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Amenaza velada

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Por: Salvador Cosío Gaona

Los amagos y amenazas se han convertido en una forma de Gobierno en nuestro país bajo la égida del actual régimen. El estilo de gobernar del presidente Andrés Manuel López Obrador, ya lleva casi de rigor ese sello de coaccionar usando la fuerza del Estado para obligar a cualquier ente a hacer lo que él manda; aún tratándose de caprichos, ocurrencias o acciones sin sentido que cada vez son más frecuentes, estando ahora mismo bajo ese yugo diputados, senadores y prominentes dirigentes del Partido Revolucionario Institucional, quienes son objeto de presión para votar a favor la Reforma Eléctrica propuesta por el propio presidente, o atenerse a las consecuencias sabedores de que todo lo que hayan hecho al margen de la ley en el pasado, inmediatamente podría ocupar las primeras planas, y finiquitar sus carreras políticas incluso con riesgo de ir a parar a la cárcel.

Y es qué hay que recordar que en lo que va de su Gobierno, Lopez Obrador ha lanzado duras críticas al actuar de miembros de los Poderes Legislativo y Judicial, sobre todo en temas como la contrarreforma eléctrica y la construcción del aeropuerto de Santa Lucía. Y si bien, en algunos casos las amenazas no han sido ventiladas, el acoso sí se ha llegado a conocer.

Baste recordar que en marzo del presente, tan solo unas horas después de entrar en vigor, un juez suspendió la nueva Ley de la Industria Eléctrica (LIE), y el jefe del Ejecutivo pidió entonces a Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, investigar al juez Juan Pablo Gómez Fierro, titular del juzgado segundo, especializado en competencia económica por su decisión de conceder una suspensión contra la ley surgida de la primera iniciativa preferente de López Obrador.

En agosto pasado, el jefe de la nación acusó al Poder Judicial de «estar podrido» y tener una «mentalidad ultraconservadora» ante los amparos que frenan sus obras de infraestructura.

«Desgraciadamente el Poder Judicial está podrido, hay honrosas excepciones para no generalizar, pero jueces, magistrados, ministros, están al servicio de los grupos de intereses creados y tienen una mentalidad muy conservadora, ultraconservadora», manifestó.

La semana antepasada, luego de enviar a la Cámara de Diputados  su iniciativa de Reforma a la Ley Eléctrica, que contiene entre otras propuestas la desaparición de los organismos paralelos Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía, y que según especialistas provocará desabasto, encarecimiento de precios y apagones, y que además no corresponde con Tratados y Acuerdos internacionales firmados, López Obrador, amagó a los diputados con evidenciar a aquellos que voten en contra de su proyecto.

“Aquí lo vamos a estar tratando todos los días, les digo a los legisladores, no es amenaza ni advertencia. No va a haber anonimato, aquí tenemos que dar la cara todos, se trata de los intereses del pueblo, que no estén pensando que van a votar en contra de esta reforma y nadie se va a enterar, sino somos tapadera, aquí cada quien va a asumir su responsabilidad”, expresó.

“Los que se creían los dueños de México se van a oponer, pero va a ser interesante observar a los legisladores porque se va a saber si son representantes populares o simples empleados de los grupos de poder económico y político”, reiteró.

El documento en comentó también establece que la explotación del litio sólo podrá hacerla el Estado mexicano.

El pasado jueves, AMLO advirtió que si los legisladores optan por no proteger la explotación del litio como un mineral estratégico para México, serían unos “traidores a la patria”.

Además, adelanto, “para que no se hagan ilusiones con el litio, de que si hay un acto de traición a la patria y no se aprueba que el litio esté en manos de la nación, de todas maneras vamos nosotros a negar cualquier solicitud de concesión para la explotación del litio y tenemos facultades para hacerlo”, aseveró en su conferencia matutina.

El Artículo 61 de nuestra Carta Magna, establece “Los diputados y senadores son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos, y jamás podrán ser reconvenidos por ellas.

El Presidente de cada Cámara velará por el respeto al fuero constitucional de los miembros de la misma y por la inviolabilidad del recinto donde se reúnan a sesionar”.

El pasado viernes 1 de octubre, la senadora panista, Lilly Téllez, acusó -vía Twitter- al presidente mexicano de ser un “violador serial de la Constitución”, y convocó a “hacerle frente” cuando visitara el Senado de la República en un acto programado para entregar la medalla Belisario Domínguez.

En respuesta López Obrador canceló su asistencia. “No voy a asistir porque una legisladora convocó a que me falten el respeto en el Senado. A pregunta expresa de un reportero, Andrés Manuel dijo que se trataba de la senadora Lilly Téllez.

Al día siguiente, la senadora denunció amenazas en contra de ella y de su familia y mostró capturas de imágenes en las que se convoca a desaparecer a su hijo.

Lilly Téllez, valientemente, ha pintado a Andrés Manuel como “violador serial de la Constitución”, pero también le ha dirigido otro Tweet para dejarle saber del daño que puede causar:

“Usted Señor Presidente @lopezobrador_

tiene la fuerza del estado para calumniar y la fuerza militar para intimidar.

Yo, en cambio, tengo la fuerza de la razón y la fuerza de la palabra para señalar sus constantes violaciones al mandato

constitucional.

Respete su investidura”.

El presidente, sostuvo el pasado martes que la reforma eléctrica que presentó es una “oportunidad histórica” para que el PRI defina su postura a favor o en contra.

“Cada quien tiene que asumir su postura. El PRI tiene una oportunidad para definirse, ¿va a seguir con el salinismo como política o va a retomar el camino del presidente Cárdenas? (…). Es una oportunidad histórica para el PRI de definición”, dijo en la ‘mañanera’.

Pero no hay duda que el llamado del presidente al priísmo es una amenaza velada a los miembros de este partido político en las Cámaras, dado que parece serán quienes definan la aprobación de la contrarreforma por tratarse de un dictamen que requiere mayoría calificada y Morena no la tiene aún sumando los votos de sus aliados del Partido del Trabajo y Verde Ecologista; y dado que Acción Nacional ya adelantó su voto en contra, los sufragios priístas han cobrado particular relevancia.

Opinió[email protected]

@salvadorcosio1

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