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Deleznables muestras de discriminación

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Por: Salvador Cosío Gaona

«Crisis como la pandemia del coronavirus nos recuerdan que todos estamos conectados y que nuestro bienestar es interdependiente», declaró hace unos días la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de E. Tendayi Achiume, relator especial sobre el racismo.

La falta de empatía, pero en muchos casos la perversidad, ha salido a relucir en los últimos días frente al temor de la gente de contraer la enfermedad, conocida también como la neumonía de Wuhan. 

De ahí que se hayan registrado casos tan lamentables como los que reportaron enfermeras en nuestro estado, quiénes denunciaron haber sido rociadas con cloro en la calle.

En otros casos, personal médico se ha quejado de que no se les permite el acceso en el transporte público por vestir su indumentaria hospitalaria.

Pero no solo los trabajadores de la salud se han visto rechazados por ciudadanos en la calle, también pacientes con Coronavirus han sido objeto de discriminación, además, ha llamado la atención un caso  en qué vecinos de un hospital han amagado con incendiar el nosocomio si recibe enfermos con Coronavirus.

Y es que en Morelos, un estado que hasta el momento cuenta con tan solo siete casos confirmados de coronavirus, alrededor de 200 personas se dieron cita a las afueras del Hospital General de Axochiapan “Dr. Ángel Ventura Neri” para mostrar su inconformidad con la atención que brindará el recinto a pacientes de COVID-19.

En un video que circula en redes sociales, se puede ver como las personas rechazan que el nosocomio brinde atención médica a personas con este tipo de contagio e, incluso, amenazaron con quemar el hospital junto con quienes se encuentren dentro si aceptan que lleguen los enfermos.

Aseguraron que el recinto no cuenta con la capacidad para enfrentar una contingencia. “Los doctores ya dijeron que no tienen capacidad para atender a esa gente, y nosotros estamos siendo responsables para decirle que si viene alguien aquí vamos a actuar”, dijo uno de los inconformes.

Entre las propuestas de acción si llegan enfermos estuvieron lanzar bombas molotov al hospital para espantar al personal médico y que se retiren de las instalaciones. Por otro lado, un hombre señaló que “sí va a haber bronca” en caso de que no se tome en cuenta su rechazo.

Aseguraron que no podían creer que quisieran traer a gente con coronavirus cuando el hospital a duras penas lograba atender a lo “poquito que hay todos los días”.

En otro caso, el 16 de marzo, la Secretaría de Salud de Guerrero dio a conocer el segundo reporte de Covid-19 en el estado. Se trataba de una mujer joven procedente de España, donde había estado estudiando, explicó el titular de la dependencia, Carlos de la Peña Pintos. Estos datos eran los de «D», originaria de Chilpancingo, quien cuatro horas después de ese anuncio recibió la visita de un médico en su casa para confirmarle el diagnóstico.

Después de que mencionara que había estudiado en la Universidad Complutense de Madrid, la Secretaría de Salud de su estado la visitó en su domicilio para realizarle una prueba. Los resultados, le informaron, se los darían el martes 17 de marzo; sin embargo, estos se hicieron públicos un día antes y ella no tenía conocimiento alguno de su situación.

El estigma llegó a ella. Los rumores acerca de que había asistido a actos masivos fueron constantes y la gente que la ubicaba gracias a la descripción que las autoridades habían realizado la comenzaron a tildar de irresponsable. Sin embargo, además de ofensas hacia la joven de la Universidad Autónoma de Guerrero, en torno a ella existía miedo.

Cabe mencionar que tanto el Tribunal Superior de Justicia, como el Instituto Tecnológico del estado tomaron la determinación de desalojar las instalaciones a manera de prevención, pues en ambos lugares trabajan y estudian familiares de «D».

Un caso de características similares sucedió en Puebla, donde el gobernador del estado Miguel Barbosa, denunció que una familia de un adulto y dos jóvenes, quienes habían realizado un viaje a los Estados Unidos, resultaron positivos al nuevo coronavirus. Por esta razón, los integrantes fueron atacados a través de redes sociales.

Por otro lado, Rodrigo F. utilizó sus redes sociales para denunciar que en su condominio, en la colonia Azcapotzalco, estaba sufriendo discriminación por parte de sus vecinos y también por la misma administración, que no dejaba que sus amigos le llevaran hasta su departamento la comida que necesitaba.

“Vecinos se enteraron que yo tenía COVID-19 y tiraron cloro afuera de mi puerta. Como ya no tengo ni agua ni comida, amigos míos trataron de traerme comida y agua. Obviamente, las iban a dejar afuera de mi departamento, pero no los dejaron pasar. Eso es discriminación y no han permitido que me pasen alimentos ni bebidas”, relató en un audio y en un video que compartió con medios de comunicación.

Uno de los amigos de Rodrigo pidió ayuda a una patrulla afuera del edificio, pero los oficiales le dijeron que no podían ayudarlo.

“Los policías dicen que, según por órdenes de la Secretaría de Salud y de la administración, no pueden dejar pasar a nadie a mi departamento, que porque estoy aislado. Eso es una total mentira, la Ssa no puede decir nada, más bien son ignorantes que toman estas medidas”.

Mientras tanto en Jalisco, desde la semana pasada enfermeras han denunciado  agresiones, como parte del temor de la población por la contingencia por el Covid-19.

La Comisión Interinstitucional de Enfermeras del Estado de Jalisco (CIEJ) que reúne a 27 instituciones de salud públicas y privadas reportó por medio de una carta que no se les estaba permitiendo algunas trabajadoras abordar las unidades de transporte público e incluso que les habían lanzado cubetazos con agua y cloro.

Las enfermeras solicitaron a las autoridades que les permitan vestir de civil en sus trayectos y ponerse el uniforme solo en los hospitales.

Parte de esta discriminación se evidenció en una publicación en redes sociales, de una tienda frente al Centro Médico de Occidente donde colocaron un letrero de advertencia de que no atenderían a trabajadores del Seguro Social.

“Sabemos que todos estamos en riesgo en materia de salud pública, pero nunca se debe de tolerar la violencia, aunque estemos asustados por el contagio de coronavirus, Covid-19. Como trabajadoras de salud hemos enfrentado la desinformación y el pánico hasta la agresión física y verbal”, se detalló en la misiva.

“Hemos recibido la noticia de que lamentable personal de enfermería al cuidado de pacientes con Covid-19 han fallecidos en otros países, no queremos que pase con el personal de enfermería, por lo menos en el Estado de Jalisco”, recalca la carta.

La discriminación por coronavirus no es privativa de nuestro país, Cecilio Domínguez, jugador de Independiete de Avellaneda, fue sospechoso de estar infectado con el COVID-19, situación que causó que tanto él como su hijo sufrieran discriminación en la escuela.

‘Cecigol’ narró la incómoda vivencia en entrevista con el diario El Clarín de Argentina:

«Tuve una experiencia muy incómoda con mi hijo un día cuando fue al colegio. Como la gente decía que Cecilio tenía coronavirus y no se entrenó, entonces me llamaron del colegio y me dijeron ‘cómo vas a mandar a tu hijo al colegio si tenés Coronavirus, vení a buscarlo porque los padres se están quejando’. Y tuve que ir a buscarlo».

El ex jugador del Club América estuvo ausente en algunas sesiones de entrenamiento con Independiente, lo que generó una serie de rumores que hablaban de que era debido al Coronavirus. El parguayo fue tajante ante estos ‘dimes y diretes’:

«Nunca tuve los síntomas, no tuve fiebre, pero la gente no lo sabía, se dejaban llevar por lo que decían en las redes sociales. Por suerte estoy bien y todas las pruebas salieron negativas; para dengue también», sentenció.

El mismo Donald Trump, ha llamado despectivamente al Coronavirus, al referirse a él como el “virus Chino”, lo que incluso ha sido reprobado y reprochado por la Organización de las Naciones Unidas ONU.

Son pues deleznables las muestras de discriminación que algunas personas, ignorantes y perversas, han acometido en los últimos días en este y otros países, por temor a ser contagiados por el nuevo virus descubierto hace algunos meses en Wuhan, China, y que ha dejado ya decenas de miles muertos y más de un millón de infectados en el mundo. 

Opinió[email protected]

@salvadorcosio1

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