“DESAZOLVE” #CambioDeSeñal

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Por: Salvador Cosío Gaona.

No por sorpresiva, deja de ser interesante y de alto impacto la iniciativa presidencial que anunció recientemente Enrique Peña Nieto, en relación a la mariguana y sus derivados. Sorpresiva, en razón del cambio de señal que se presenta ahora al pasar de un escenario inicial en el que todo indicaba que habría rechazo inducido desde la Presidencia de La República y ahora, es clara la pretensión de que se apruebe el nuevo marco legal que se está proponiendo al respecto.

Tal como existe ya esa permisibilidad en varios estados de Los Estados Unidos de América, así como en Canadá, Uruguay, Brasil y Colombia, de prosperar la iniciativa presidencial, pronto habrá en México legalización del uso de la mariguana en lo relativo al uso y comercialización para fines terapéuticos y científicos, y acabará así la prohibición vigente desde 1940.

Peña Nieto modificó sustancialmente su posicionamiento en relación con la permisibilidad legal para acceder, utilizar y consumir mariguana para fines médicos y científicos, tras haber sido muy elocuente en expresar su personal visión y manifestar así clara y contundentemente su rechazo al respecto, cuando en enero pasado dio el banderazo al inicio formal del debate nacional que sobre el tópico convocó el Gobierno de la República, para llevarlo a cabo a través de la Secretaría de Gobernación y de la Secretaría de Salud entre los meses de enero y abril del presente año, con la participación de especialistas, investigadores, académicos, profesionales de la medicina, derecho, psicología, integrantes de la sociedad civil y otros interesados, en lo que oficialmente se llamo: ‘Debate Nacional Sobre el Uso de Marihuana’ y que al dar pie a su realización, Peña fue tajante al expresar, prácticamente en ese momento ‘dando linea’, que cumpliendo su obligación de obrar en consecuencia de la necesidad de propiciar el libre diálogo y la discusión, de entrada dejaba muy clara su posición personal en contra de la legalización, llegando al grado de manifestar abiertamente el deseo porque el resultado del debate fuera en el sentido de la no aprobación social al polémico asunto y
cuando parecía solo abría ese ejercicio de discusión con el ánimo de cumplir y no ser criticado de no haberlo posibilitado, pero con la entonces advertible intención clara de, tras agotar el mero tramite consultivo, arribar imperativamente a la resolución negativa, contrastó en su posición actual que es la de: “modificar el enfoque eminentemente sancionador de la lucha contra el narcotráfico y hacer posible el acceso controlado a la marihuana medicinal”.

Peña Nieto presentó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) un conjunto de propuestas inherentes al uso de marihuana con fines medicinales y entre ello la legalización del uso médico y científico de la planta, además de en relación al incremento de la cantidad que pueden portar y poseer quienes por su condición de adictos consumen el estupefaciente, lo que hizo en el marco de su
participación en la Asamblea sobre el Problema Mundial de las Drogas convocada por la ONU y realizada en Nueva York, donde expresó la necesidad de analizar y valorar a conciencia la forma como se ha manejado hasta ahora el problema, afirmando: “el esquema basado esencialmente en el prohibicionismo, la llamada guerra contra las drogas, que se inició en los años 70, no ha logrado inhibir la producción, el tráfico, ni el consumo de drogas en el mundo, dado que el problema sigue presente y se trata de una de las actividades más lucrativas de la delincuencia organizada, por lo que habría que modificar el enfoque eminentemente sancionador para ubicar a las personas, sus derechos y su dignidad en el centro de los esfuerzos institucionales y no a las sustancias ni a los procesos judiciales, por lo que apelando a la reivindicación de los derechos humanos y en especial al derecho a la salud y la consecuente acción gubernamental para obtenerlo, es que debe posibilitarse el acceso a la marihuana de una forma controlada para fines médicos y científicos, evitando su desviación, uso indebido y tráfico, actualizando el marco normativo para autorizar el uso de la marihuana con fines clínicos y de investigación científica que permita obtención de beneficios comunitarios, debiendo atender la problemática de la adicción con mecanismos de prevención y soluciones terapéuticas integrales, no con instrumentos penales que criminalizan a los consumidores y dañan el desarrollo de su personalidad”.

Pudo más en el ánimo presidencial la presión de quienes impulsaron la permisibilidad con argumentos sólidos de carácter médico, científico, sociológico, de orden legal y de impacto a la seguridad nacional y de los ciudadanos, por encima de las expresiones amenazantes radicalistas de sectores clericales ultraderechistas y miopes, además de quienes influenciados por intereses económicos y de lucro socio político pugnaban por mantener el prohibicionismo.

El Presidente Enrique Peña Nieto, firmó ya la iniciativa de decreto por el que se modifica la Ley General de Salud y el Código Penal Federal para dar paso a un proceso histórico en el uso y consumo de la marihuana y con ello arrancó el proceso legislativo correspondiente. La iniciativa plantea sea modificada la Ley General de Salud y el Código Penal Federal y como objetivos torales pretende aumentar a 28 gramos la cantidad permitida para poseerla en calidad de ‘para uso personal’, permitir el uso de medicinas elaboradas con la sustancia activa de la planta llamada ‘Cannabis’ y autorizar la investigación clínica para desarrollar productos con dicha sustancia, aclarándose que
no se contempla cancelar la lucha policíaca y militar contra el tráfico de todo tipo de sustancias enervantes, pero según la intención manifiesta en la posible reforma legal, habrá
un mayor esfuerzo gubernamental para prevenir las adicciones, especialmente en niños y adolescentes.

Peña plantea la necesidad de cambiar el enfoque en cuanto a la lucha contra las drogas,
dejando de criminalizar el consumo, pero sin que deba interpretarse como que se busca promover la droga, dado que según afirma, no se quiere alentar el consumo sino impulsar que la sociedad, especialmente niños y jóvenes, estén ampliamente informados de los daños que ocasiona el consumo de las muchas sustancias enervantes, especialmente la marihuana.

Es importante resaltar que hasta ahora, a los mexicanos mayores de edad se les permite solamente traer consigo hasta cinco gramos de marihuana, que representan la cantidad menor de lo que contiene un cigarrillo y esta disposición legal, que considera un crimen el transportar o poseer más de esos 5 gramos, ha provocado que miles de personas que han sido sorprendidas poseyendo o trayendo consigo cualquier cantidad mayor que esa, pero que en realidad no es una cantidad grande, enfrenten juicios o incluso estén recluidas en cárceles acusadas de posesión de Narcóticos.

Según información manejada por diversas fuentes, hay más de 60 mil personas privadas de su libertad por ese motivo y de aprobarse la enmienda legal que se está promoviendo, el consumo no sería considerado un delito y además bajaría el umbral de penalización administrativa por poseer marihuana al incrementarse el monto permisible, pasando de los actualmente estamentados 5 gramos a los 28 propuestos y muchos de los ahora encarcelados podrían ser liberados.

Como aseguró Peña Nieto, “acabaría la injusticia que padecen miles de personas, especialmente mujeres, muchas de ellas madres de familia, a las que se les ha criminalizado por consumir marihuana y hoy se encuentran purgando condenas auténticamente desproporcionadas”, pero hay que señalar que no hay aún claridad en cuanto a la forma en que se realizarían estas liberaciones.

De prosperar la iniciativa presidencial y se autorice el uso de medicamentos elaborados a base de marihuana o sus ingredientes activos, se permitirá fabricar o importar medicinas con estos elementos y luego entonces las personas que necesitan estos medicamentos para controlar algún padecimiento, podrán adquirirlos en México legalmente y dejarán de estar obligadas a comprarlos en el extranjero, o introducirlas al país de forma clandestina. Hay que recordar que el año pasado la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), autorizó la importación de un medicamento fabricado a base de cannabidiol para ser suministrado a la niña Graciela Elizalde, quien padece una enfermedad denominada ‘Síndrome de Lennox-Gastaut’ que produce síntomas similares a una epilepsia severa y se controla únicamente suministrando al paciente esos fármacos a base de marihuana.

Un alcance importante de la iniciativa es que de aprobarse posibilitará las investigaciones clínicas para elaborar productos con marihuana y sus ingredientes activos, pero tampoco es claro aún si dichas investigaciones serán limitadas a las universidades e instituciones académicas de investigación superior o podrán ser permitidas también a empresas privadas, existiendo duda importante en cuanto a la forma en que sería la comercialización de los productos y cual sería el procedimiento para obtenerse la materia prima para las medicinas, investigación científica y el consumo personal, ya que si bien es cierto la nueva legislación despenalizaría el consumo, en México el cultivo y venta de marihuana permanecerá como un asunto ilegal.

Con el avance suscitado en Los Estados Unidos de América, donde ya suman 20 entidades además del Distrito de Columbia que permiten su uso cuando menos para fines medicinales, pero muchos de ellos como Colorado, también para fines recreativos, se incentivó la opinión positiva en cuanto a la necesidad de la permisibilidad en México, y como contexto hay que referir la más reciente Encuesta Nacional de Adicciones que en lo referente a drogas ilícitas, la marihuana resulta ser la más consumida pues más del 80% de adictos la utilizan, de ahí que
mientras ese enervante se siga facilitando en cuanto a su adquisición y consumo en el vecino país del Norte, mantener la prohibición en México y seguir propiciando su consecuente encarecimiento hace cada vez más rentable para los narcotraficantes que la droga se trafique en nuestro territorio, ya que siendo el precio más elevado en éste país como consecuencia de mantener su prohibición, hará que se incentive el narcotráfico y paradójicamente conservar la restricción disparará la demanda y eliminarla, como ahora se propone, podría contener el incremento de consumo si es que se realiza un sólido trabajo de prevención para evitar el aumento de la adicción.

La legalización significaría tener un control mayor sobre la demanda, a pesar de que siguiera existiendo el contrabando como en otros mercados y se recaudarían impuestos que bien podrían destinarse a fortalecer las campañas de prevención de adicciones, así como para la rehabilitación de adictos, que dejarían en definitiva de ser tratados como criminales en lugar de como enfermos.

Conocido previamente que su posición era pro-permisibilidad ya que así lo expresó públicamente antes de ser designado para el cargo que actualmente desempeña, el Secretario de Salud y Ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Doctor José Narro Robles, encomió la decisión y agradeció al Presidente Peña Nieto la iniciativa en torno al uso de la marihuana, destacando que las instituciones que integran el sector salud a su cargo, están debidamente preparadas para hacer frente a los retos y desafíos en cuanto al uso permitido de esta planta enervante y sus varios derivados. Narro Robles aseveró que la decisión del Presidente demuestra que en medio de las debilidades y paradojas del mundo actual, es posible poner integridad del ser humano, su dignidad y derechos humanos.

De los argumentos comentados, puede deducirse el porqué del repentino cambio de actitud de Peña Nieto, que pasó de una abierta oposición al avance de la permisibilidad y a ser el impulsor de la iniciativa de profundo cambio, que como se anotó, requerirá de necesaria complementación a efecto de resolver los temas pendientes, además que deberá realizarse un trabajo importante de cabildeo con las principales fuerza políticas del país, a efecto de que se analice con objetividad y no sea rehén de la lid preelectoral, iniciativa a la que aún le falta brincar muchas aduanas pues además de las negociaciones de orden legislativo, estará surgiendo una andanada de los sectores más retrógradas ultraderechistas, empezando con lo más rancio de la Jerarquía católica que seguramente buscará incendiar el debate rasgándose las vestiduras con el puritanismo propio de su doble moral, mas quizá será el molinero oportuno de balconear a los muchos clérigos y autoridades eclesiales que como parte de sus excesos, además de su afición por el abuso sexual, el esclavismo, el enriquecimiento ilegítimo y la gula de poder sociopolítico, también les agrada la recreación con sustancias enervantes, además de que es conocida la estrecha relación que jerarcas eclesiales tienen con capos del crimen organizado en muchas ciudades y regiones de México.

El Gobernador de Jalisco Aristoteles Sandoval Diaz, se pronunció desde hace mucho tiempo por analizar el cómo dar un vuelco y entrar al terreno legal adecuado para propiciar una nueva normativa que permitiere el uso moderado y para efectos médicos o terapéuticos de la multicitada planta llamada cannabis, a pesar que muchos políticos fueron cautos y otros más se adelantaron a manifestar su rechazo, ahora que Peña ‘dio línea’ seguramente secundarán el respaldo a la iniciativa.

Habrá que seguir con atención el desarrollo y conclusión del proceso legislativo, su reglamentación y la aplicación correcta de las políticas públicas que se deriven de la inminente nueva legislación, que sin duda será trascendental para México.

@salvadorcosio1
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