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DESAZOLVE #DIALOGOBILATERAL

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Por: Salvador Cosío Gaona

En plena precampaña para su eventual reelección en los comicios de noviembre de 2020 y habiendo lanzado el lema ‘Keep America Great’ que en nuestro idioma sería: ‘Preservemos la grandeza de América’ -recordando que los vecinos del Norte se arrogan el nombre del Continente- el patán y palurdo mercader neoyorquino sicofante de la política llamado Donald lTrump, quien para infortunio del orbe es desde el 20 de enero de 2017 el Presidente de Los Estados Unidos de América, vuelve a provocar oleaje y vientos oscuros en cuanto a las relaciones con Canadá y México, espacialmente enturbiando el de por sí complicado ambiente entre nuestra nación y la vecina del norte.

Hay que recordar que fue fracturado el diálogo bilateral y al no haber resultados significativos, prácticamente fracasó la séptima ronda de análisis y diálogo para una posible renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en razón del empecinado intento de forzar un nuevo concepto y montos en cuanto a los componentes fabriles de origen regional en la industria automotriz, además del anuncio en cuanto a la firme intención del tal Trump relativa a imponer unilateralmente un alto arancel aduanero a la importación del acero y aluminio al margen del propio TLCAN, con lo que se podría causar un daño en la relación comercial entre ese país vecino y el nuestro, y que se generó además la cancelación de una proxima visita oficial a Washington del Presidente de México Enrique Peña Nieto, que estaba a más punto de fraguarse, en razón del resultado de la conversación telefónica entre Trump y Peña Nieto que detonó airada discusión entre ambos, especialmente por el tema del famoso muro fronterizo que el payaso lenguaraz se empecina en edificar.

Es importante recordar que tras un alud de amagos Donald Trump, impuso los mencionados nuevos aranceles a las importaciones de acero y aluminio, pero exentó temporalmente a Canadá y México justificando esa exención a ambas naciones en razón de la existencia del TLCAN, pero advirtiendo y al mismo tiempo amagando en cuanto a que se cancelará tal beneficio en caso de no lograrse la renegociación del acuerdo trilateral en los mejores terminos de lo que para su óptica puede ser un trato justo y afirmó: “Si no llegamos a un acuerdo, si no logramos renegociar el TLCAN, de un tratado justo, entonces daremos por terminado el tratado (…) Si sí lo renegociamos, no le impondremos estos aranceles a Canadá y México”. Los aranceles a las importaciones son de 25 por ciento para el acero, y de 10 por ciento para el aluminio. Las medidas entrarán en vigor dentro de 15 a 30 días.

Es adecuado también recordar que desde que en medio del trance inherente a la séptima ronda hiciera Trump el anuncio de la inminencia de imponer los aranceles, por voz del titular de la  Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, el Gobierno federal mexicano rechazó la eventual medida y aseveró que no permitiría que dichos aranceles presionaran la renegociación del pacto comercial, diciendo: “Nosotros no dejaremos que tenga ninguna correlación los nuevos aranceles que pretende imponer el gobierno de Los Estados Unidos de América y bajo ninguna circunstancia el diálogo sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte estará sujeto a esa ni a ningún otro tipo de presión”.

Y en tanto aún no se termina con esa discusión y en los albores de la planeación de la futura octava ronda y la reanudación de un diálogo fluido y en buen tono que se empieza a tratar de propiciar tras la visita relámpago a México del principal asesor del tal Trump, que es su yerno Jared Kushner quien sostuvo una reunión con Peña Nieto, sale de nuevo a la palestra el mercader neoyorquino aprendiz de mandatario a agitar las aguas lanzando una declaración que según su dicho fue el tenor de lo conversado entre ambos presidentes y afirma: “Peña Nieto me pidió que México no pague el muro y le pregunté si estaba loco”, lo cierto es que Trump está buscando jugar para los reflectores de sus paisanos en el marco de su estrategia preelectoral, usando de nuevo la polémica obra fronteriza como un imán electoral, y se mantiene en su posición de partida, pues afirma que construirá el muro y quiere que lo pague México. Fue en el marco de un mitin en Pensilvania, donde el presidente de Los Estados Unidos de América sacó a la luz detalles desconocidos de la conversación telefónica que sostuvo  el mes pasado con el Presidente de México Enrique Peña Nieto, conversación que según comentarios, tenía como objetivo acordar la visita de Peña a Washington, pero las desavenencias por el pago de la divisoria rompieron el diálogo.

Y tan está utilizando Trump el tema del famoso muro para su conveniencia preelectoral, que ante una multitud exultante que le pedía levantar el muro, reveló: “Peña Nieto, que es realmente un buen tipo, me dijo: ‘Señor presidente, me gustaría que hiciera una declaración de que México no pagará por el muro. Y yo le dije: ¿Estás loco? No haré una declaración de ese tipo”, y narró que tras la negativa a decir eso en el marco de la planeada visita, el presidente Peña insistió y el republicano finalizó la conversación diciendo: “Adiós, adiós; no hay forma de que yo haga ese trato”.

El famoso muro y su pago se ha convertido en un tema sumamente álgido entre ambos países, Trump lo ha transformado ante su electorado en un tópico que figura ser un fuerte caballo de batalla y señala así a México como la fuente principal del mal que inunda a su país, por lo que no sólo debe ser aislado con un muro sino también debe de pagar por ello, y por supuesto que esa exigencia es percibida como una ofensa nacional en México y aceptar el pago del muro divisorio supondría una claudicación de proporciones históricas que obviamente no hay voluntad para asumir. Este punto de fricción ya frustró el año pasado la visita que tenía programada Peña Nieto a Washington, pues cuando el viaje estaba ya anunciado, Trump hizo saber por Twitter que si el presidente de México no estaba dispuesto a pagar por la obra no había conveniencia en cuanto a que acudiera a Washington y esa declaración áspera condujo a una inmediata cancelación de la visita.

@salvadorcosio1
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