Lo que nunca debes hacer en una estética

Lo que nunca debes hacer en una estética

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Ir a la estética puede ser el sueño o la pesadilla de muchas. Las cosas podrían salir tan bien que podrías ser la mujer más hermosa de esta tierra. Por otra parte, las cosas podrían salir TAN mal que podrías terminar usando un sombrero todos los días.

Hacerle algo drástico a tu cabello antes: Es posible que le hayas hecho algo a tu cabello como para correr y pedir ayuda a una estética, pero ¿no es mejor evitar este tipo de situaciones? Tú no te preparaste como estilista, así que abstente de acercar unas tijeras a tu cabellera. Sabemos que será algo frustrante, pero créenos, no querrás arruinar algo que tal vez ni tu estilista podría solucionar.

Dar vagas descripciones: Hay espacio en tu mente como para escuchar las sugerencias de tu estilista. En cambio, si sabes lo que quieres, es válido que pidas una opinión. Pero, ¿por qué ir a una estética y ordenar ‘lo que sea que se vea bien’? Al estilista lo pones en una situación muy complicada porque no le estás diciendo NADA.

No escuchar al estilista: Por otro lado, no querrás echar a la ventana las ideas de tu estilista. Por lo menos considéralas por un momento, después de todo ellos son los expertos, ¿no crees que valga la pena escucharlos? Claro que, si no confías en ellos como estilistas, ¿qué haces ahí?

Tener expectativas irreales: La forma más segura de salir decepcionada de la estética es teniendo expectativas irreales. Serán buenos en su trabajo, pero tampoco hacen milagros. Si tu cabello es muy complicado y negro, por más cuidados que ellos tengan, no terminarás viéndote como una Emma Stone con un cabello güero natural.

Ser grosera: No querrás hablarle mal a tu estilista NUNCA. En primera, porque es de mala educación, en segunda porque te conviene tener una buena relación con él y, en tercera, porque le estás encargando tu cabello y tu ‘look’.

Esconder tu insatisfacción: No le escondas tu insatisfacción. La mayoría de los estilistas querrán saber la verdad y, de ser posible, buscarán una solución para que termines satisfecha con los resultados. Y aunque no haya solución, es importante que sepa qué hizo mal para que el problema no se repita

No dejar propina: Si ya de por sí ir a una estética no es barato, entendemos que no quieras dejar propina. Aún así será un buen gesto de tu parte darle algo por su atención. Por más poco que sea, es una forma de demostrarle tu agradecimiento.

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