Desazolve #EUROFOBIA

Desazolve #EUROFOBIA

238
0
Compartir

Por: Salvador Cosío Gaona

En todas partes los políticos gozan de escasa credibilidad y si creíamos que los de Veracruz, Tamaulipas o Oaxaca, eran botón de muestra, se han quedado cortos frente a los líderes del Brexit que han batido récord mundial al falsear los hechos y desdecirse después de las promesas hechas durante la campaña del referéndum.

Por ejemplo, dijeron que la Unión Europea le cuesta al Reino Unido 400 millones de euros a la semana, y ese dinero se reinvertirá en mejorar las condiciones de salud pública, uno de los principales argumentos tanto de Boris Johnson como de Michael Gove, pero en realidad esa cifra es la contribución bruta, de la que hay que descontar los 100 millones de euros semanales del cheque británico negociado por Margaret Thatcher. De los 300 millones que quedan, hay que restar los 140 millones que regresan a ese país en forma de subsidios a la agricultura y a la pesca, fondos estructurales para las regiones más pobres, programas de investigación científica, etcétera.

La cantidad neta de lo que Londres paga a Bruselas, aunque no se trata de una fórmula matemática, se aproxima más a los 160 millones de euros semanales, que es proporcional a su poderío económico. Y así cínicamente se confesó, pues al día siguiente del referéndum, Nigel Farage, líder pro brexit, dijo que esa promesa era “una de las cosas de las que se arrepentía, y nunca tenía que haberse hecho”.
Pero aun hay más, también se dijo hasta el cansancio que el Reino Unido recuperaría el control de sus fronteras y reduciría significativamente una inmigración neta de 330 mil personas al año (en el país hay actualmente tres millones de trabajadores de otros países de la Unión Europea, que constituyen un 6% de la fuerza laboral, y uno de cada doce ciudadanos ha nacido en el extranjero). La realidad es que todo depende de la relación que Gran Bretaña quiera tener con la Unión Europea y, en función de eso, de lo que el próximo Primer Ministro negocie. Si quiere seguir formando parte del mercado único, o incluso si prefiere un simple acuerdo de libre comercio, es casi seguro que la Unión Europea le exigirá el pago de una contribución similar o incluso superior a la actual, y el reconocimiento del libre movimiento de trabajadores, en cuyo caso resultaría complicadísimo disminuir la entrada de inmigrantes. La canciller alemana, Angela Merkel, ya ha dicho que “los beneficios van de la mano de las responsabilidades”.

Otro asunto que causó fobia es el hecho de decir que Turquía está a punto de entrar en la Unión Europea, y 78 millones de personas tendrían derecho a vivir y trabajar en el Reino Unido, la realidad es que el acceso de Turquía a la UE, si se concreta alguna vez, tardará muchos años en producirse, e insinuar que todos los habitantes del país harían las maletas para ir a Londres es cuando menos una enorme exageración. Ankara solicitó por primera vez el ingreso en 1963, y todavía está en la cola.
También se dijo que con la salida de Reino Unido de la Unión Europea aumentarían las cuotas de los pescadores británicos, pero es mentira porque incluso fuera de la Unión, y después de las negociaciones, lo más probable es que las cuotas sigan siendo iguales o muy parecidas, ya que están sujetas a acuerdos internacionales para la protección de las especies, y la posición geográfica del Reino Unido le concede menos autonomía que por ejemplo a Islandia. Los subsidios de la Unión tendrían que ser compensados por otros equivalentes del gobierno británico.

Total que mientras en Reino Unido comienzan a dilucidarse las mentiras detrás del apoyo al Brexit, líderes de la Unión Europea trazaron una marcada línea sobre el Canal de la Mancha al decirle al Reino Unido que no puede retener sus valiosos lazos comerciales con sus antiguos socios continentales en el mercado único de la Unión, si no acepta a trabajadores europeos.

Las condiciones atraviesan el seno de la votación británica para dejar el bloque europeo luego de una virulenta campaña en donde la migración desde países más pobres de la Unión Europea se convirtió en un punto clave. También abre la puerta para las complejas negociaciones de divorcio que enfrenta el sucesor del primer ministro, David Cameron, puesto para el cual se abrieron las nominaciones.
El asiento del Reino Unido en la cumbre de la Unión Europea no llevaba vacío ni 24 horas cuando los líderes de Francia y Alemania ya se disputaban una de las joyas de la corona de la economía británica: el sector que facilita la negociación de derivados denominados en euros.
El presidente francés, François Hollande, dijo que las operaciones de compensación debían estar en un país de la zona euro… como Francia. Las autoridades alemanas le respondieron que París está soñando si cree que puede superar a Fráncfort, sede del Banco Central Europeo y de las operaciones Eurex de Deutsche Börse AG. La disputa sobre algo que incluso puede que no ocurra, es uno de los primeros indicios de lo contenciosa que promete ser la salida del Reino Unido de la Unión.

Las operaciones de compensación son una parte esencial de la infraestructura de un mercado financiero y son un negocio lucrativo para las empresas de Londres que proporcionan estos servicios. El sector tiende a ser un imán para otros sectores como la gestión de garantías, los empleos en el sector jurídico y la negociación.

Las cámaras compensadoras han sido uno de los primeros asuntos en salir a la luz, en lo que será una campaña de presión al Reino Unido mucho mayor, ya que fue una batalla que el Banco Central Europeo perdió contra el Reino Unido el año pasado.

Total que siguen ahora avistándose las secuelas de la decisión aprobada recientemente por la mayoría de los británicos en cuanto a ser independientes del resto de Europa, y parece que no habrá marcha atrás a su salida de la Unión Europea, por más que se ha especulado sobremanera que podría generarse pronto un nuevo movimiento para tornar el llamado ‘BREXIT’ (Britain Exit) en ‘BREGRET’ (Britain Regret), con lo que se buscaría anular la decisión que tomaron y de la cual parece hay arrepentimiento de muchos que dicen haber votado sin información suficiente o engañados y ahora estar arrepentidos, tras advertir tardíamente las consecuencias inconvenientes de esa salida.

Los diversos órganos sobre los que se basan la dirección y control de La Comunidad Económica Europea ya han señalado como hecho consumado la salida del Reino Unido de la Gran Bretaña de ‘La Europa Comunitaria’ y han concluido las reuniones inherentes al evento, de tal forma que aunque con molestia y lamento por lo ocurrido tras ganar los eurofobistas en la votación del reciente referéndum sobre la permanencia de Gran Bretaña en la Unión, el llamado ‘Brexit’ ha quedado atrás y ahora se trabaja para fortalecer al conglomerado de naciones en el entendido que los 27 países que conforman la Unión Europea expresaron claramente que seguirán caminando juntos sin otorgarle a la nación saliente ningún tipo de canongías especiales y habrá reglas ordinarias en la relación comercial y migratoria entre la unión y los británicos, al tiempo de aceptar que existe necesidad de revisar cómo consolidar una relación armónica y más fluida entre los integrantes de la Unión Europea, pudiéndose generar mejores ordenamientos que ayuden al reimpulso de la zona económica continental y equilibrar el desarrollo general de los integrantes.

En contraste con la pausada forma como quiere emprenderse el tema de la desincorporación por parte del aún Primer Ministro Británico David Cameron, quien ha definido no hacer nada al respecto y dejar que una vez que dimita en octubre próximo sea el nuevo Premier quien realice los trámites respectivos, que podrían tardar al menos seis meses más, los Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 países que ahora son los que conforman la Unión Europea se reunieron por primera vez sin David Cameron y aprobaron declarar ya formalmente al Reino Unido como un Estado no conformante de su unión, además, decidieron abrir una etapa de análisis y reflexión para dar impulso a reformas necesarias para contar con nuevo marco legal que ayude a impulsar mejor seguridad y más bienestar e integración así como prohijar condiciones más favorables en las relaciones migratorias y comerciales con los diversos países de la comunidad internacional, reformas que podrían concretarse en una próxima cumbre de los 27 gobernantes, a efectuarse el 16 de septiembre en Bratislava, Eslovaquia.
Las tres instituciones que gobiernan la unión, que son La Comisión Europea, El Consejo Europeo y El Parlamento Europeo, elaborarán una agenda estratégica para establecer las mejores nuevas reglas sobre sectores estratégicos, de manera que los gobiernos de los países que así lo consideren necesario puedan tener la posibilidad de subsidiar algunas actividades para salvaguardar el empleo y la inversión impactando benéficamente tanto en su territorio nacional como en la CEE, en un cambio radical en relación a las estrictas reglas pactadas contra las ayudas gubernamentales a manera de subsidio que han sido vistas como un esquema de ilegalidad por establecer injusticia en razón de la competitividad.

Además de Escocia, que votó mayoritariamente a favor de preservar la participación de Gran Bretaña en la Unión Europea y podría iniciar un movimiento separatista para deslindarse del Reino Unido y ya independiente asociarse a la Europa Comunitaria, hay que advertir que el territorio de Gibraltar fue el que más firmemente se opuso a la salida de los británicos de la Europa unida y también se presume habrá la movilización social favorable a generar su autonomía e incluso negociar una nueva relación con España.
Es posible que en el mediato plazo no resulte muy costoso para los 27 países europeos unidos la salida e incluso resulte hasta de cierta forma conveniente, ya que modernizarían sus normas y podrían incluso incrementar a 28 o 29 las naciones integrantes del pacto económico del viejo continente si se hace efectivo lo que podría ser la integración de Escocia y Gibraltar como países autónomos. Al tiempo seguirán viéndose las consecuencias.

@salvadorcosio1
[email protected]

Comments

comments

No hay comentarios