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El cubrebocas y su cuestionada efectividad

Por: Salvador Cosío Gaona

El Cubrebocas ha pasado de ser un artículo que hasta hace unos días solo estaba limitado al uso de los empleados de la salud en sus centros de trabajo u ocasionalmente por algún enfermo que buscaba evitar contagiar una gripe o catarro a quienes le rodeaban, a convertirse en un elemento de uso obligado para salir a la calle o para ingresar a sitios públicos, y un accesorio de moda que ya no solo se ve en su forma tradicional sino que están siendo diseñados en múltiples formas, texturas y colores para que las personas los porten de acuerdo a su personalidad. Desde que comenzó la pandemia, muchos “emprendedores” se dieron a la tarea de adquirirlos en cantidades desproporcionadas para luego revenderlos en nuestro propio país o en el extranjero, dejando seguramente nuevos millonarios en la entidad. Pero más allá de todas estas cuestiones, la pregunta sobre su eficacia es la misma que provoca debate en todo el mundo; ¿sirve el Cubrebocas para evitar contagios por Coronavirus?

El tema ha generado polémica no solo a nivel nacional sino también internacional, y ha sido objeto de debate en casi cualquier tema de conversación relacionada con la epidemia. Muchos lo ven como un elemento fundamental para evitar ser contagiados por el nuevo virus, pero que otros no le conceden mayor  valor y lo califican de innecesario. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tenido sus reservas para decretar su uso obligatorio. Su posición respecto a los tapabocas ha sido clara desde el inicio de la crisis en Wuhan, China.

Según la máxima organización sanitaria del planeta, las personas que utilizan este artículo no necesariamente están protegidas ante el virus y su uso puede generar un equivocado sentimiento de seguridad, así como provocar que las personas resten relevancia a medidas sanitarias básicas de prevención. “No hay evidencia específica que sugiera que el uso masivo de mascarillas por parte de la población tenga algún beneficio particular”, dijo el director ejecutivo de la OMS, Michael Ryan, en uno de tantos cuestionamientos en la materia elaborados por la prensa. 

El organismo insta a utilizarlas de forma sensata, es decir, únicamente si la persona presenta los síntomas respiratorios característicos del Covid-19 y pretende tener contacto con otras personas.

Pero a pesar de que el mensaje ha sido reiterado por Ginebra, son cada vez más las capitales europeas que consideran esta herramienta como un auxiliar esencial en la desescalada gradual de las medidas de confinamiento implementadas contra el coronavirus.

En México, a partir de la declaratoria de la fase 3 de la contingencia varias entidades declararon obligatorio el uso de cubrebocas entre la población, pese a que las autoridades sanitarias federales han puesto en duda su utilidad para evitar la propagación del nuevo coronavirus.

El subsecretario de prevención y promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, al igual que la OMS, ha insistido en que no hay evidencia científica que demuestre que el uso de cubrebocas comunitario sea útil para hacerle frente a la epidemia causada por el SARS-CoV-2.

«Los cubrebocas son dispositivos que tiene un efecto mecánico de retención de las partículas líquidas que provienen de la nariz, la boca, la faringe, que son el medio por el que se transmiten muchos agentes infecciosos que causan enfermedades respiratorias

«Basado en este principio, cuando existe una enfermedad epidémica se ha considerado que potencialmente pueda usarse un cubrebocas para evitar el contagio», expuso el funcionario.

Sin embargo, sostuvo que hay factores, basados en la evidencia científica, que no dejan claro si las personas que no están enfermas y usan cubrebocas se están protegiendo realmente de contraer el virus.

Por ejemplo, mencionó, los virus respiratorios entran también por los ojos. Entonces, aunque una persona tenga cubierta nariz y boca, si los ojos están desprotegidos, hay riesgo de contagio.

A esto se suma que entre la comunidad se hace un mal uso a los cubrebocas, contrario a lo que ocurre dentro de los hospitales, donde el personal médico sí está capacitado para esta herramienta, refirió.

«La otra razón es que una persona que no está entrenada en el uso de cubrebocas -como sí lo están los médicos- llegará el momento en que se cansa del cubrebocas, o le va a dar calor, o le va a irritar, o le va a dar comezón, y se va a tocar la cara para acomodarse el cubrebocas, y en ese momento ya no hay un efecto (real)», explicó.

Por estas razones, el subsecretario puntualizó que el uso de cubrebocas, al menos en la situación actual que enfrenta el país, tiene una poca utilidad o nula utilidad.

Pero aún cuando los responsables del Consejo de Salubridad General del gobierno federal no han dado una instrucción imperativa para que los ciudadanos mexicanos porten de forma obligatoria el Cubrebocas, e incluso no lo recomiendan como una forma eficaz de combatir el brote de Coronavirus, por los motivos ya referidos, cada vez son más los gobiernos de las diversas entidades que han llamado a sus ciudadanos a portarlos en las calles y el transporte público.

El 19 de abril, el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro Ramirez, envió un mensaje a través de un video en redes sociales, para informar que el gabinete de Salud y el gabinete de Seguridad, en conjunto con las autoridades municipales, habían tomado la decisión de que a partir del lunes 20 las medidas de aislamiento social tendrían carácter obligatorio, que quien no las cumpliese, sería sancionado, y que la fuerza pública tendría la encomienda de hacerlas cumplir”.

“A partir de las primeras horas del lunes, la administración estatal entregará cubrebocas en diferentes puntos, y es que el uso de este artículo sanitario será obligatorio para quienes deambulen en la calle e ingresen a edificios públicos, establecimientos comerciales, y centros de atención de salud”.

Al igual que Jalisco, los gobernadores de entidades como Coahuila, Aguascalientes, Estado de México, Puebla, Nuevo León, Tamaulipas, y la Ciudad de México, entre muchos otros, han planteado el uso del Cubrebocas como una medida sanitaria indispensable.

Y siendo que cada vez son más las entidades federativas que han instruido en nuestro país la obligatoriedad de usar el Cubrebocas o tapabocas, resulta urgente que impere su adecuado uso (cubriendo boca y nariz), pues si este accesorio ahora necesario se porta de manera errónea o se manipula sin los debidos cuidados, puede resultar contraproducente, principalmente si quienes lo usan equivocadamente son, como ya se ha visto, empleados de establecimientos de venta de alimentos sin procesar o procesados.

Por cierto, un artículo más que aún sin ser obligatorio puede ser una buena alternativa para reforzar la seguridad y evitar contagios, es la mascarilla hecha de materiales como acrílico, que cada vez se ve más frecuentemente entre trabajadores de la salud, servidores públicos y empleados de algunos supermercados. 

Opinió[email protected]

@salvadorcosio1 

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