Mitos y realidades del chile

Mitos y realidades del chile

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El chile es parte fundamental de la gastronomía mexicana. Nadie puede negar que unos tacos o una pancita sin salsa saben diferente. Y aunque haya extranjeros ansiosos por emparejarnos, siempre acaban sudando la gota gorda o pidiendo agua para quitarse lo enchilado.

Hasta en los bufets de chinos incluyen chiles toreados o la clásica salsa de gallito (que es más ácida que picosa).

Ahora no nos toca discutir lo anterior sino hablar de los efectos o poderes del chile. Por eso nos dimos a la tarea de investigar al respecto y presentar los siguientes mitos y realidades acerca de nuestro pimiento picante.

1. ¡Provoca gastritis!

En chile como tal no es el causante de la gastritis. Esta enfermedad se deriva de una bacteria conocida como Helicobacter pylori. Si bien el consumo de chile puede provocar malestar estomacal (como ardor y reflujo), este no es provocado por él. Por otra parte, y gracias a los ácidos que provoca, su consumo puede llegar a combatir dicha bacteria.

2. ¡Cura la cruda!

La capsaicina es utilizada para fines médicos como sedante y para tratar el dolor; sin embargo, la cruda no es uno de ellos. El abuso de alcohol provoca debilitamiento de las paredes internas del estómago, si a esto le sumas una pancita muy picosa como primer alimento, puedes provocar una laceración y, ahora sí, una posible úlcera.

3. ¡Previene (y ayuda contra) la caída del pelo!

No existen estudios científicos, serios, que avalen esto. Lo único de lo que puedes estar seguro es que tendrás un bonito color rojo jitomate en la cabeza debido al efecto del chile sobre la piel.

4. ¡Tiene propiedades curativas!

Contiene vitaminas A y C, minerales, enzimas y antioxidantes; y tiene efectos antiinflamatorios. Si bien no cura como tal, sí es una buena opción para aminorar el dolor. Por eso se emplea en cremas y parches (pero tengan cuidado con el uso de este tipo de artículos, si no los saben usar puede ser incómodo).

5. ¡El chile no tiene sabor, sólo pica!

Sólo mordiendo un chile verde podemos comprobar que no sólo aporta picor a la comida. Entre los aromas y sabores que podemos encontrar en esta experiencia es olor a flores y sabor a pimiento. Para percibirlo mejor habría que desvenar el chile (sin romper o agitar dichas venas, pues es ahí donde se concentra el agente picante o capsaicina).

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