Cactáceas endémicas de Jalisco, en riesgo de desaparecer

Cactáceas endémicas de Jalisco, en riesgo de desaparecer

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La profesora investigadora de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Hilda Julieta Arreola Nava, lamentó que existan cactáceas endémicas de Jalisco que se estén en riesgo, como el Melocactus y biznagas de porte más grande del género Ferocactus.

En entrevista, señaló que las cactáceas son plantas suculentas que no tienen hojas, cuentan con adaptaciones especiales para vivir en condiciones de aridez y se distinguen porque tienen una yema meristemática, a partir de la cual surgen las espinas.

”Esta es una característica fácilmente identificable que otras plantas que viven en el desierto no la tienen, además poseen muchos tricomas que son como lana y después surgen las espinas”, mencionó.

Manifestó que en México existen 669 especies de cactáceas, ”es decir, hay poco más de un tercio de las que se tienen en todo el continente americano, ya que hay cerca de mil 500 y solamente se distribuyen en América de forma natural”.

Indicó que en Jalisco no hay tantas especies puesto que no es un estado tan árido, ”sin embargo, tenemos muy bien representados algunos grupos, y algunas de estas plantas son endémicas, es decir son únicas, y no se encuentran en ninguna otra parte del país”.

Puntualizó que en Jalisco ”tenemos especies que son muy representativas del estado, por ejemplo hay biznagas que son pequeñas y muy ornamentales, que pertenecen al género Mammillaria, de entre estas destaca una que es endémica de esta región que se llama Mammillaria perezdelarosae”.

Subrayó que Jalisco también ostenta un Melocactus por la zona de la costa, ”el cual se parece mucho a un melón, y es una planta endémica que está amenazada”.

Arreola Nava añadió que también hay biznagas de porte más grande del género Ferocactus que están en riesgo porque se utilizan para la confección de un dulce llamado acitrón, ”para ello, estás plantas son depredadas del campo, se pelan y cocinan con azúcar y se venden como dulce”.

”Muchas de estas especies tienen más de 50 años en el campo, y para alcanzar su tamaño adulto tuvo que pasar mucho tiempo”, dijo.

Mencionó que las especies ”que corren más peligro en Jalisco son las de los géneros Mammillaria, Ferocactus y Melocactus”.

Dijo que en la Norma Oficial Mexicana Ecología 059-2010 ”hay un listado de especies que están bajo alguna categoría de riesgo, por lo en cualquier acto de saqueo, de comercialización o de depredación de éstas en el campo, está sancionado”.

”Sin embargo, nunca son suficientes los esfuerzos de las autoridades para vigilar quien saquea o comercializa las especies silvestres, por lo que los programas de vigilancia resultan poco eficaces”.

”En otros ámbitos como en las reservas, las universidades, los jardines botánicos o algunos viveros donde se reproducen las cactáceas se puede hacer conservación”, señaló.

Arreola Nava comentó que existen varias reservas en el estado, como la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán, el Volcán de Colima, la Sierra de Quila, y El Bosque La Primavera.

”Pero no son suficientes y no siempre engloban todas las especies de cactáceas, ya que las que existen generalmente protegen los bosques y aunque también hay cactáceas, no son precisamente lugares donde estas abunden; hacen falta más áreas de protección en zonas áridas y semiáridas”, dijo.

Señaló que es muy importante que se haga conservación hacia la zona norte de Jalisco, ”en la Sierra Madre Occidental al norte del estado, donde hay varias cactáceas nativas, sería también significativo considerar la parte árida al noreste de la entidad que comprende los municipios de Ojuelos y de Lagos de Moreno”.

Manifestó que existe el área de protección de flora y fauna Chamela-Cuixmala, hacia la zona costera del Pacífico, ”la cual es significativa porque en esta región hay otras cactáceas endémicas que son dignas de conservar”.

Precisó que en el área de protección de flora y fauna del Bosque La Primavera ”no hay muchas cactáceas, pero sí existe una que es emblemática para el estado que se llama Mammillaria jaliscana, es una biznaguita única de toda esta región y por el crecimiento urbano sufre deterioro de su hábitat”.

La profesora investigadora puntualizó que las cactáceas forman parte muy importante de los ecosistemas, ”y son una familia que en su hábitat están desapareciendo”.

Resaltó que es necesario difundir más el conocimiento que se tiene sobre estas plantas para que la gente tome conciencia y ayude a cultivarlas en sus casas y no las compre a los comerciantes que las saquean del campo.

Expresó que se deben llevar a cabo diferentes actividades que tienen que ver con la educación y el aprovechamiento sustentable.

Subrayó que por fortuna hay viveros especializados que propagan estas plantas.

”Entonces tenemos que esforzarnos para no satanizarlas, porque como son plantas con espinas a mucha gente no les gustan, y hay quienes creen de manera errónea que cultivarlas trae mala suerte o que traen problemas con malas vibras”, lamentó.

Recomendó cultivar y conservar estas plantas, ”principalmente hace falta fomentar la reproducción, la reintroducción y educar a todos sobre el cultivo de las cactáceas, ya que los mexicanos somos los que menos sabemos cómo cultivarlas”.

”En otros países existen clubes de jardinería y clubes de aficionados en torno a esta familia de plantas, y saben mucho más y tienen colecciones preciosas, y en México no tenemos conocimiento de todo el potencial que estas tienen, no sólo como plantas ornamentales sino también como parte de nuestra cultura”, dijo.

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