ya que no se utiliza el padrón y basta que los ciudadanos se presenten en cualquiera de las casillas instaladas, pudiendo ejercer su voto simplemente mostrando la credencial de votar con fotografía que emite el Instituto Nacional Electoral (INE) más sin ninguna verificación o certificación de autoridades electorales, que aunque con problemas de credibilidad, la tienen quizá en mayor medida que los que integran el comité designado directamente por quienes aspiran a ser evaluados positivamente, además de con la posible incertidumbre en cuanto a la cantidad de ocasiones que algún ciudadano pueda acudir a votar y de la forma en que se contabilizarán los sufragios emitidos.

Otro enfoque que ha generado polémica es el mucho muy alto costo de los ejercicios de ratificación de mandato que se realizaron en los 25 ayuntamientos encabezados por el PMC en Jalisco y la oportunidad de hacerlo justo antes del inminente inicio del año electoral que comienza ya el 8 de septiembre próximo, además que muchos de los que como Alcaldes ahora se someten al posible escrutinio ciudadano y que fueron validados, muy pronto habrán de pedir licencia para poder ser postulados como candidatos a otro encargo y tanto el gasto enorme del polémico ejercicio de ratificación será inútil en razón que muy pronto habrán de separarse del cargo para aspirar a otro, de ahí que lo ideal sería que al ser ratificados, deberían luego entonces permanecer obligadamente en el cumplimiento de su encargo y no haberse sometido a la ratificación tan solo para dejar su encomienda en breve por ser precandidatos y posiblemente después candidatos a diversos otros puestos de elección popular y luego entonces, este evento solo les haya servido de insana y cínica promoción personal como posible acto anticipado de campaña.

Es el caso concreto del Alcalde de Guadalajara Enrique Alfaro Ramírez, de quien es absolutamente sabido muy pronto dejará su actual encomienda para ser el precandidato único de SU partido el PMC a la Gubernatura de Jalisco y poco después ser ungido candidato oficial de dicho partido para contender en los comicios del primer domingo de julio de 2018 y lo mismo se dice de otros de ellos, como pudiera ser el caso de los actuales Alcaldes de Zapopan Jesús Pablo Lemus Navarro y Puerto Vallarta Arturo Dávalos Peña, que todo indica buscan denodadamente la reelección en su actual encomienda.

El proceso debió haber sido conducido por el IEPC y no por las personas nombradas por los mismos que se sometieron al escrutinio público, y aquellos que se hubiesen enfrentado a la supuesta evaluación social no deban burlarse de la ciudadanía y de ser aprobados deban entonces permanecer forzosamente en el adecuado cumplimiento de su encargo público para el que fueron electos y si en mente tenían abandonarlo para ser aspirantes a otro empleo mejor, no debieron involucrarse en el polémico ejercicio de auto evaluación a fin de no beneficiarse con la promoción de imagen usando el dinero público para engordar su posibilidad electoral posterior.

Y finalmente, al margen que en efecto hay quizá tanto buen cómo mal trabajo de los Alcaldes del PMC en Jalisco, reiterando que debe analizarse a fondo y acaso rescatarse lo positivo del ejercicio para consolidarlo y hacerlo útil además de confiable, creo que el realizado por el PMC debió llamarse quizá confirmación y no ratificación, ya que se presta a bromas populares, porque también dicen en el barrio: ‘a los santos se les santifica y a las ratas se les ratifica’.

Y como era lo esperado, fueron declarados ratificados los Alcaldes por el consejo municipal que designado por ellos mismos organizaron el ejercicio de ratificación de mandato y fue declarado que obtuvieron aprobación con un número significativo a favor en el porcentaje de participantes, lo que no era otra cosa que esperarse fuera así dadas las condiciones bajo las que se organizó el ejercicio de Revocación de Mandato prohijado por el PMC en Jalisco, más lo importante será entonces analizar si en efecto fue un ejercicio del que puedan presumir haber salido airosos en razón que haya sido exitoso, o fue a acaso por el contrario un fracaso, ya que sin duda el resultado es en gran medida tan polémico cómo lo fue el propio proceso.

Los municipios que gobiernan autoridades emanadas del PMC en Jalisco son : Acatlán de Juárez, Atenguillo, Cihuatlán, El Limón, Etzatlán, Gómez Farías, Guadalajara, Jilotlán de los Dolores, Jocotepec, Juanacatlán, Mixtlán, Ocotlán, Pihuamo, Puerto Vallarta, San Martín Hidalgo, San Sebastián del Oeste, Techaluta de Montenegro, Tepatitlán de Morelos, Tlajomulco de Zúñiga, San Pedro Tlaquepaque, Tuxcueca, Zacoalco de Torres, Zapopan, Zapotlán el Grande y Zapotlanejo.

Es de considerar al valorar el resultado y el escaso número de participantes en el ejercicio, tras considerarse que solo pudo obtenerse el sufragio de un porcentaje de ciudadanos votantes menor al 50% del número de ciudadanos que se esperaba por los ediles que ‘valientemente’ se sometieron al ejercicio o proceso de ratificación, acorde al número de boletas que se decidió imprimir, que fueron las correspondientes a un número menor del 40 por ciento de los ciudadanos que ejercieron su derecho a votar en las elecciones constitucionales efectuadas el primer domingo de junio de 2015.

Si se analizan cifras, parece que ganó el abstencionismo ya que el número de boletas que se imprimieron fue muy inferior al número de ciudadanos en la lista nominal de electores y de ellos fue además bajo el porcentaje que decidió acudir a votar.

Como ejemplo es interesante señalar que en el caso de Guadalajara, al Alcalde Enrique Alfaro Ramírez lo ratificó un numero de personas que apenas podría llegar a ser considerado cercano al seis por ciento del número de electores en el municipio de Guadalajara, ya que la lista nominal de electores se sitúa por arriba del millón doscientos cincuenta mil ciudadanos habitantes de Guadalajara y los sufragios que se dice alcanzó a favor el Alcalde Enrique Alfaro fueron cinco veces menos que los que lo eligieron. Cabe traer al comparativo que al Alcalde Alfaro lo eligieron en 2015 más de trescientos treinta mil personas, que fueron poco más del 50 % del número de electores participantes en dicha elección y ahora apenas ha sido aprobado por un número cercano a los 75 mil ciudadanos, que sin descontar los que votaron varias veces ante el laxo control al respecto, justo significan un monto casi cinco veces menor.

Vale reiterar ha generado gran polémica el costo de los ejercicios de ratificación de mandato que se realizaron en los 25 ayuntamientos encabezados por el PMC en Jalisco y la oportunidad de hacerlo justo antes del inminente inicio del año electoral que comienza ya el 8 de septiembre próximo, además que muchos de los que como Alcaldes ahora se someten al posible escrutinio ciudadano y que seguramente serán validados salvo inesperada sorpresa, muy pronto habrán de pedir licencia para poder ser postulados como candidatos a otro encargo y tanto el gasto enorme del polémico ejercicio de ratificación será inútil en razón que muy pronto habrán de separarse del cargo para aspirar a otro, de ahí que lo ideal sería que al ser ratificados deberían luego entonces permanecer obligadamente en el cumplimiento de su encargo y no haberse sometido a la ratificación tan solo para dejar su encomienda en breve por ser precandidatos y posiblemente después candidatos a diversos otros puestos de elección popular y luego entonces, este evento solo les haya sirvido de insana y cínica promoción personal como posible acto anticipado de campaña.

Ya se ha dicho que lo más correcto hubiere sido, tanto que el proceso haya sido conducido por el IEPC y no por las personas nombradas por los mismos que se someten a escrutinio, el que aquellos que se hubiesen enfrentado a la evaluación pública y obtuvieren validación no deban burlarse de la ciudadanía y deban permanecer en el adecuado cumplimiento de su encargo público para el que fueron electos y si en mente tenían abandonarlo para ser aspirantes a otro encargo mejor, no se hubieren involucrado en el polémico ejercicio de auto evaluación a fin de no beneficiarse con la promoción de imagen usando el dinero público para engordar su posibilidad electoral posterior.

Cabe volver a generar la inquietud : ¿fue el cacaraqueado ejercicio de ratificación un acierto para los Alcaldes emanados del PMC o un fracaso para ellos y además para su partido?

@salvadorcosio1
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