Asma de adulto, ¿qué lo caracteriza?

Asma de adulto, ¿qué lo caracteriza?

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El asma es una enfermedad que afecta a gran parte de la población de todas las edades. Afecta al 5% de la población adulta y al 10% de la población infantil y adolescente, aproximadamente. En la mitad de los casos, el asma se diagnostica antes de los 10 años y su tendencia va en aumento, encontrándose mayor prevalencia en grandes ciudades. Sólo el 25% de los casos, se diagnostica en el adulto pasados los 40 años. Vamos a conocer en qué consiste y qué diferencia existe entre esta afección en el adulto y en el niño.

El asma es una enfermedad crónica de los bronquios (vías respiratorias de los pulmones), ya que estas se inflaman provocando dificultades en la respiración. Así, las personas que padecen asma son más sensibles a ciertos elementos de la vida cotidiana como pueden ser los ácaros, los cambios bruscos de temperatura, el pelo de los animales o el humo, entre otros. Se trata de una enfermedad delicada, ya que un ataque de asma podría provocar una situación catastrófica para la persona que lo sufre.

Síntomas
Los síntomas del asma varían de una persona a otra, pudiendo ser más leves o más graves, incluso a veces, impredecibles. Entro estos síntomas, encontramos tres síntomas principales:

-Rigidez del pecho

-Silbidos

-Fatiga nocturna

A diferencia de los adultos, en los niños el principal síntoma es la tos, sobre todo durante la noche.

Otros síntomas que acompañan a estos tres suelen ser la tos (nocturna y a primera hora de la mañana, sobre todo) y sensación de falta de aire para una respiración normal.

Causas
El asma puede estar provocada por diferentes causas:

-Alergias

-Contaminantes

-Ocupacional: materiales del lugar de trabajo

-Alimentos: es frecuente durante la infancia y acompaña a vómitos y urticaria. A veces, se confunden con intoxicaciones alimentarias.

-Si la madre era fumadora durante el embarazo

-Factores hereditarios

-La actividad física y el ejercicio

-Infecciones como el resfriado. Se observa su frecuente coexistencia con sinusitis, gripa, pólipos nasales y rinofaringitis.

En la mayoría de los casos el asma empieza en la infancia, aunque en más de la mitad de los casos se resuelve durante la adolescencia y una tercera parte continúa en la edad adulta.

Asimismo, el estrés también podría ser un desencadenante de un episodio asmático, así como olores fuertes, el amoniaco, la lejía o los perfumes fuertes, dificultando la correcta respiración.

Factores de riesgo para padecer asma en la infancia
Se han identificado algunos factores de riesgo que aumentarían la probabilidad de sufrir asma infantil, entre los que encontramos:

-Infecciones víricas frecuentes durante la niñez

-Poca duración de la lactancia materna

-Madre fumadora durante el embarazo o alta exposición frecuente al humo del tabaco

-Presencia constante de alérgenos (ácaros, polen…)

-Sufrir dermatitis atópica

-Sufrir rinitis alérgica o afecciones de la respiración

Diagnóstico
El médico se apoyará de distintos métodos para establecer un diagnóstico preciso y diferencial. Entre estas medidas encontramos:

-Historia clínica, preguntas acerca de los antecedentes familiares, existencia de alergias y/o enfermedades concomitantes al asma

-Identificación de síntomas

-Examen físico: auscultación del pecho, escucha de silbidos, observar la existencia de goteo nasal, etc.

-Espirometría (en niños, se suele realizar a partir de los 6 años, por lo que el médico apoya su diagnóstico en los antecedentes, la exploración física y los síntomas). Se aplica la prueba, se proporciona tratamiento y se repite la prueba para comparar los valores obtenidos.

-Prueba de detección de alergias

-Radiografía

-Electrocardiograma

-Prueba de provocación bronquial, que mide el funcionamiento pulmonar en distintos escenarios de la vida de la persona

Los síntomas del asma no son exclusivos, por lo que puede confundirse con otra enfermedad. Una característica a destacar es que la obstrucción bronquial es reversible, mientras que en otras enfermedades respiratorias puede no serlo.

Tratamiento
Al ser una enfermedad crónica, el asma en el adulto no tiene cura, por lo que el tratamiento fundamentalmente se centra en evitar los elementos que provocan el asma y en prescribir los fármacos adecuados. El objetivo del tratamiento es disminuir la frecuencia y la gravedad de los ataques asmáticos.

Por tanto, si el asma tiene una causa ambiental, es primordial identificar aquellos factores que la provocan y evitar estar en contacto con ellos: humo del tabaco, polen, contaminación…

Entre los fármacos más utilizados para abordar el asma en adultos encontramos: broncodilatadores simpático miméticos, xantinas, esteroides y el cromoglicato.

El fallecimiento por asma es poco común pero podría producirse si la persona no se trata debidamente.

Posibles complicaciones derivadas del asma
-Tos continua

-Necesidad de un respirador por grandes dificultades para respirar

-Dificultades en la función pulmonar

-Dificultad para realizar cualquier actividad que implique actividad física

-Muerte en los casos muy severos

Tratamientos caseros para el asma

Existen una serie de remedios que pueden ser efectivos a la hora de abordar un ataque de asma. Entre ellos están:

-Tomar una taza de café

-Una servilleta mojada con aceite de eucalipto en la mesita de noche

-Uso de cebolla y ajo en las comidas
Prevención
A continuación, se presentan algunas recomendaciones para tratar de prevenir el asma:

-Conocer qué es el asma, cómo afecta y como se debe abordar un ataque de asma

-Dejar de fumar

-No fumar durante el embarazo

-Evitar los agentes alérgenos

-No utilizar estufas de lecha

-Buena ventilación en el hogar, sobre todo, de zonas húmedas para evitar la aparición de moho

-Uso de filtros y acondicionadores de aire

-Lavar frecuentemente la ropa de cama, cortinas, etc. evitando la acumulación de ácaros

-Evitar peluches y de tenerlos, lavarlos frecuentemente

Valorar la necesidad del uso de una mascarilla en lugares muy contaminados

-Mantener un peso corporal adecuado a su condición física. En general, mantener un estilo de vida saludable

-Vacunarse contra la gripe anualmente y contra la neumococia (causa enfermedades como la neumonía, la meningitis o infecciones en la sangre)

-Acudir a las revisiones médicas correspondientes

-En caso de los niños, es importante observar si padecen fatiga o silbidos para un diagnóstico precoz

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