Maneras para decirle ‘Bye bye’ a las deudas

Maneras para decirle ‘Bye bye’ a las deudas

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Querer salir de deudas y entrar en acción para de verdad lograrlo son cosas distintas, necesitamos hechos.

– Haz de todas, una sola

Si tienes varias tarjetas comprometidas, haz que el saldo pase a una. Esto tendrá el mismo efecto de descanso que te da hacer limpieza en casa o tener una oficina ordenada. En lugar de pensar en las mil pequeñas deudas que tienes rodando por ahí, te podrás enfocar en una sola y el estrés disminuirá.

– Corta los “piquitos”

Quizá no necesariamente tu suscripción a Netflix, pero, así como éste, ¿cuántos minigastos más tienes? Si además de detenerla, quieres disminuir tu deuda, tendrás que hacer recortes. Empieza por los gastos hormiga (como el café del día o tus taxis) para no sufrir tanto. ¿Qué opinas de reducir tu plan de teléfono a uno más sencillo?

– Paga en efectivo

Es fácil gastar cuando todo lo que tienes que hacer es firmar. Un mexicano promedio carga 5,800 pesos mensuales a su tarjeta de crédito, pero si mantienes la mitad de ese dinero en tu cartera sabrás que debes racionarlo, porque una vez que se acabe, ya no habrá más, y verás que en definitiva lo gastas mejor. ¡Ah!, deja la tarjeta en casa al salir para evitar tentaciones.

– Ponte metas premio

Dentro de tres meses (haz tu propio cálculo justo) podrás reducir tu deuda en cierto porcentaje; en otros tres, bajará otro tanto y así hasta salir de ella. Anota tu plan de acción y ponlo en una notita en tu cartera para recordarlo cada vez que quieras gastar. Asimismo, también coloca la foto de algo que deseas comprar una vez que pagues la deuda, ya que será tu recompensa y motivación.

– Vive de acuerdo con tu presupuesto

Tal vez tus amigas puedan darse el lujo de salir por drinks cada fin de semana, pero en este momento tus finanzas te permiten salir una sola vez. Organiza tu vida de acuerdo con tus ingresos actuales (no futuros, pues pensar que puedes liquidarla después es lo que te lleva a sobregirar una tarjeta) hasta pagar tu deuda.

– Así como hablamos de todos los efectos negativos de deber, al liberarte de eso llega uno superpositivo: la autorrealización. Conquistaste la montaña y se siente genial. Según Gathergood, tu autoestima sube, tu humor mejora e incluso hay respuestas físicas, como cero dolor de cabeza. Eres una campeona.
– GASTOS BUENOS VS. GASTOS MALOS –

Todos te causan conflicto, pero hay algunos que valen mucho la pena. Te ayudamos a distinguirlos.

BUENO ¿Mejorará tu vida diaria? Unas llantas nuevas para tu coche o unos lentes de aumento que reemplacen al par que tienes desde hace siete años… ¡Ok!

MALO ¿Lo necesito justo ahora? Si es comida o renta, obvio, tienes que pagarla, pero si es una bolsa de temporada, que puedes usar en la siguiente fiesta a la que vayas o, peor, que ni siquiera sabes cuándo podrás ponerte, dile bye.

BUENO ¿Es una inversión a largo plazo? Una casa o un auto serán parte de tu vida, analiza bien el plan de pago y asegúrate de que no te sobrepase mensualmente.

MALO ¿Estás cubriendo un capricho? El hecho de que algo esté en rebaja y sea una buena oferta no significa que debas aceptarla, y el hecho de que andes sensible no justifica el asalto a una joyería a mano armada (con tarjeta de crédito).

BUENO ¿Te hará inmensamente feliz? Responde con sinceridad, porque el dinero también es para disfrutarse, un viaje a Europa, un regalo para tu mamá, una cena increíble de aniversario de seis meses con tu galán… Cuando tu tarjeta vuelva a estar en ceros, invierte en objetos y experiencias que de verdad valgan la pena. Un viernes de compras en el mall no aplica, ¿eh? Go big!

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