Desazolve #PATANenCASA

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Por: Salvador Cosío Gaona

Invitado especialmente por el Presidente Enrique Peña Nieto, ‘El Patán del peluquín encopetado’ llamado Donald Trump acudió a nuestra casa y fue tratado entre algodones con extrema cortesía y el cúmulo de atenciones casi igual a las que solo deben ser prodigadas a distinguidos Jefes de Estado o de Gobierno de Naciones amigas que realicen visita oficial a nuestra patria, o a destacados personajes de enorme calidad y valor por sus lauros y enormes virtudes.

El Patán sostuvo una larga charla privada con El Jefe del Estado y El Gobierno Mexicano cuyo contenido solo ellos y los intérpretes lo saben y como nunca será develada ni por la crónica oficial o a la luz de grabaciones que nos muestren la verdad de lo que hablaron o callaron El Presidente de México y su indigno tan locuaz y payazo invitado, por tanto solo queda conformarnos por conocer la versión que cada quien quiso decirnos.

Solo podemos tener los indicios que a bien tuvieron informar en la reunión con los medios de comunicación que Peña, el ingenuo anfitrión, le organizó a Trump tratándole cual si ya fuere el Jefe del Estado de la Nación vecina del norte.

Se podría decir que Trump vino, vio y venció (VENI,VIDI,VICI) y se dio el lujo de propiciar tremenda burla a México, pues tras que Peña aseguró públicamente le había dejado claro al palurdo lenguaraz que México rechazaba sus ofensas y no permitiría jamás el famosísimo muro, Trump lo desmintió al señalar que dejó claro al Mandatario mexicano que habría una buena relación entre las dos naciones mas reiterando endurecería la política migratoria evitando al reiterar públicamente su desprecio por México y los mexicanos y afirmar que sigue firme en que al llegar a la Presidencia de Los Estados Unidos de América habrá de edificar el famoso muro ínter fronteras y será pagado por nosotros demuestra que de nada sirvió la charla en ‘Los Pinos’ a la que en forma torpe pero comedida fue invitado por El Presidente Peña Nieto.

Aun suponiendo como una posible buena idea el que Peña platicare con los candidatos presidenciales postulados por las fuerzas políticas más influyentes del vecino país del norte, la ronda de encuentros entre ellos y el Jefe de Estado y de Gobierno de México debió iniciar con Hilary Rodham-Clinton, tanto por ser una dama como además fungir como aspirante abanderada por el Partido Gobernante y que , al menos en las encuestas, está arriba en la posible preferencia electoral, y así, dejar como segundo en el orden al aspirante Republicano, al ser ‘proyeccionalmente’ el personaje al que no se le desea de ninguna forma respaldar y además ha estado y está enarbolando un discurso político electoral basado en la diatriba artera, ofendiendo a los migrantes, a los mexicanos en general y a quienes han levantado la voz reclamándole ello, como en su tiempo lo hizo el Papa Francisco tras su visita a México en febrero pasado.

Hay el riesgo que la otra candidata -que está criticando acremente la visita de Trump a México- decline la invitación, y el problema es que esta invitación además provoca confusión extrema entre los votantes mexicanos en el vecino país del norte. Seríamos ingenuos si no pensamos en los al menos 2 ó 3 puntos porcentuales que Trump capitalizará.

Lo cierto es que a Peña Nieto ‘le sale el tiro por la culata’ y prácticamente se clava la daga en un simil de ‘Hara kiri’ a la japonesa al salir tremendamente mal librado del ridículo episodio propiciado al invitar a México al payaso lenguaraz Donald Trump, el más acérrimo denostador de esta patria y los mexicanos y nos vuelve a golpear ofendiéndonos a domicilio, tanto que la visita que a invitación expresa del Presidente Peña Nieto realizó a ‘La Residencia Oficial de Los Pinos’ el pasado miércoles 31 de agosto, fue mayoritariamente repudiada desde su anuncio inicial por la mayoría de los mexicanos al ser el personaje más denostado y rechazado por su discurso atrabiliario y altanero con el que a manera de plataforma ideológica de su campaña electoral, ha ofendido a México y a los mexicanos.

La opinión casi unánime es que fue un craso error de Peña haber girado invitación al tal Trump para acudir a visitar nuestra patria, pues ese desprestigiado personaje ya ha sido suficientemente explícito y por demás claro en cuanto a sus intenciones respecto de como será el trato hacia nuestro país y los mexicanos, ya que el aspirante por el Partido Republicano ha sido reiterativo en sus amenazas en cuanto a provocar enorme daño, tanto con el asunto de la construcción del famoso muro fronterizo entre ambos países, que burlonamente dice hará que paguemos, como por el amago en cuanto a que prohijará la feroz persecución procaz a nuestros paisanos que habitan en el vecino país del norte a efecto de instrumentar la deportación masiva de ellos hacia México, además del jactancioso proyecto de programa general de bloqueo del envío de las remesas que en gran cantidad envían a sus familias en México los paisanos que allá trabajan.

Para el lenguaraz y payaso Trump, su visita a México fue un exitosísimo evento de campaña, del que resultó muy favorecido en relación a su aspiracion presidencial, resultando en una profunda derrota para los mexicanos al ser profundamente indigno que el mayor denostador de México reafirme precisamente en ‘Los Pinos’ que de llegar a ganar, sí edificará el famoso muro fronterizo, siendo indignante y grotesco que Peña Nieto no hubiere respondido nada al respecto, por más que posteriormente a la reunión de información y encuentro conjunto con agentes de comunicación, el Mandatario mexicano haya señalado a través de twitter que rechazó el famoso muro y en cambio el payaso Republicano se burló y reitero que seguirá empeñado en edificar el muro y que además hará que lo paguemos los mexicanos.

Lo cierto es que la visita de Trump crea un precedente de sometimiento desde la cúspide del Poder Ejecutivo mexicano hacia el lenguaraz empresario, hoy ya empoderado como político con posibilidades reales de ganar las elecciones presidenciales a efectuarse en su país en noviembre próximo.

Peña Nieto colocó a México innecesariamente en una situación demasiado riesgosa, en la que de antemano era sabido que no podría resultar exitosa y el país tenía todo que perder y nada que ganar, en un momento en el que México requiere instituciones muy sólidas y eficientes, la cabeza ejecutiva del país se da un balazo en el pie.

En un somero balance del episodio, resulta inocultable que además del daño al país, se generó el aceleramiento del debilitamiento de Peña Nieto y la utilización de esa franca pérdida acentuada de aceptación hacia El Presidente y su Partido el Revolucionario Institucional (PRI), por los radicales de derecha que a través del Partido Acción Nacional (PAN) acumulan preferencias para su candidata María Margarita Zavala Gómez del Campo de Calderón Hinojosa, eso es solo parte de las consecuencias de que el Mandatario Mexicano haya incurrido en el error de estamentarse en una situación de igualdad con un personaje que además de insulso y polémico, es ahora simplemente un aspirante a Presidente del vecino país del norte, habiéndolo absurdamente invitado a que viniera a reiterar sus ofensas a domicilio.

Es absurdo: aunque tímidamente, Peña había denostado el discurso procaz y majadero del payaso neoyorquino improvisado como político, ahora discurrió en invitarlo pensando torpe e ingenuamente que el tal Trump sería condescendiente y humilde, ilusamente creyendo que incluso habría de ofrecer una disculpa a la Nación y quienes la conformamos. Lo cierto es que fue un error garrafal, y por más que los radicales priistas sean tan ciegos y quieran defender las indefendibles torpezas de Peña, cabe hacerles una pregunta simple: ¿Si el tal Trump nos insulta y amenaza desde su país , y ahora Peña lo invitó a venir y nos insulta y amaga nuevamente en nuestra casa, es un asunto para alegrarnos y aplaudir?

Aunque habrá quienes, adulando o buscando defender lo indefendible, ‘queriendo ser más papista que El Papa’ avalan y aplauden el hecho que para la gran mayoría de los mexicanos es infausto y autoflagelativo, lo cierto es que aun los más radicales defensores a ultranza de los actos y decisiones presidenciales deberían analizar con atención y cuidado el contexto, circunstancias, consecuencias y problemas inherentes a este episodio al que muchos señalamos de ser un inmenso error, a menos, claro está, que Peña Nieto y su equipo tengan elementos suficientes que no conozcamos, como para haber jugado tan arriesgadamente, es decir, que tengan herramientas que les indiquen que la invitación a Trump se debió a la información privilegiada que posean en el sentido de que el tipejo ganará la elección y es necesario limar asperezas además de tender puentes e ir acomodando las piezas para enfrentarlo en mejor posición, cooperando incluso para facilitar su triunfo y que el personaje lo aquilate de esa forma y quizá aminore la animadversión por México y atenúe sus planes en cuanto a lastimar y flagelar a nuestra patria y a quienes somos parte de ella.

Lo cierto es que ya han empezado a tildar de obtusos y de traidores a quienes expresamos opinión señalando como algo nada favorable el que se haya invitado a darle realce a quien nos ha golpeado tanto, sin detenerse a pensar cómo tan indigno fue que al concluir la reunión, el tal Trump reiteró sus bajos conceptos y amenazas y Peña no atinó a defendernos. ¿Así o más torpeza y sumisión? Los mexicanos estamos solos, sin un gobierno fuerte ante los embates y amenazas del racista faccioso, debiendo preocuparnos profundamente y buscar organizarnos y actuar por nuestra cuenta para defendernos.

@salvadorcosio1
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