Razones por las que tenemos (o creemos tener) hambre

Razones por las que tenemos (o creemos tener) hambre

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BAJO CONSUMO DE FIBRA: “El rol de la fibra es indiscutible para una alimentación saludable”, explica la nutricionista Dafna Sapoznik, de . Ayuda a la eliminación de toxinas del cuerpo y aumenta la sensación de saciedad. Además “el consumo de fibra regula los niveles de glucosa en la sangre que provocan fatiga. Una dieta alta en fibra, puede reducir el índice glucémico de los otros alimentos”, agrega. La recomendación es consumir 25 gramos al día.

DESHIDRATACIÓN: La deshidratación suele confundirse con hambre, por lo tanto se recomienda consumir 1,5 litros de líquido por día como mínimo para evitarla. “Como en los meses fríos cuesta consumir agua o jugos, se puede reemplazar por infusiones, té o mate”, dice la especialista.

BAJO CONSUMO DE PROTEÍNAS. Según la nutricionista las dietas altas en proteínas producen mayor efecto de saciedad que aquellas altas en hidratos de carbono o grasas con las mismas calorías. “Además son más termogénicas, es decir, ayudan a acelerar el metabolismo”, cuenta. Se recomienda 1 gramo de proteína por kilogramo de peso corporal, o alrededor de 40% de las calorías que se consumen en el día; y elegir entre la carne roja magra, pollo o pavo sin piel, productos lácteos sin grasa, claras de huevo o suplementos de suero de leche.

COMER FRECUENTEMENTE AL DÍA. Comer varias veces al día ayuda a mantener los niveles de glucosa en la sangre evitando los famosos atracones. Luego de varias horas de ayuno el cuerpo acumula lo que ingerimos como grasa, por lo que la nutricionista recomienda comer 5 a 6 porciones pequeñas por día.

DESORDEN HORMONAL. Las hormonas juegan un rol fundamental en el metabolismo, pueden afectar su funcionamiento provocando aumento de peso. “En momentos en que hay mayor alteración hormonal el ejercicio es un buen aliado ya que la liberación de endorfinas compensa la sensación de hambre”, explica la especialista.

MAL DORMIR. No dormir lo suficiente aumenta la ansiedad y favorece la acumulación de grasas. “Acá nuevamente las hormonas juegan un papel fundamental, ya que disminuyen los niveles de serotonina (neurotransmisor responsable del sueño y la recuperación), por lo que es conveniente dormir mínimo entre 7 y 8 horas por noche para regular las hormonas”, dice Dafna Sapoznik.

SALTARSE EL DESAYUNO. Un desayuno rico en proteínas reduce la ansiedad y la ingesta de alimentos durante el resto del día. Para que sea completo debe incluir además carbohidratos altos en fibra, lácteos descremados y grasas saludables (opcional).

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