Inicio COLUMNA INVITADAS Aeropuerto de carga… más conflictos en puerta

Aeropuerto de carga… más conflictos en puerta

0
Compartir
Por: José Ángel Gutiérrez
Luego de lo sucedido a nivel nacional con el cambio de sede del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), impulsado por el dedito encuestador del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, la euforia por las terminales aéreas ha invadido a todo el territorio nacional. Y Jalisco no es la excepción.
Con un añejo conflicto aún sin resolver en el actual Aeropuerto Internacional “Miguel Hidalgo”, por cuyos terrenos los ejidatarios de El Zapote reclaman una indemnización… Un aeropuerto para el que hace años se ha solicitado una segunda pista y que no se ha podido concretar por el ya referido conflicto, ahora ya hay una nueva propuesta que en principio, suma voluntades de algunos actores políticos y empresariales.
El Presidente Municipal de Zapopan, Pablo Lemus, quien fue ratificado en el cargo bajo las siglas de Movimiento Ciudadano y es considerado como el evidente representante de las cúpulas empresariales en el poder político, propuso fortalecer el aeropuerto tapatío (asentado en Tlajomulco), para que se constituya como la principal terminal de carga a nivel nacional. La propuesta fue secundada por el gobernador saliente, el priista Jorge Aristóteles Sandoval, quien ofreció que junto con el alcalde zapopano y el gobernador electo, Enrique Alfaro, se sumen fuerzas para convencer del proyecto a quien ya dijo que va a mandar por los próximos seis años al menos. Alfaro por su parte, aunque más cauteloso, también vio en principio interesante el planteamiento y abrió la puerta para, primero, tratar de resolver el pendiente con los ejidatarios.
Euforia del momento o un proyecto viable? Esa es la pregunta de muchos, principalmente en un Estado caracterizado por las dificultades para llegar a acuerdos.
Baste recordar que entre los proyectos del gobierno que encabezará López Obrador ya existe una propuesta de construir un aeropuerto de carga en Jalisco. La misma fue presentada por el Coordinador de Programas Federales Carlos Lomelí. Pero de acuerdo con lo que adelantó, estaría ubicado en el municipio de Tala.
Ese será sin duda el primero escollo para quienes planteaban entusiasmados el proyecto del “Miguel Hidalgo”. Pero no el único ni el más complicado.
Al parecer en esa euforia olvidaron las dificultades que representaría instalar un Centro Logístico en la Zona Metropolitana de Guadalajara sin que se tornara casi imposible operar la aviación comercial; ello implicaría casi inhabilitarla. Faltaría ver además si se dispone de suficientes terrenos liberados para soportar la demanda de empresas de mensajería internacional.
Un Aeropuerto de Carga implicaría también un tránsito inmenso de camiones de carga en una zona que ya está saturada.
Propuestas para un aeropuerto de carga ya han surgido años atrás. En la administración del panista Emilio González Márquez, un grupo de empresarios y el propio ayuntamiento impulsaron un proyecto en Lagos de Moreno, mismo que se decía entonces era una excelente área de oportunidad y que “a vuelo de pájaro” aún en la actualidad podría apreciarse como viable.
La aeropista se encontraba a 2.5 kilómetros de la vía del ferrocarril y contaba con accesos a la nueva autopista a León, Guanajuato. El ambicioso proyecto estaba incrustado en la zona del Bajío, considerada como la de mayor crecimiento comercial e industrial del país.
Pero este como muchos otros planes, se quedó en el “ya merito”. Faltaron inversionistas y voluntad política. Fue totalmente descartado, luego de que un particular pretendió (y pretende) quitarle al Ayuntamiento de Lagos de Moreno las 34 hectáreas en que se asentaba el aeropuerto. Refieren que el particular compró mil metros y con argucias logró que el Tribunal Administrativo le diera posesión de las 34 hectáreas.
Lo que en su momento molestó a los inversionistas, hoy lo agradecen pues a toro pasado señalan que nadie les hubiese garantizado la continuidad o evitado que en cualquier momento alguna autoridad les cancelara el permiso, tal como lo hizo López Obrador con el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en Texcoco.
El tema del aeropuerto de carga puede traernos más conflictos por lo referido y porque -insisto- en algún momento chocarán las ideas de y proyectos del equipo de López Obrador y las de quienes ahora tratan de cerrar filas en Jalisco.
Cada esfera de poder tratará de impulsar su proyecto. Los del gobierno federal -con MORENA y el respectivo control de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT) y los de Jalisco. Cada una de las partes trae su objetivo (y en dado caso hasta sus intereses). Si el presidente electo está dispuesto a dejar inutilizada una obra que presenta avances del 40 por ciento, por supuesto que podría hacer lo mismo con lo que apenas es una idea. Máxime que al parecer, sus cercanos ya tienen amarrados los terrenos (en Tala) y ya avanzan en los proyectos.
Si el gobierno federal se lo propone, el aeropuerto de carga se construirá. Y será donde ellos decidan, aún si ese lugar no llegara a cumplir con los requerimientos para que pueda despegar y aterrizar un avión. Al final, ellos mandan.

Comments

comments