Agentes del Departamento de Policía de Houston respondieron a un reporte de bienestar en un apartamento ubicado en el 10900 Meadowglen Lane, donde hallaron a un hombre y una mujer muertos, ambos de entre 20 y 30 años, en lo que la policía calificó como un aparente caso de asesinato-suicidio. La Policía señaló que al arribar al lugar alrededor de las 16:15 horas, los oficiales encontraron a tres menores de edad sin lesiones físicas junto al inmueble, siendo atendidos por algunos vecinos que durante ese momento les brindaron alimento y agua.
Los niños, de 1, 2 y 3 años, fueron los que condujeron a los agentes hacia el interior del apartamento donde yacían los cuerpos de sus padres, detalló el teniente Larry Crowson, del Departamento de Policía de Houston, durante una conferencia. Según el testimonio de la vecina Deborah McMillan al medio ABC 13 Eyewitness News, los menores permanecieron por horas fuera del apartamento solicitando comida entre los residentes, quienes finalmente alertaron a las autoridades.
De acuerdo con la cronología brindada por la policía, se presume que el homicidio y posterior suicidio ocurrieron aproximadamente 24 horas antes de que el caso fuera descubierto. Portavoces policiales explicaron que el hombre habría disparado contra la mujer antes de atentar contra su propia vida, pero aclararon que la investigación sigue en curso y los cuerpos fueron trasladados para exámenes forenses correspondientes.
La vecina Deborah McMillan, residente del complejo donde ocurrió el suceso, presenció cómo los tres niños, visiblemente afectados por el hambre y la sed, fueron asistidos por otros habitantes antes de que llegara la policía. McMillan declaró a ABC 13 Eyewitness News que “los pequeños, se notaba, tenían hambre y sed”, e indicó que la hija mayor le relató detalles sobre lo presenciado dentro del apartamento.
McMillan reveló ante medios locales que en ocasiones anteriores la mujer buscó ayuda por teléfono y mostró su deseo de abandonar la relación, pero temía hacerlo por el bienestar de sus hijos. “Ella vino algunas veces a pedir el teléfono. Hablaba conmigo, intentaba decirle que no merecía estar en esa situación, pero su principal razón para quedarse eran los niños”, relató McMillan.
Fuentes policiales confirmaron que los menores resultaron ilesos y que fueron trasladados posteriormente a la casa de su abuela materna, siguiendo los procedimientos de protección infantil habituales en estos casos. El Departamento de Policía de Houston mantiene abierta la investigación para esclarecer todos los pormenores del suceso.
Con información de Infobae.