Inicio COLUMNA INVITADAS Barca sin remos

Barca sin remos

123
0
Compartir

¿Y qué pues con UBER en Vallarta?

Por: Jaime Castillo Copado

Hace apenas una semana que el gremio de taxistas de Puerto Vallarta se puso en alerta debido al anuncio de la llegada, y puesta en circulación, del servicio de UBER en el destino de playa más importante de Jalisco.

No es la primera vez que los vientos de modernidad soplan por los cielos de Vallarta. Hará aproximadamente unos diez años, en tiempos del gobernador Francisco Ramírez Acuña, un grupo de empresarios del transporte obtuvo una concesión para operar un servicio de turibús al estilo de ciudades como Guadalajara y México, con camiones descapotados y toda la cosa.
Después de varias pruebas, el servicio que recorrería la zona costera de norte a sur por la principal vialidad de Puerto Vallarta se puso en marcha, pero los autobuses no alcanzaron a dar ni dos vueltas cuando fueron a dar derechito a un corralón municipal. Para eso del mediodía los taxistas, bloquearon el andar de los camiones y se dieron el lujo de bajar a medio camino a los turistas confinando la iniciativa a las nacidas para perder.

Igual que en aquella época –y cada vez que los taxistas se sienten amenazados en su feudo- la alerta roja se encendió entre la gallada, y los choferes alistaron los tambores de guerra para frenar la inminente llegada de UBER a la ciudad costera.

Luego de diversas declaraciones a favor y en contra de su llegada, tuvo que ser el propio gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, quien viniera a calmar las turbulentas aguas que generó el anuncio publicado por la propia empresa, en el sentido de que en este momento, UBER no podrá operar en Vallarta, básicamente porque hay una lista de requerimientos incumplidos por parte de la empresa en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Pero ¿cuáles son esos famosos requerimientos que esta empresa/plataforma/aplicación ha incumplido? El primero tiene que ver con el oscurantismo con que está funcionando UBER en Guadalajara y que mantiene en la opacidad el número total de automotores que ofrecen servicios de transporte privado, un dato que a propósito no ha sido revelado. Sin mayor regulación que la de sus polainas, existen estimaciones por parte de la autoridad, que advierten una existencia que supera los 14 mil automóviles UBER circulando en Zona Metropolitana de Guadalajara.

Otros aspectos que soportaron la “instrucción” del gobernador tienen que ver con un padrón de identificación de choferes confiable por parte de la empresa, así como engomados de identificación de cada uno de los vehículos; pero el más importante, que inicialmente se dijo que cobrarían sólo a través de tarjetas bancarias, cuando la realidad ha devenido en una falacia y eventual competencia desleal para los amarillos, dado que UBER ya cobra hasta con moneditas.

Estos argumentos, entre otros cuantos, permitieron al gobernador de Jalisco detener, al menos momentáneamente, el ingreso de UBER a este destino turístico, dejando las cosas en una momentánea tregua que tiene a los taxistas de Vallarta contentos por el freno de mano que metió su señor gobernador.

Aunque contrario a la alegría de los choferes, a quienes el anuncio no cayó, pero ni tantito en gracia, fue a los futuros usuarios de UBER de Vallarta, quienes ya se frotaban las manos con la esperanza de poder utilizar un mejor servicio de transporte en su ciudad, debido al enorme atraso con que operan los taxis amarillos en la actualidad y las interminables quejas que pesan sobre el gremio.

Lo cierto es que a los taxistas tampoco se les nota la urgencia de mejorar, de adaptarse, modernizarse, ni guardar definitivamente los garrotes con que buscarán parar la llegada de UBER a Vallarta. Así las cosas junto al mar.

Comments

comments