Afrodisíacos que despiertan tu pasión por el sexo

Afrodisíacos que despiertan tu pasión por el sexo

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Chocolate, ostras, fresas, canela… Algunos alimentos contribuyen a aumentar el deseo sexual por sus cualidades vasodilatadoras o por su relación con procesos hormonales. Sin embargo los expertos creen que casi cualquier alimento puede considerarse un afrodisíaco, si se consume “poniéndose en situación”.

Los alimentos afrodisíacos son aquellos que una vez consumidos van a aumentar el deseo sexual, mejorar las relaciones sexuales e incrementar la vigorosidad de las mismas. Esto se debe, según explica Francisco Pérez García, miembro de Saluspot y asesor nutricional en Fran Nutrición, a que incluyen algún nutriente o compuesto que actúa a nivel hormonal y produce esa reacción. Así, el experto destaca los siguientes alimentos que cumplen esa función:

Para despertar la pasión…

Chocolate negro y cacao: son alimentos muy energéticos, pero además de esto diversos estudios han demostrado que su consumo aumenta el nivel de deseo, excitación y la satisfacción sexual en mujeres. Estos efectos se cree que pueden estar atribuidos a distintas sustancias estimulantes como la cafeína, teobromina y la feniletilamina.

Ostras: uno de los alimentos más conocidos por sus propiedades afrodisiacas. Sus efectos son debidos a que son el alimento más rico en zinc de la naturaleza, este mineral es requerido para la producción de testosterona en los hombres y responsable de la maduración sexual y de un aumento de la producción de espermatozoides.

Plátano: el efecto afrodisiaco del plátano ya era mencionado en antiguos mitos islámicos. A día de hoy sabemos que esta fruta es rica en potasio y vitaminas del grupo B, dos nutrientes necesarios para la correcta producción hormonal sexual.

Sandía: la sandía es una refrescante fruta de verano que además tiene unos efectos muy interesantes en el hombre. Contiene un aminoácido llamado citrulina, que una vez en el organismo se transforma en otro aminoácido, arginina, que favorece la producción de óxido nítrico. Este óxido nítrico presente un efecto vasodilatador en los vasos sanguíneos, por lo que en hombres favorece erecciones más potentes y duraderas.

Almendras: es un fruto seco que además de su riqueza en ácidos grasos esenciales presenta unas propiedades muy especiales. Se piensa que su aroma induce a la pasión en las mujeres.

Fresas: las fresas son unas frutas que han sido consideradas como símbolo de vigor y fecundidad durante miles de años. Se ha demostrado que las fresas son afrodisiacas, ya que estimulan las glándulas endocrinas y el sistema nervioso central, por tanto mejoran el estrés e induce a un estado más relajado.

Canela: La canela es una especie utilizada en multitud de recetas y postres. Además presenta propiedades afrodisiacas, por lo cual es perfecta para despertar el apetito sexual. Este efecto es debido a que ayuda a que la irrigación sanguínea de los genitales ocurra de manera más rápida lo que facilita la excitación tanto en hombres como mujeres.

Así, el experto de Fran Nutrición propine dos combinaciones de alimentos que podrían ser especialmente afrodisiacas:

Chocolate negro y almendras: combina estos dos alimentos en un postre durante una cena romántica y os gustará el resultado.

Fresas y canela: si quieres una noche realmente apasionada combina estos dos alimentos y tus relaciones serán la bomba.

Además de algunos de los ya citados, Marta Gámez, directora técnica de Grupo NC Salud añade otros alimentos que pueden contribuir a aumentar la energía y despertar el interés por el sexo:

Almejas. Bajas en calorías, destacan por su contenido en hierro, aliado en la reducción de la sensación de cansancio, en yodo, necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y el selenio, antioxidante para retrasar el envejecimiento y mejorar la salud del cabello y las uñas.

Atún. Con vitaminas B3, B6 y B12, implicadas en multitud de procesos del sistema nervioso, esenciales para mantener un buen estado de ánimo y dotarnos de energía.

Alcachofa. Mejora el sistema digestivo gracias a la inulina, un tipo de fibra prebiótica que favorece la flora intestinal, y además es aliada en la absorción de colesterol, convirtiéndose en un alimento con efecto esencial en el metabolismo de las grasas.

Berro. Reúne las propiedades de la vitamina C y B9, que previenen el cansancio y la fatiga, y contribuyen a una adecuada función psicológica. Además, su fibra lo convierte en un gran aliado contra el estreñimiento y un fiel protector de la flora intestinal

Apio. Su contenido en flavonoides aporta actividad antioxidante y funciones biológicas como vasodilatadores, anti carcinogénicos, antiinflamatorios, antibacterianos, inmuno-estimulantes, antivirales, etc. gracias a la miricetina, la quercetina, el kaempferol (flavonoles), la luteolina y la apigenina (flavonas). La presencia de esteroides en el apio, cuyo olor sutil influye en el cerebro, actúa estimulando la atracción del sexo opuesto

Pollo. Esta carne baja en grasas contiene vitamina B6, aportando una cuarta parte de las necesidades diarias de zinc en una ración de unos 200 g. La vitamina B6, además de aumentar la energía, regula la actividad hormonal, por lo que favorece el buen desarrollo de las funciones sexuales. Contiene hierro y zinc de alta biodisponibilidad (que se absorbe mejor), lo que previene el cansancio y la fatiga. El zinc potencia la acción de la testosterona.

Legumbres (sobre todo garbanzos). Son ricas en vitaminas B1, B3, B6, B9, y en minerales como el magnesio, beneficiosos para el sistema nervioso, lo que reduce el decaimiento y mejora el estado de ánimo. Son ricas en triptófano, que ayuda a que nuestro cerebro fabrique serotonina, la llamada ‘hormona de la felicidad’ con la que logramos ser más positivos.

Miel. Basa su sabor dulce en azúcares sencillos como la glucosa y la fructosa, siendo este último el más abundante. La asimilación de la fructosa se realiza lentamente, ayudándonos a mantener los niveles de energía más tiempo y de forma constante. Su contenido en vitaminas del grupo B garantizan buen ánimo, regulan los procesos hormonales y la producción de energía, evitando la fatiga y cansancio.

Nueces. Destacan por su contenido en Omega 3, un ácido graso cardioprotector. Sus minerales y vitaminas regulan la producción de energía, equilibrando la función psicológica y potenciando el ánimo. Además, otros frutos secos como las almendras y las pasas tienen un alto poder afrodisíaco por su contenido en arginina y vitamina B3, que promueven la vasodilatación y aumentan la libido.

Pero lo importante… es la actitud

Los alimentos cuyos nutrientes tengan cualidades vasodilatadoras o estén relacionadas con procesos de tipo hormonal pueden ayudar a propiciar la excitación sexual, tal como explica Àlex Vidal, nutricionista de Alimenta’t, Institut d’Educación Nutricional, quien insiste, sin embargo, que un alimento que no tenga esas características también puede resultar afrodisíaco dependiendo de la situación en la que se consuma.

Un ejemplo claro, según el experto, es el de las fresas. Aunque siempre se ha considerado que puede contribuir a aumentar la libido, lo cierto es que, como comenta Vidal, ninguno de sus nutrientes participa en procesos relacionados con esa actividad, pero eso no quiere decir que no pueda ser afrodisíaca. “No es lo mismo comer unas fresas como postre en el menú diario que tomas un día laboral que elegir las fresas para compartir un momento especial un sábado con tu pareja”, explica. En definitiva, el componente psicológico y “de situación” tiene mucho que ver en la consideración “afrodisíaca” del alimento.

En general, los alimentos que contienen arginina, que actúa como vasodilatador, triptófano, considerada ‘hormona del placer’ y magnesio pueden suponer una ayuda para incrementar la excitación sexual. Sin embargo, como explica Àlex Vidal, de nuevo habría que ponerse en situación a la hora de calificar un determinado alimento como afrodisíaco, pues un vaso de leche caliente (contiene triptófano) antes de ir a la cama puede contribuir tanto a conciliar el sueño como a preparar el cuerpo para el sexo. Y es que, tal como recuerda Vidal, “el órgano sexual más importante es el cerebro”, y esto hace que todo aquello que facilite el riego sanguíneo pueda ayudar en la actividad sexual.

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